Hidalgo

La Ciudad de México y el Edomex ahogaron a Hidalgo

Aunque desde 2009 el Atlas de Riesgo sobre el estado de Hidalgo advertía sobre el peligro de que el Río Tula se podría desbordar por los escurrimientos que captaban los lagos de Xochimilco, Chalco y Texcoco, ninguna autoridad alertó de la urgencia de desalojar las zonas aleñadas al afluente.
sábado, 11 de septiembre de 2021

Desde 2009 el Atlas de Riesgo sobre el estado de Hidalgo advertía de los peligros por el desbordamiento del río Tula… y ninguna autoridad hizo algo. Desde hace décadas la Ciudad de México y el Estado de México convirtieron a Tula en su vaso receptor pluvial… y no pasaba nada. De acuerdo con testimonios sobre un encuentro entre autoridades hidalguenses y del gobierno federal, cinco factores desataron la descontrolada avenida del agua que inundó el municipio, entre ellos, las recientes e intensas lluvias en la capital del país y en el territorio mexiquense, principalmente en Ecatepec y Tlalnepantla.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– La catástrofe ocurrida el martes 6 en Tula, Hidalgo, exhibió el impacto negativo causado por el desmantelamiento del Sistema Nacional de Protección Civil que ordenó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pese a que el Banco Mundial consideraba a ese sistema como uno de los mejores modelos del mundo para prevenir y atender los desastres naturales, la 4T hizo modificaciones en su interior.

Aunque desde 2009 el Atlas de Riesgo sobre el estado de Hidalgo advertía sobre el peligro de que el Río Tula se podría desbordar por los escurrimientos que originalmente captaban los lagos de Xochimilco, Chalco y Texcoco, ninguna autoridad federal, como Laura Velázquez, titular del Consejo Nacional de Protección Civil (CNPC), y Germán Martínez Santoyo, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), así como la estatal encabezada por Omar Fayad Meneses alertaron de la urgencia de desalojar las zonas aleñadas al afluente.

Otro factor de riesgo son las descargas de aguas residuales de la Ciudad de México y el excedente de la presa Danxhó en Jilotepec, Estado de México, que también desfoga hacia el Río Tula.

De acuerdo con la página de internet de la Conagua, otras dos presas de Hidalgo representaban un peligro…

El miércoles 1 la presa Endhó alcanzó el punto NAMO, que es el máximo nivel con el cual se puede operar para satisfacer los requerimientos cuando el vertedor de excedencias no está controlado por compuertas; mientras que el viernes 3 la presa Requena estaba a punto de llegar al máximo nivel.

El martes 7 el gobernador Omar Fayad solicitó a la Conagua abrir las compuertas de ambas presas y evitar mayores afectaciones para la capital del estado, así como para los municipios afectados como Tepeji del Río, Ixmiquilpan, Tlahuelilpan, Chilcuautla, Mixquiahuala de Juárez, Tasquillo, Tezontepec de Aldama y Tlaxcoapan.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2341 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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