Alejandro Moreno Cárdenas

Una fractura que hipoteca el futuro

Uno de los bloques lo encabeza el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, Alito; el otro lo lidera el exgobernador de Oaxaca Ulises Ruiz Ortiz.
domingo, 11 de julio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).–  Dos bloques de militantes se disputan de manera abierta la dirigencia nacional del PRI. En menos de una semana pasaron de las acusaciones políticas a la violencia física, que dejó un herido de bala; incluso la Fiscalía General de la República y la General de Justicia de la Ciudad de México recibieron ya las primeras demandas judiciales.

Uno de los bloques lo encabeza el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, quien cuenta con el aval del exgobernador de Coahuila y diputado federal reelecto Rubén Moreira Valdés; el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, y el exlíder del PRI-DF y prófugo de la justicia Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quien sigue operando por medio del presidente del PRI capitalino, Israel Betanzos Cortés.

El otro lo lidera el exgobernador de Oaxaca Ulises Ruiz Ortiz, y lo siguen la Consejera Política Nacional, Nallely Gutiérrez Gijón, así como la excandidata a una diputación local Mariana Gómez Román, quienes desde el 29 de junio iniciaron un plantón en el exterior de la sede nacional del PRI. Ellos exigen las renuncias de Moreno Cárdenas y del Comité Ejecutivo Nacional.

Los grupos de Alito y Ruiz se acusan mutuamente de querer dividir al PRI para beneficiar el proyecto político del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su partido.

Y aun cuando ambos esgrimen un discurso crítico sobre los yerros del gobierno federal en materia de economía, salud y seguridad pública, durante la gestión de Moreno al frente del PRI el gobierno de la llamada Cuarta Transformación no tuvo mayor problema para aprobar reformas legales como la creación de la Guardia Nacional o para echar abajo la reforma educativa promovida por Enrique Peña Nieto en su sexenio.

La fracción del PRI en la Cámara de Diputados aportó algunos de sus votos para aprobar reformas constitucionales y cambios a leyes secundarias que ha impulsado el gobierno de López Obrador.

Los ejemplos son claros: creación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, aprobación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos –para que ningún funcionario gane más que el presidente– y aprobación de la Ley Nacional de Extinción de Dominio, instrumento legal que la Suprema Corte de Justicia de la Nación acaba de revisar por la inconstitucionalidad de algunos de sus artículos.

Tras la derrota de Morena en la Ciudad de México y su zona conurbada, el propio López Obrador advirtió que la pérdida de escaños que Morena y sus aliados sufrieron el pasado 6 de junio se podía compensar con el voto de los legisladores priistas, por lo que bastaría sumar unos cuantos votos de ese partido para la aprobación de cualquier reforma constitucional.

“Si se quisiera tener mayoría calificada, se podría lograr un acuerdo con legisladores del PRI, o de cualquier otro partido, pero no se necesitan muchos (votos) para la reforma constitucional”, dijo el mandatario el pasado 8 de junio, prendiendo la alarma entre los integrantes de la tambaleante coalición opositora (PAN, PRD y PRI).

El regreso de los golpeadores

A unas horas de que los priistas inconformes con Alejandro Moreno instalarán un plantón con carpas en el exterior del PRI, se registró un enfrentamiento entre presuntos militantes del tricolor en las calles Luis Donaldo Colosio, Mina y Jesús García.

El saldo oficial fue de tres lesionados, uno de ellos recibió un balazo por la espalda, según confirmó la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. De acuerdo con Ruiz y Gutiérrez, los agresores eran partidarios de Gutiérrez de la Torre, actualmente prófugo por el delito de trata de personas.

Sin embargo, Alito responsabilizó del zafarrancho a sus adversarios políticos, por lo que ya presentó dos denuncias penales contra Ruiz Ortiz y Gutiérrez Gijón, por la presunta tentativa de homicidio en agravio de Edmundo Errat y privación ilegal de la libertad de 22 trabajadores del inmueble.

