Teatro: El necesario frente común

jueves, 19 de diciembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Reflexionar para tomar medidas en pro de la cultura ciudadana de la CDMX y para aglutinar propuestas y llevarlas más allá de un mero debate, avanzar en la organización de la comunidad teatral alrededor de temas que nos unen, visualizar dificultades para lograrlo e intentar hacer un frente común al acontecer teatral, es lo que posibilita el Segundo Coloquio Nacional de Teatro que se llevó a cabo la semana pasada, organizado por la Red de Espacios Culturales Independientes Organizados CDMX (RECIO). Alrededor de nueve mesas de discusión en las que se podía acceder presencialmente o por medio de la transmisión en vivo, una parte de la comunidad teatral se reunió a tratar temas como la Ley de Espacios Culturales independientes de la CDMX, los planteamientos a raíz del MeTooTeatro, las políticas culturales escénicas a nivel nacional, entre otros. Se comentó que la propuesta de Ley se logró después de un sinfín de reuniones e intercambios para determinar las necesidades de los espacios independientes citadinos (Michel Muñoz, asesora de la comisión del Congreso de la CDMX), que actualmente se encuentran bajo la reglamentación de espacios comerciales y que requiere urgentemente una regulación particular como espacios culturales (Patricia Chavero, Investigadora del CITRU). Actualmente la propuesta está detenida en el Congreso (Samuel Sosa, productor cofundador de RECIO). Es verdad que se necesita de un esfuerzo institucional y comunitario mayor para reactivarla y que fructifique el trabajo de tantos. La enriquecedora mesa sobre la violencia hacia las mujeres en el teatro dejó en claro que están dadas las bases para tomar cartas en el asunto a raíz de las denuncias en el MeToo, sabiendo que, según la ONU, apenas 3% de las denuncias púbicas son falsas. Las leyes y los protocolos que protegen a las mujeres existen, pero el problema es que no se hacen cumplir y se ignoran todas las movilizaciones que se han realizado (Marianella Villa, actriz feminista). Es evidente que no ha habido consecuencias definitivas frente a las denuncias en las que innumerables mujeres coincidieron en señalar a hombres que violentaron a sus alumnas y compañeras en las escuelas y espacios teatrales, y que siguen presentándose como si nada. Jimena Saltiel, presidenta del Colegio de Productores, señaló que están elaborando un protocolo de prevención, buscando asesoría para atención de casos e implementando talleres para establecer espacios seguros para las teatristas, pero que es un proceso de largo plazo. Se insistió en la urgencia de resolver, con acciones, las demandas de las alumnas de teatro de la UNAM en paro y hacer cumplir la cuota de género que apenas compensaría la balanza de participación femenina en el teatro (Cecilia Sotres, actriz y directora). Por su parte, Perla de la Rosa (actriz y directora) cuestionó las políticas culturales a nivel nacional en donde la centralización es escandalosa. Puso de ejemplo el programa Juntos por la Paz en Ciudad Juárez, a donde llevaron grupos de teatro de la CDMX dando funciones con muy poco público, y en donde se ignoró la gran tradición teatral y los grupos escénicos profesionales que existen en esa ciudad. También quedó a vistas la necesidad de sistematizar e investigar el fenómeno teatral con datos duros (Ricardo Ruiz Lezama, dramaturgo), y Teresa Lazcano (investigadora) insistió en que hay pocas estadísticas alrededor de nuestro teatro que ayuden a profundizar tanto en el fenómeno del público, que fue poco abordado, como en las dinámicas económicas y sociales de la actividad teatral en México. Toca también a Morena y a la jefa de Gobierno, Claudia Scheinbaum, dar los primeros pasos para convertirse en un ejemplo nacional en materia de políticas culturales de avanzada. Este texto se publicó el 15 de diciembre de 2019 en la edición 2250 de la revista Proceso

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