Grace

Los daños de "Grace" en Veracruz: Tiempos de indolencia

Las familias afectadas por el huracán Grace se encuentran devastadas por la falta de ayuda efectiva. “Nos quedamos sin luz tres días, se fue el internet, quedamos incomunicados. Ha sido el huracán más horrible”, dicen, mientras los panistas critican a los gobiernos estatal y federal por su tardanza.
domingo, 5 de septiembre de 2021

Las familias afectadas por el huracán Grace se encuentran devastadas por la falta de ayuda efectiva. “Nos quedamos sin luz tres días, se fue el internet, quedamos incomunicados. Ha sido el huracán más horrible”, dicen, mientras los panistas critican a los gobiernos estatal y federal por su tardanza. Y si bien el presidente López Obrador dice que no hay límite presupuestal para apoyar a los damnificados y les pide tener confianza, omite decir de dónde provendrán los recursos que antes garantizaba el hoy extinto Fondo Nacional de Desastres Naturales.

XALAPA, VER. (Proceso).– El huracán Grace castigó de forma severa 24 municipios de Veracruz, entre ellos Xalapa, donde cobró siete vidas. Cuarenta y ocho horas después del desastre, la secretaria de Protección Civil, Guadalupe Osorno Maldonado, admitió como error gubernamental no haber incluido a la capital del estado en el plan de prevención previo a la entrada del meteoro. Es decir, no se hizo la difusión suficiente en los asentamientos irregulares y zonas de riesgo de deslaves para exhortar a la población a refugiarse en los albergues.

En un extraño deslinde, la funcionaria pidió “aprender de esta lección” para, en un futuro, acatar las “recomendaciones” de las autoridades (sic).

Mientras tanto en municipios como Vega de Alatorre, Martínez de la Torre y Tecolutla, la gente salió a bloquear las carreteras; reclamó el “apoyo inmediato” de las autoridades locales o federales, ante la pérdida de sus cultivos. Son muchas las comunidades incomunicadas; las casas destechadas suman miles. Los damnificados se quejaban sobre todo de la escasez de agua potable y de la falta de alimentos.

A una semana de ocurrido el desastre, el gobierno federal y el gobierno de ­Cuitláhuac García Jiménez iniciaron el levantamiento de un censo “casa por casa” para “cuantificar” el total de daños. El miércoles 25, desde el batallón militar del municipio de Emiliano Zapata, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que no habría “limite presupuestal” para apoyar a los damnificados por Grace.

“No hay límite presupuestal para apoyar a los damnificados. Que tengan confianza. Se les va a apoyar, les pedimos sí, que no tomen la carretera para no entorpecer las acciones, a los de Vega de Alatorre, Martínez de la Torre, Nautla…”

Ese mismo día los noticiarios nocturnos de Televisa y TV Azteca abrieron sus emisiones con ese mensaje. Sin embargo, ni López Obrador ni la coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Anzua, quisieron comprometerse a dar un plazo de tiempo en la cobertura de apoyos.

López Obrador tampoco pudo explicar de qué partida presupuestal saldrán esos apoyos, ante la extinción del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), por lo que, junto con el gobernador García Jiménez, prefirió arremeter contra los antiguos servidores públicos, quienes, dijo, “lucraban” y se “robaban” el dinero del Fonden.

Agricultores en apuros

Veracruz es uno de los principales exportadores de cítricos y plátanos del país. El mismo miércoles 25, líderes campesinos del norte de la entidad se manifestaron en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca. Expusieron que Grace afectó más de 900 hectáreas de plátano, limón y maíz en el norte de la entidad y que pasados cinco días del impacto meteorológico aún no veían interés de las autoridades por apoyarlos.

Los daños a cultivos, expuso en rueda de prensa Miguel Sierra, representante de 600 campesinos, ocurrieron principalmente en los municipios de San Rafael, Martínez de la Torre, Papantla, Tlapacoyan, Nautla y Gutiérrez Zamora.

“No sabemos los mecanismos que serán implementados por parte del gobierno para apoyar al campo. No va a haber maíz para el autoconsumo, el limón va a pasar a ser de primera calidad a tercera, no va a haber producción rápida y lo mismo va a pasar en el plantío de plátano”, expuso Sierra. En la desgracia agrícola también se verán perjudicados quienes trasladan cítricos y bananos, así como quienes trabajan en las distintas centrales de abasto, advirtió.

Desdén gubernamental

En cinco ataúdes blancos y uno color madera descansan los restos de la familia Moreno Caballero, oriunda de Xalapa: Dora Isabel y sus hijos Kevin, Alexa, Jair, Cristofer y Fernanda, esta última de 17 días de nacida. Murieron sepultados por un deslave de tierra en la colonia Brisas del Sedeño, en los límites marginales del municipio de Xalapa con Banderilla, durante el paso de Grace.

