La clásica obra 'Señorita Julia”, de Strindberg, 'intensa y emocional”

viernes, 27 de julio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Martín Acosta, quien dirige la pieza teatral Señorita Julia, escrita por el dramaturgo sueco Johan August Strindberg en 1889, destaca que “es una obra emocional de tres seres humanos que se desgarran”. La joven actriz Cassadra Ciangherotti es Julia y el montaje se presenta en el Teatro Milán (Lucerna 64, colonia Juárez) desde el 11 de julio y hasta el 27 de septiembre. Acosta precisa de dicha pieza, la cual se ha puesto en escena un sinnúmero de veces en el mundo: “Tratamos de que el tono sea interesante, incluso hasta divertido como un ejercicio intelectual, no porque haya chistes, no es una obra que te lo permite, pero a mí me parece que hay una profundidad en estos personajes que nos aprueban cómo atisbar ciertos abismos que hacen un espectáculo también”. El tambien escenógrafo y actor explica en entrevista: “Señorita Julia es una historia que se ha contado tantas veces que es muy difícil darle la vuelta. Existe una cocina y hay cierto tipo de comportamiento, pero nosotros estamos rompiendo con eso. Buscamos un naturalismo, pero no el del siglo XIX, sino otra manera de mirar el naturalismo y, para empezar, no hay una cocina. Buscamos un espacio que sea más como el corazón, un lugar donde se puedan develar los secretos, más que la cocina”.

El juego del poder

Para el director de más 70 montajes, “Strindberg es un autor al que siempre he tenido muchas ganas de acercarme y creo que en particular Señorita Julia en este momento trae a la discusión un tema que nos ha conmovido y nos ha hecho replantearnos muchas cosas como sociedad: es el tema del lugar que ocupan las mujeres, lo que pueden, lo que se supone que no podían y lo que deberían poder”. Se refiere al personaje principal, Julia: “Es una mujer que decide tener sexo con alguien que no es de su clase social, y es castigada por eso. Finalmente parecería que el problema no solamente es que es mujer, sino que es burguesa, y es algo que a mí me interesa mucho, el juego del poder, el juego de las clases sociales. Es algo que Strindbergs hace con muchísima inteligencia y lo que hace pertinente esta obra hoy en día”. “Las leyes han cambiado y la percepción de la sociedad ha cambiado, sabemos que en este momento hay un movimiento muy fuerte en relación con el feminismo, pero también creo que es un movimiento que tiene que ver con cierta clase social, que finalmente lo que se le permite o no a algunas mujeres es diferente a lo que se le permite o no a otras mujeres dependiendo su condición. En el caso específico de Julia, que es una burguesa, creo que ella sí es víctima de la lucha de géneros, de la mirada del hombre que finalmente la juzga y va deteriorando la autoestima que ella tiene, la seguridad”. Acosta destaca que en la actualidad hay una realidad que no permite aún totalmente a la gente pelear lo que quiere ser: “Personalmente soy gay y siento que hay muchísimos derechos que no me imaginaba cuando yo era joven, en la éoca que estudiaba la carrera de teatro, sin embargo, la percepción de la sociedad no ha cambiado. Siguen existiendo estigmas, sigue habiendo una separación, que es creo por lo que estamos luchando, porque esta postura sea de facto y no sólo en la teoría”. Acentúa: “Creo que revisar Señorita Julia en este momento nos lleva justo al punto, ¿hasta dónde de verdad estamos convencidos como sociedad de que somos libres?, libres de elegir”.

Una mujer muy enojada

La actriz Casandra Ciangherotti opina así sobre Señorita Julia: “Me parece que es una obra para entendernos más las mujeres en un sentido, los hombres en otro y la sociedad en otro. Creo que hay muchas cosas que han cambiado evidentemente para la mujer en la sociedad, pero todavía hay rezagos de la psique que nos presenta este montaje, de lo que se genera en la psique generación tras generación”. --¿Cómo describiría al personaje Julia? --Es un personaje femenino abordado desde la parte más oscura de la feminidad. Es una mujer muy enojada con una fuerza tremenda, pero una fuerza que la lleva a la destrucción. Es una especie de volcán que destruye todo lo que está a su paso, incluida a sí misma. [caption id="attachment_544814" align="alignnone" width="683"]Cassandra Ciangherotti. Foto: Carlos Enciso Cassandra Ciangherotti. Foto: Carlos Enciso[/caption] “Julia quiere explorar su feminidad. Su deseo profundo es poder ser una mujer con una familia, hijos y que se sienta protegida por un hombre. Características también de la feminidad en un aspecto, tal vez reconciliativo, pero también esta otra feminidad que está diciendo: ‘Bueno, puedo habitar todos estos lugares, pero en unas condiciones que no me hagan sentir que soy menos, que mi vulnerabilidad no vale’. Entonces tiene que irse para el otro lado y sacar toda esta feminidad que corta cabezas, que cuestiona el sexo masculino, que quiere romper con todas las reglas". Subraya: “Ella contiene esta contradicción y este dolor inmenso de querer expresarse como mujer y de no poder hacerlo, porque tampoco puede traicionar los principios que le inculcó su madre que viene desde un femenino enojado, molesto y dispuesto a cambiar las cosas. En cierta medida para muchas mujeres eso puede ser muy doloroso”. --¿Cómo la está transformando este personaje? --Como actriz es una transformación porque siempre llegan personajes que te generan retos muy específicos y creo que la Señorita Julia es una obra muy intensa donde si tú como actor te clavas totalmente en experimentar el sentimiento por el que están pasando los personajes, puede volverse una obra que distancie mucho al espectador, pues ves ahí a dos personajes que están sufriendo. Y para que eso no pase, es una obra donde hay que pelear por los objetivos que quieren los personajes, hay que lograr una especie de partido de futbol muy interesante y las emociones acaban saliendo, como el sudor a los atletas, es algo que sale, no que estés como aferrado a generar, y eso creo que es un reto que es muy rico de vivir como actor. [caption id="attachment_544815" align="alignnone" width="683"]Cassandra Ciangherotti. Foto: Carlos Enciso Cassandra Ciangherotti. Foto: Carlos Enciso[/caption] Coincide con Acosta en que es una pieza emocional: “Justo porque un hombre y una mujer con dos ideologías distintas y con miedos diferentes y a la vez muy parecidos, empiezan a ver quién va a ganar esta especie como de debate psicológico-emocional, y eso como espectador te puede llegar a enriquecer y puedas entender como subtextos que a lo mejor nosotros mismos ni hemos pensado y que están ahí en la obra todo el tiempo sucediendo”. Revela que los tres personajes: Julia, Juan y Cristina, “son moralmente correctos e incorrectos, eso es estupendo”. Prosigue: “Como actor siempre es interesante darte cuenta de que la humanidad es así de compleja y que acercarte a la verdad es el ejercicio que hacemos para interpretar y defender de repente a personajes que a lo mejor tienen una forma de expresarse muy distinta a la de uno, y navegar en sus aguas y entender por qué están actuando de esa manera es toda una experiencia”. Al final, subraya: “Era un personaje que tenía ganas de hacer, desde hace mucho”.

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