Cuba

Cuba en el huracán

Se recogen aquí diversas posturas recabadas en el medio artístico de la isla y del extranjero, en torno a los acontecimientos recientes que han puesto a Cuba una vez más en el centro de la polémica. La polarización es frontal entre la frase castrista “Patria o Muerte” y la canción “Patria y Vida”.
domingo, 1 de agosto de 2021

Se recogen aquí diversas posturas recabadas en el medio artístico de la isla y del extranjero, en torno a los acontecimientos recientes que han puesto a Cuba una vez más en el centro de la polémica. La polarización es frontal entre la frase castrista “Patria o Muerte” y la canción “Patria y Vida”. También los músicos mexicanos se dividen: el rockero Guillermo Briseño, la baladista Julieta Venegas, el cantautor León Chávez Teixeiro y el tenor Fernando de la Mora. En recuadro, el actor y dramaturgo cubano Yunior García Aguilera, tras las manifestaciones, narra su arraigo domiciliario en La Habana.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).–  La icónica formación cubana Los Van Van estará encargada de inaugurar el 49 Festival Internacional Cervantino (FIC), en colaboración especial al lado de la Orquesta Filarmónica del Desierto de Coahuila, el estado invitado, el próximo 13 de octubre en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas de la ciudad de Guanajuato.

Esta agrupación forma parte de una docena de actividades programadas por la República de Cuba, el país invitado de honor (ver recuadro), en medio de una crisis desatada desde los bombardeos de hashtags #SOS CUBA y #Patria y Vida por internet, que promovieron las manifestaciones mayoritariamente juveniles el pasado 11 de julio (Proceso 2333) dividiendo al pueblo entre opositores y aliados del gobierno comunista de Miguel Díaz-Canel por las redes sociales.

La banda fundada por Juan Formell fijó su postura de manera reciente:

“Los Van Van de Cuba existen gracias a nuestro pueblo cubano, por lo tanto siempre apoyaremos al pueblo, sea quien sea, piense lo que piense, defienda la ideología que defienda siempre con el máximo respeto, no olvidemos que somos cubanos, de la misma raza. Apoyamos a los miles de cubanos que reclaman sus derechos, debemos ser escuchados. Digamos no a la violencia, y al atropello, llamemos a la paz en nuestras calles.”

Los creadores de “El baile del buey cansa’o” se dieron a conocer en la década de los años setenta. Fueron tiempos cuando las relaciones culturales entre Cuba y México repuntaron con intercambios oficiales recíprocos. Un ejemplo indiscutible fue la primera bailarina cubana Alicia Alonso en la danza contemporánea de nuestro país, a quien se le otorgó en 1982 la Orden del Águila Azteca junto al Nobel colombiano Gabriel García Márquez. 

Musicalmente, la conexión fue espléndida. La Nueva Trova Cubana, encabezada por Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, o jazzistas de la talla de Chucho Valdés y Paquito d’Rivera con la fusión yoruba de Iraquere, los cantautores tradicionales como Carlos Puebla y boleristas del estilo feeling con Elena Burke marcaron rumbos del arte y la política en México (recordemos que hasta Chico Che cantaba “Y en eso llegó Fidel”).

Mientras Celia Cruz y el rock anglosajón habían sido vetados por los barbudos en la isla, y los rockeros mexicanos luego del Festival de Avándaro sufrían la censura al ritmo del gobierno de Echeverría en 1971, un trío se dio a conocer en los teatros de la UNAM rompiendo esquemas: Briseño, Carrasco y Flores, cuyo primer disco Briseño salió en 1977. Hoy, su líder Guillermo Briseño alzó la voz para Proceso expresando en torno a los sucesos del 11-J y el bloqueo económico (o “embargo”) de Estados Unidos a la isla:

“Si alguien subestima los efectos del estrangulamiento imperial durante 60 años, se está impidiendo entender el por qué fundamental de las protestas. Las carencias en primer lugar, y la campaña militar permanente desde el ataque frustrado en Bahía de Cochinos (Playa Girón) en 1961 hasta hoy; las fuerzas reaccionarias en Estados Unidos, en España y hasta en México, vociferando en contra del régimen cubano. Abrevio: Cuba representa la dignidad de todos los seres humanos ante el país más poderoso militarmente de la tierra. Que se levante el bloqueo y entonces los cubanos podrán elegir el camino futuro con libertad y con la convicción de que su resistencia y creatividad han sido admirables e inspiradoras.”

