Medicamentos

La OMS, dispuesta a ayudar a México ante desabasto de oncológicos pediátricos

Roberta Ortiz, encargada de la Iniciativa Mundial del Cáncer Pediátrico de la OMS, asegura que esa instancia está dispuesta a ayudar al gobierno mexicano a atender el problema del desabasto de fármacos destinados a niños con cáncer.
sábado, 31 de julio de 2021 · 14:56

La oncóloga nicaragüense Roberta Ortiz, encargada de la Iniciativa Mundial del Cáncer Pediátrico de la OMS, asegura a Proceso que esa instancia internacional está dispuesta a ayudar al gobierno mexicano a atender el problema del desabasto de fármacos destinados a niños con cáncer. Sostiene que basta con que la Secretaría de Salud se ponga en contacto con la organización para recibir asesoría técnica y detectar “los puntos débiles en la cadena farmacológica que están afectando el acceso de los niños a los medicamentos”. 

GINEBRA (Proceso).– La OMS cuenta con un mecanismo de emergencia para solventar crisis como la que se vive en México con la escasez de medicamentos para niños con cáncer. Sin embargo, para que este mecanismo pueda ponerse en marcha requiere de la solicitud de su Secretaría de Salud.

La encargada de la Iniciativa Mundial del Cáncer Pediátrico de la OMS, Roberta Ortiz, ofrece su ayuda a México para enfrentar cuanto antes esta emergencia que vive el país por el desabasto de medicamentos oncológicos pediátricos y explica los pasos a seguir para que los niños reciban medicamentos de calidad en tiempo y forma.

Lanzada en 2018, la iniciativa tiene como propósito reducir el sufrimiento de los niños, a nivel mundial, al menos en 60%, y mejorar la sobrevida de cáncer para todos, expone en entrevista con Proceso:

“Hay un mecanismo mundial en el que la OMS y organizaciones internacionales –asociaciones pediátricas oncológicas, academia, grupos de padres y de la sociedad civil– conforman un esfuerzo para alcanzar esos objetivos; parte del mandato de la OMS es apoyar a los Estados miembros.”

Y aun cuando aclara que hasta ahora no se ha recibido la solicitud formal de México, “es una emergencia que tiene que solventarse”.

Y añade: “Con la ayuda de la OMS podemos colaborar. Casualmente la semana pasada recibimos una solicitud de Colombia que, debido a la situación sociopolítica por la que está pasando, ha visto afectado su sistema de salud.

En el caso de México, la oncóloga de origen nicaragüense recomienda a la Secretaría de Salud ponerse en contacto con el área que maneja el cáncer en OMS/OPS. “Lo primero que debe hacerse es notificar que existe el problema. Y ver de qué manera ellos pueden brindar asesoría técnica para analizar los puntos débiles en esta cadena farmacológica que está afectando el acceso del niño al medicamento.

“Es una problemática fundamental. El no recibir un tratamiento en tiempo y forma o que los médicos de las instituciones tengan que adaptar o sustituir un medicamento que falta por otro, puede hacer que no se tenga la efectividad comprobada.”

Prolongado desabasto 

La experta nicaragüense alienta a la Secretaría de Salud a seguir este camino para contar con los medicamentos que requieren los infantes que padecen cáncer en México. “Sería un punto de partida muy importante”.

Con más de 995 días de desbasto de medicamentos oncológicos en el país, observa que el problema fundamental a nivel mundial es que los volúmenes de la adquisición por parte de los países generalmente no representan un incentivo para las manufactureras ni para los distribuidores. 

“En los países de escasos recursos es muy frecuente enfrentarse a esto, pero sobre todo se debe a la debilidad que existe en los sistemas de información, en los registros nacionales de cáncer pediátrico.”

Estas debilidades significan barreras para el acceso a esos medicamentos esenciales, subraya.

“Como le mencionaba, esta Iniciativa Mundial contra el Cáncer Pediátrico está tratando de trabajar directamente con los países para proveerles la asesoría técnica que les permita mejorar sus capacidades de brindar tratamientos de calidad a los niños.”

La entrevistada admite que quizá la situación en México se vio agravada por la pandemia del covid-19; muchos de los servicios que se prestan a los niños con cáncer a nivel mundial también han sido impactados. Hay documentación de ello porque afortunadamente la comunidad de lucha contra el cáncer infantil es “muy unida” y ha denunciado estas carencias.

Explica que uno de los pilares de la iniciativa tiene como eje central “los Centros de Excelencia”, que consisten en que las políticas de salud deben ir encaminadas a diseñar guías estándares de tratamiento; a la par de esos estándares deben hacerse las previsiones, las adquisiciones de los medicamentos alineados con los sistemas de información y con los registros de cáncer.

“El problema fundamental en nuestros países es que esas adquisiciones no se hacen centralizadas. Muchas veces se hacen a nivel de los hospitales y eso ya genera una limitante; muchas veces las previsiones se hacen con base en un consumo histórico, pero no siempre la incidencia se mantiene igual y entonces viene el problema. Pidieron solamente x cantidad y después hay más casos de niños diagnosticados y se quedan en esa escasez.”

La OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer colaboran con el Organismo Internacional de Energía Atómica y otros asociados y organizaciones de las Naciones Unidas con el fin de aumentar el compromiso político con el diagnóstico y el tratamiento del cáncer infantil, y prestar apoyo a los gobiernos a fin de establecer centros y sucursales regionales de calidad para luchar contra el cáncer, que garanticen el diagnóstico precoz y preciso y tratamientos eficaces para los niños afectados.

