Televisión

Epigmenio Ibarra y el préstamo para sus estudios de cine y tv

El productor cuenta los pormenores de los 150 millones que le otorgó Bancomext, con los cuales está haciendo crecer los Estudios Gabriel García Márquez que construye en Tlalnepantla desde 1997, ya populares como "Tlanewood". Y explica: "No es un crédito personal ni es una concesión".

El productor cuenta a Proceso los pormenores de los 150 millones que le otorgó Bancomext, con los cuales está haciendo crecer los Estudios Gabriel García Márquez que construye en Tlalnepantla desde 1997–ya populares como “Tlanewood”–. “No es un crédito personal ni es una concesión”, explica, sino un negocio de una banca de fomento por el que se pagan intereses, ante la posibilidad de que México se convierta en el centro de producción más importante de contenido en español en el mundo. Reitera su apoyo al gobierno de la 4T y niega cualquier favoritismo del presidente al afirmar que, con él, “la razón de mi cercanía es mi lejanía”.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El productor de cine y televisión de larga trayectoria, Epigmenio Ibarra, es explícito:

“Me dicen propagandista y beneficiario del presidente Andrés Manuel López Obrador, y no, ni una ni la otra. Igual indican que soy narcoproductor. ¡Bueno, sí!, eso fue la telenovela Nada personal y las series Capadocia y El Señor de los Cielos… en fin.”

Al momento, el titular de Argos Media Group (antes Argos Comunicación) despeja en entrevista por Zoom que “hay un esfuerzo sistemático por desprestigiarme, descalificarme, y luego en Twitter por deshu­manizarme”. Y diagnostica:

“Todo es una estrategia para destruirme.”

El 15 de diciembre del 2017 presentó el documental Esto soy (una biografía de López Obrador), producido por su esposa Verónica Velasco Aranda, directora de desarrollo de contenido de Argos, y él mismo. Después efectuó el filme En campaña (en torno al recorrido de López Obrador por la nación antes de las elecciones).

En mayo y junio de 2020 transmitió en YouTube una entrevista con el actual presidente, en cuatro partes, ya que lo siguió por el Palacio Nacional en los días más complejos del covid-19.

Para el 17 de febrero pasado, López Obrador presumió en redes sociales una foto al lado suyo y del famoso actor Damián Alcázar, con quienes desayunó y calificó de “verdaderos defensores” de su proyecto autodenominado “Cuarta Transformación”.

Ibarra (Ciudad de México, 1952) es buscado por Proceso debido a la construcción de un estudio de producción virtual y efectos especiales, las salas Dolby Atmos para diseño sonoro y el Campus Vicente Leñero de CasAzul en los Estudios Gabriel García Márquez (EGGM), ubicados en Tlalnepantla, Estado de México, ya populares como Tlanewood.

–Entonces, ¿no es “propagandista” del proyecto político del presidente? 

Con buen humor responde:

–No soy propagandista. Eso dicen que hago. Yo entrevisté a Fidel Castro y a Nelson Mandela. A grandes dirigentes de América Latina. A 27 presidentes y a muchos comandantes guerrilleros, al Subcomandante Marcos, en fin. ¿Cómo carajos no iba a entrevistar a Andrés Manuel López Obrador? Tengo una mirada distinta del periodismo. Según yo, lo que importa no son las preguntas del periodista, sino las respuestas. Yo sigo a López Obrador porque lo admiro, lo respeto, y porque para mí es un honor estar con él. Es un actor fundamental de la historia, no de México, del mundo. Lo sigo, lo retrato y lo escucho, y transmito lo que piensa.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2338 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 22 de agosto de 2021.

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