Compositor y director de la Escuela de Música del Rock a la Palabra, Briseño añadió:

“Sólo agrego lo necesario que es que los jóvenes cubanos no permitan que se esfume el espíritu revolucionario. Con todo el mundo en su contra, los gringos mantienen el criminal embargo; cuando caiga será una victoria del sentido común, y muchas cosas tendrán que reflexionarse, renovarse, sin traicionar principios ni objetivos. Que los logros de la revolución se sostengan y crezcan. La caída del bloqueo será un justo tributo a la paz.”

Entre julio y agosto de 1978, una fuerte delegación de músicos populares mexicanos tocó en el muy concurrido XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de La Habana, entre ellos: Amparo Ochoa, Gabino Palomares, Los Folkloristas, La Nopalera y Briseño. El va y viene no se interrumpiría, aunque un bolerista de corazón como el maya Armando Manzanero no quiso visitar Cuba sino casi al final de su vida pues, aclaró a Proceso, “con el velo del comunismo no nos pagan a los artistas mexicanos”.

Al año siguiente, el presidente demócrata de Estados Unidos Jimmy Carter permitió viajar a un importante contingente musical para los conciertos Havana Jam’79 con ejecutantes locales (Orquesta Aragón, Sara González, Irakere), grabados y difundidos en discos LP de Columbia: Billy Joel, Bonnie Bramlett, John McLaughlin, Rita Coolidge, Dizzy Gillespie, Kris Kristofferson, Weather Report, Stephen Stills (de Crosby, Stills, Nash & Young), Fania All Stars y Stevie Wonder. Todo pintaba muy bien, pero…

Comparaciones (apariencias)

Fidel Castro permitió en 1980 a unos 125 mil inconformes navegar de Puerto Mariel a Miami.

Pronto, Estados Unidos cayó en la cuenta de que miles de aquellos llamados “los marielitos” eran delincuentes; entre los demás estaban familiares de Mike Porcel, autor del himno del XI Festival de la Juventud y Los Estudiantes 1978 e integrante de los rockeros Síntesis, quien no logró salir y fue hecho a un lado por sus colegas de la Nueva Trova Cubana (a excepción, se dice, de Sara González y Amaury Pérez). Las políticas agresivas de Reagan, Bush y Trump únicamente prendieron mala gasolina a la pólvora de buenas intenciones que acariciaron quizá Clinton u Obama, retrasando o negando Estados Unidos visas a músicos cubanos para asistir a los Premios Grammy, como sucedió con los veteranos de Buena Vista Social Club.

Finalmente Porcel se exilió en Miami; sin embargo, cuando el documental que narra su odisea Sueños al pairo, de los cubanos José Luis Aparicio Ferrera y Fernando Fraguela Fosado, iba a estrenar en su isla natal durante la Muestra Joven ICAIC 2020, fue censurado. No se proyectó hasta el pasado abril en Cuba, cuando la bola comenzaba a armarse.

Las recientes declaraciones de Memo Briseño, autor de “Comparaciones (apariencias)”, contrastaron con las tempraneras de Julieta Venegas. Desde Argentina, donde radica la tijuanense (nacida en San Diego, California, en noviembre de 1970), ella realizó un video por Instagram pro #SOS CUBA:

“…Quiero expresar toda mi solidaridad al pueblo cubano que el día de hoy, domingo 11 de julio, está tomando las calles por toda Cuba para protestar y poner el fin a la dictadura. Estamos todo el mundo con los ojos puestos en Cuba…”

La cantante de Tijuana No! había apoyado a las víctimas del terremoto en Perú en 2007 con América Latina en Acción Solidaria (ALAS) y la Cruz Roja. Su primera visita a Cuba data de hace 18 años. Fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad por la UNICEF y, unida a la campaña del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer y la artista cubana Rochy Amemeiro, se presentó ante cerca de 3 mil personas en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba en La Habana, a finales de 2012. 