Además, elaborar normas y herramientas para ayudar a planificar y aplicar intervenciones relacionadas con el diagnóstico precoz, el tratamiento, los cuidados paliativos y la atención a los supervivientes, tomando en cuenta las características propias de los cánceres infantiles.

Asimismo, mejorar el acceso a medicamentos y tecnologías esenciales y asequibles y ayudar a los gobiernos para que las familias de niños con cáncer no sufran dificultades económicas ni aislamiento social como consecuencia de la atención oncológica.

En México 20 hospitales a nivel federal y 15 centros de salud pública registran entre 70 y 90% de desabasto. Según la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer, del 11 de diciembre de 2019 al 11 de diciembre de 2020 se registraron alrededor de 2 mil 190 muertes de niños por detección tardía del cáncer, falta de acceso a tratamiento médico oportuno, escasez de medicamentos y otras complicaciones de la enfermedad.

El impacto del retraso 

“Retrasar el tratamiento claro que impacta; la mayoría de los cánceres infantiles son embrionarios, crecen y se multiplican rápidamente. Por eso los esquemas de tratamiento ya comprobados, basados en evidencia científica, tienen una duración específica”, dice la oncóloga nicaragüense. 

“Por ejemplo, la terapia que se llama inducción, en los primeros tres meses del tratamiento de la leucemia, requiere terapia intensa sistemática, cada semana, para eliminar esas células malignas.

“En las terapias para algunos tumores sólidos, por ejemplo, se requiere administrar cada 21 días… Pero si usted me está diciendo que hay meses en los que los niños no están recibiendo un esquema de tratamiento completo porque hace falta (algún medicamento), eso impacta negativamente y requiere una acción.”

Por eso, insiste la entrevistada, la Iniciativa y Cure All insisten en la importancia de las acciones multisectoriales. “Todos juntos estamos en esto; y, sobre todo, es muy importante la voz de los padres haciendo abogacía”.

Reconoce que muchas veces han visto este problema en lo que tiene que ver con las adquisiciones y particularmente en la temática de enfermedades no transmisibles. 

“La OMS –dice– tiene como objetivo reducir esa mortalidad temprana por enfermedades no transmisibles a través de los diferentes programas, acciones y la asesoría técnica que estamos dando a diversos países”; además “se está pensando en una estrategia llamada Adquisición Mancomunada, que es una alternativa.”

Observa que “a la vez existen programas para tener acceso a tratamientos de calidad, saber cómo se están haciendo las compras, con base en qué información se está planificando el consumo y qué sistema de monitoreo se tiene para saber qué medicamentos están faltando. El monitoreo es esencial.

“Ahí es donde hay que empezar a actuar”, remarca.

Asegura que el cáncer pediátrico es altamente curable con tratamientos que son asequibles. “Esa es una de las grandes ventajas, pues con pequeñas inversiones efectivas pueden lograrse grandes resultados... Al mejorar las capacidades para tratar el cáncer infantil no sólo estamos beneficiando a los niños con cáncer, estamos impactando en los sistemas de salud porque se están creando capacidades para mejorar la eficiencia de esos sistemas de salud”.

En el caso de la leucemia linfoblástica aguda, que es el cáncer más común en los niños, “es altamente curable, sólo con quimioterapia estándar la probabilidad de curación es de más de 90% en los países desarrollados”.

Ante esta problemática, el paso principal es hacer un análisis, dice Ortiz: “¿Dónde está fallando el sistema de previsión? ¿Cuál es el problema que está haciendo que UNOPS (Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos) no pueda distribuir y hacer llegar el medicamento en tiempo y forma? Hay que analizar cuáles son los problemas”.

E insiste: cuando existe un problema de escasez en la cadena farmacológica “hay que hacer un análisis situacional, porque son muchos pasos los que intervienen: Desde la manufactura, la distribución, hasta que el tratamiento llega al niño”.

Por el momento, sostiene, en la manufactura “no se tiene registro de medicamentos oncológicos que no se estén produciendo. Sin embargo, muchas veces la falla está en este sistema de monitoreo: si vence un registro sanitario, para que se pueda hacer la importación de un producto, ese registro sanitario tiene que estar vigente; y cuando el registro sanitario vence, no se puede conseguir de hoy a mañana”.

De ahí su insistencia en la necesidad de saber en qué fase de la cadena farmacéutica de valor se tiene ese problema.

El mensaje de la OMS para los padres de los niños con cáncer es: “Comprendemos que esta situación es crítica. Es por ello que la OMS apoya a los países para que se tenga acceso a medicamentos de calidad”.

Ortiz pide a los padres de pacientes con cáncer ser cuidadosos en la adquisición de medicamentos en el mercado, les recomienda observar que cuenten con los estándares de calidad. 

“Estamos enterados de la problemática. Hay interrupciones al tratamiento en muchas partes del mundo por la pandemia, pero en la OMS estamos tratando de dar una respuesta de mitigación. En caso de que el ministerio de Salud de México ya haya pedido ayuda… aquí está la OMS para ver de qué manera podemos acelerar los pasos para apoyar a los niños con cáncer de México y a sus familias”, concluye.

Reportaje publicado el 25 de julio en la edición 2334 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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