Venezuela

Diálogo Maduro-Guaidó: Una negociación de alcance limitado

El viernes 13 se instaló en México la mesa de negociación entre gobierno y oposición de Venezuela. De acuerdo con especialistas consultados por Proceso, tal diálogo se centrará en las estrategias a seguir para aliviar las crisis económica, social y sanitaria que enfrenta el gobierno de Maduro.
domingo, 15 de agosto de 2021

Este viernes 13 se instaló en México la mesa de negociación entre gobierno y oposición de Venezuela. De acuerdo con especialistas consultados por Proceso, tal diálogo se centrará en las estrategias a seguir para aliviar las crisis económica, social y sanitaria que enfrenta el gobierno de Nicolás Maduro. La salida de éste del poder no está en la agenda, pero las pláticas podrían conducir, por ejemplo, al cese de las sanciones internacionales contra el régimen de Caracas y a unas posibles elecciones regionales democráticas.

BOGOTÁ (Proceso).– Las negociaciones entre el gobierno y la oposición de Venezuela, que se desarrollan desde este viernes 13 en México, estarán acotadas de principio a fin por la decisión del régimen de Nicolás Maduro de no ceder en nada que ponga en riesgo su permanencia en el poder.

Y esto parece estar asumido por la propia oposición venezolana, que ha aceptado que un punto central de la agenda de negociaciones sea el de lograr acuerdos para aliviar las severas crisis social, económica y de salud que enfrenta el país desde 2014 y que se ha agudizado por la pandemia del covid-19.

El tema de la crisis política estará presente pero no será prioritario en estos diálogos que arrancaron el viernes 13 en la Ciudad de México.

“Por eso en esta negociación no se va a lograr una solución definitiva al problema venezolano”, dice el director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello Benigno Alarcón.

Maduro, asegura el académico a Proceso, “puede estar dispuesto a hacer concesiones, pero no a arriesgar el poder por esas concesiones”.

En ese sentido, hay “líneas rojas” que los negociadores de Maduro –su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra; el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez; y el gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez– nunca van a cruzar.

Una de esas “líneas rojas” es la aspiración de la oposición de crear las condiciones para que se produzca un cambio político en el país. “Justamente lo que el gobierno no está dispuesto a permitir es que se produzca ese cambio político”, afirma Alarcón.

Aun en esas condiciones hay espacio para lograr acuerdos que permitan el ingreso masivo de alimentos, medicinas y vacunas contra el covid-19, y para liberar a un número importante de los 268 presos políticos que, según la ONG Foro Penal de Venezuela, tiene el régimen.

Stalin González, uno de los delegados de la oposición en los diálogos en México, adelantó que el tema humanitario será fundamental. “México es hoy un lugar para debatir, conciliar y construir salidas a la emergencia humanitaria compleja que vivimos”, aseguró el exdiputado en una declaración que fue interpretada en círculos de dirigentes opositores en el exilio como una muestra del pragmatismo que se verá en los diálogos y que se puede expresar en acuerdos que interesan a las dos partes.

“Estamos hablando –dice Alarcón– de la vacunación contra el covid-19 y de algunos temas relacionados con las condiciones humanitarias del país, que son críticas, porque ni el gobierno ni la oposición quieren mantener a la gente sometida a esas condiciones de vida tan complicadas.”

Hasta el jueves 12, sólo 3.9% de la población estaba completamente vacunada, porcentaje muy por debajo de la media mundial (31%) y latinoamericana (40%), según el portal Our World in Data de la Universidad de Oxford.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2337 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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