La mitad de la galleta

#Patria y Vida se originó del tema musical homónimo escrito por el rapero Yotuel Romero –quien de manera reciente expresó a medios que “la juventud cubana ya no está del lado de Díaz-Canel, sino del lado de la libertad y la democracia”–. Desde febrero pasado es la bandera anti-gubernamental cubana de la chamacada y los milenials, en contraposición a la frase “Patria y Muerte. Venceremos” con que Fidel Castro arengaba al término de sus discursos.

¡Ya no gritemos patria o muerte, sino patria y vida!             

El trovador y cómico Virulo compuso su respuesta con “La conga de los hoyos: ¡Con Cuba no te metas!”, y fue tundido en redes sociales, algo inimaginable en 2015, cuando el propio Pablo Milanés (artífice de “Yolanda”, la pieza que en México popularizó Lupita Pineda como “Te amo”) hizo las primeras recomendaciones a los jerarcas del Partido Comunista Cubano para atender demandas urgentes de la ciudadanía sin excepción ni privilegios. 

Pero en gustos se rompen géneros. Para febrero de 2019, Maná y Paulina Rubio se unieron a los colombianos Juanes y los españoles Alejandro Sanz y Miguel Bosé (sí, el mismo que ahora promueve su rechazo a las vacunas para el covid-19) en la caravana musical Venezuela Aid Live organizada por el multimillonario londinense Richard Branson, dueño de la disquera Virgin, en la ciudad fronteriza de Cúcuta, Colombia, contra el gobierno de Nicolás Maduro. El rocker inglés Roger Waters de la banda Pink Floyd criticó entonces:

“El evento no tiene nada que ver con ayuda humanitaria, tiene que ver con Branson. No hay ningún tipo de guerra civil en Venezuela.”

Ahora Waters no aguantó y trinó al periodista en Peoples Dispatch:

“Cuba siempre ha sido un símbolo de la lucha contra el imperialismo estadunidense. Ha resistido desde que derrotó a la tiranía de Batista liderada y dirigida por EU, Cuba es una espina en el costado de la Doctrina Monroe y de lo peor del imperialismo norteamericano… Si fuera dado a apostar, apostaría que sí hay problemas económicos en Cuba; pero si se entregara el país de nuevo a la mafia, al gobierno de EU, que tiene una historia de saquear y violar dondequiera que esté en este mundo, ¿estaría el pueblo mejor? No, para nada.”

Viejo lobo de mares embravecidos, el compositor mexicano León Chávez Teixeiro, radicado en Inglaterra, fue de los primeros en suscribir la carta Cesar el bloqueo es la mejor forma de ayudar a Cuba, lanzada el 21 de julio por la Coordinadora Americana de Derechos de los Pueblos (que incluye numerosas agrupaciones de derechos humanos en Latinoamérica):

“Llamamos a la comprensión de los orígenes del problema económico y social y la más amplia solidaridad con el pueblo y el Estado soberano de Cuba.”

El saxofonista chileno Raúl Gutiérrez Villanueva, quien huyó de la dictadura de Augusto Pinochet para producir y tocar con estrellas de la mejor rítmica cubana y del jazz, tanto las de adentro de la isla como las del exilio, actualmente es profesor en Xalapa, Veracruz. La cosa es simple, afirma:

“Si el oficialismo cubano cataloga como delincuentes y marginales a los miles de cubanos que salieron a las calles el 11 de julio, significa que la magnífica educación que tanto cacarean pues fue un fracaso.”

A su vez, el tenor mexicano Fernando de la Mora, en entrevista con Niza Rivera, se animó:

“Creo que los artistas están en su derecho a expresarse, apoyo a mis compañeros artistas. Yo considero que el pueblo cubano es grande, lindo, admirable; no obstante, ya es hora de que vuelva a florecer y es importante que pueda elegir a sus gobernantes democráticamente y no por las armas, pues la represión existe. Díaz-Canel debe entender que hay un sector que anhela ser escuchado también en las urnas, de otro modo las cosas acabarán mal y no será bueno para Cuba ni para Latinoamérica.”   

Reportaje publicado el 25 de julio en la edición 2334 de la revista Proceso cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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