A la tragedia apenas sobrevivieron Adán Moreno Ortiz, el padre de familia, y otros de sus hijos, que alcanzaron a salir antes de la avalancha: “Me asomé y vi que empezó a caer tierra. Me di la vuelta para regresar a mi cuarto y se vino todo el cerro. Se deslavó, se tapó. Empecé a gritar para que alguien me ayudara, pero era muy temprano y por el clima no había gente”, relató Adán al portal Crónica de Xalapa.

Aseguró que lo único que pudo hacer fue correr a casa de su padre, a pedir ayuda para que le ayudará a escarbar junto con un hermano y un sobrino, pero ya era demasiado tarde. El rescate de los seis cuerpos fue llevado a cabo por elementos del Ejército.

En Papantla, lugareños relatan que durante la madrugada del sábado 21 “volaron” tinacos. Los árboles tirados eran arrastrados por las rachas de viento y en las colonias donde las viviendas son de lámina los techos parecían “papalotes” en el cielo del Totonacapan: “El agua se metió a cántaros en las viviendas, cientos de enseres y electrodomésticos se echaron a perder”. Al cierre de edición algunas comunidades serranas seguían incomunicadas.

“Nos quedamos sin luz tres días, se fue el internet, quedamos incomunicados. Ha sido el huracán más horrible y ni el gobierno de Morena ni el local, que pertenece al PRD, han aparecido”, narra un empleado municipal de Papantla que prefiere el anonimato para no poner en riesgo su fuente de trabajo.

El miércoles 25, habitantes de la colonia Margarita Morán se manifestaron en el Zócalo de Papantla. Dijeron que ninguna autoridad se ha aparecido para ofrecer apoyo. En Tuxpan ocurrió algo similar, el alcalde panista, Juan Antonio Aguilar Mancha, se declaró enfermo de covid por segunda ocasión en el año, mientras las direcciones de Protección Civil, DIF municipal y Desarrollo Social dijeron que ya no hay presupuesto para apoyos. La “atención” a los damnificados por Grace corresponderá al estado y a la federación.

“Ya el alcalde va de salida. Su partido perdió las elecciones, ganó Morena en junio pasado, ¿crees que le importe que haya colonias sin luz o congregaciones con casas destechadas si ya se va?”, comenta a Proceso un regidor, que pide el anonimato.

En Papantla y Tuxpan la Marina comenzó a apoyar a los damnificados. El único apoyo institucional que llegó a Papantla fue el del diputado local y alcalde electo, Érick Domínguez, quien mando a traer una planta potabilizadora de agua, pues los pozos de la Comisión del Agua del estado de Veracruz ya estaban secos.

Mientras el censo para apoyar se concluye, el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, cerró la pinza con López Obrador para estigmatizar al Fonden. Justificó la extinción del organismo; dijo que su gobierno está denunciado por una deuda millonaria con la empresa Soriana, por una “compra” de despensas en el sexenio del priista Javier Duarte para la atención de pasados fenómenos meteorológicos que devastaron el estado y que las administraciones pasadas no pagaron.

“Hay una cifra récord de alguien que solicitó 50 mil millones de pesos, pero los daños de aquellos tiempos siguieron ahí por muchos años. (El Fonden) no era el camino y no tiene por qué seguir siendo el camino”.

Huracán político

Grace logró atizar la polarización política entre actores de Morena y del PAN en Veracruz. Un par de días después del paso del huracán, el senador panista Julen Rementería fustigó: mientras los veracruzanos más pobres esperaban el envío de víveres, el gobierno federal desde Veracruz enviaba despensas a “la dictadura cubana”. En otro post, el legislador decía que la Federación quitó a propósito la luz y el internet en las zonas más devastadas por el huracán.

Las críticas fueron contestadas por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Juan Javier Gómez Cazarín, quien reprochó al coordinador del Senado estar en España y no apoyando a los veracruzanos.

“Lamentable comentario del senador @julenrementeria ¿desde dónde lo leemos?, ¿desde su mansión en España o desde Veracruz, apoyando a las familias?”, escribió Gómez Casarín.

Mientras hacía sus estragos Grace, los panistas filtraron que el coordinador de su bancada, Omar Miranda –exprecandidato a la alcaldía de Xalapa– vacacionaba en Europa, por lo que no acudió a auxiliar a los habitantes de su distrito; tampoco a la votación del dictamen de la cuenta pública ni a la conmemoración de los 200 años de la firma de los Tratados de Córdoba.

Y mientras actores políticos se pelean en redes sociales tomando como pretexto el paso de Grace, hay un dato revelador: el miércoles 25, en la mañanera, el presidente López Obrador estimó que en la franja de la Huasteca baja y el Totonacapan a 135 mil familias se les pudieron haber destechado sus casas y requerir atención inmediata.

En contraste, el secretario de Marina, José Rafael Ojeda, admitió ese mismo miércoles que a cinco días del paso del vendaval apenas habían logrado “apoyar” con poco más de 3 mil despensas. Los demás damnificados tendrán que esperar un poco más.

Reportaje publicado el 29 de agosto en la edición 2339 de la revista Proceso cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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