Los inconformes colocaron carpas en la mayoría de las entradas y salidas del edificio ubicado en Insurgentes Norte 59; no obstante, los portones del estacionamiento principal que da a la calle Luis Donaldo Colosio no tienen carpas ni manifestantes, sino dos candados que se podrían quitar con ayuda de una herramienta. El acceso principal sobre Insurgentes permanece sin candados ni cadenas.

Cercana a la exdiputada Sandra Vaca, también prófuga de la justicia por trata de personas, la diputada electa del PRI Maxta González Carrillo fue una de las primeras en difundir los videos de la agresión a los militantes priistas que marcharon de la sede del PRI capitalino hacia el PRI nacional. El enfrentamiento se dio en la esquina de Juan Aldama y calzada México-Tenochtitlán (antes Puente de Alvarado).

La futura legisladora afirma que los agresores eran gente de Gutiérrez y Ruiz, quienes niegan las acusaciones. Ellos afirman que se trató de un “montaje” preparado por Israel Betanzos y Cuauhtémoc Gutiérrez, cuyo grupo político tiene múltiples señalamientos por recurrir a la violencia contra sus opositores.

“Esto fue toda una maquinación que hizo Alejandro Moreno para manchar la protesta, en lugar de reflexionar sobre la derrota que sufrimos en ocho gubernaturas”, asegura Nallely Gutiérrez.

Niega también que sea “una infiltrada de Morena”, como señalan dirigentes priistas, y advierte que durante la pasada campaña electoral se sumó a un grupo de mujeres que promovió la firma de acuerdos con candidatos de todos los partidos para combatir la trata de personas.

“La excandidata del PRI al gobierno de Zacatecas, Claudia Anaya, es una de las que firmó, por eso aparezco con candidatos de otros partidos, pero no hice campaña por nadie”, sostiene.

Representante legal de dos militantes priistas que solicitaron la expulsión de Nallely Gutiérrez del PRI, el concejal electo por Venustiano Carranza, Armando Barajas Ruiz, señala que existen decenas de fotos de la consejera política priista con candidatos de Morena, el Partido Encuentro Solidario y Movimiento Ciudadano, por lo que descarta que dicha solicitud corresponda a una venganza o represalia contra Gutiérrez Gijón.

Además recuerda que la solicitud de expulsión se presentó hace más de 15 días, antes de que se iniciara el plantón en la sede nacional del PRI.

Familia Murat y Morena, aliados de Monreal

La excandidata a diputada federal de la alianza Va por México (PRI, PAN y PRD) y líder de las trabajadoras domésticas, Daniela Acosta Gutiérrez, revela que Alito dejó solos a los candidatos del PRI que no eran de su grupo político inmediato y que la verdadera alianza con Morena es la que tiene el actual gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat; su padre, el exgobernador José Murat, y el propio Alejandro Moreno con los senadores de Morena Ricardo Monreal y Pedro Haces, líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem).

“Haces y Murat son compadres, el líder de Catem bautizó a Eduardo Murat, hermano de Alejandro, gobernador de Oaxaca; los Murat son gente de Monreal y de Morena, ellos querían que fuera candidata de Fuerza por México, pero primero me habían prometido una candidatura en la alianza Va por México. Me dieron largas hasta que finalmente Jesús Ortega, del PRD, me pidió ser candidata en Iztacalco”, revela Acosta.

Y añade: “Tengo mensajes de WhatsApp para probar todo lo que digo. Perdí la candidatura por 6 mil votos, la gente del PRD vendió la estructura electoral de último momento y en el PRI se negaron a apoyar una impugnación, con mis abogados recuperé mil votos, pero en el PRI me dejaron sola”, denuncia.

Acosta Gutiérrez señala que le pidió ayuda a “Alejandro Murat, que es mi amigo; a su papá; a Alejandro Moreno, y a Carolina Viggiano, pero ellos traicionaron a la militancia del PRI. Dejaron perder todo, sólo ellos ganaron. Ahora Eduardo Murat –senador suplente por Chiapas durante el gobierno de Manuel Velasco Coello, otro aliado de Morena– ya es diputado. La única alianza de Morena es con Alito y los Murat. Yo seguiré firme en la oposición”. 

Reportaje publicado el 4 de julio en la edición 2331 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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