Proyecto virtual del grupo holandés NITE

martes, 12 de mayo de 2020 · 14:59
CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Observar el teatro desde sus posibilidades virtuales en esta pandemia, cambia la perspectiva del teatro grabado como se conoce comúnmente. El grupo interdisciplinario NITE (National Interdisciptionary Theatre Ensemble), de los Países Bajos, nos da la oportunidad de rebasar la transmisión de una función grabada –que mucho demerita la experiencia escénica. Es así como posibilita una experiencia interactiva con las pantallas y poder manipular la observación a través del acercamiento o alejamiento de lo que se ve y de la navegación por diferentes espacios. El 30 de abril y 1 de mayo, los miembros del colectivo estrenaron Antes/Después, espectáculo que ya estaba preparando pero que fue transformado a un formato virtual y crearon Hotel NITE, al que se puede visitar de viernes a domingo durante este mes registrándose en línea y a una hora específica, aunque puedan visitarse distintas salas fuera del horario de función. Al entrar a https://www.nitehotel.nl es como si se llegara al teatro para elegir qué visitar. Desde el lobby, uno puede dirigirse al patio de escenario, ir al bar o visitar las 20 habitaciones donde actores, bailarines y músicos tienen un espacio artístico individual, donde incluyen videos, performance, poemas y textos de sus procesos creativos. El resultado conjunto es de una riqueza visual apabullante de muy diferentes tesituras, formatos y áreas artísticas. El NITE es un movimiento conformado por la compañía teatral Noord Nederlands Tonnel, la de danza Clyb Guy&Roni, la de música Aslo/Schönberg y la de percusiones Slawerl Den Haag. De ahí que las habitaciones y la obra contengan propuestas de estas disciplinas, tanto separadas como en conjunto. La obra Antes/Después, del alemán Roland Shimmelpfennig es un texto que incluye cotidianidades de 37 personas en un hotel. La propuesta es continuar con la narración fragmentaria y mostrar escenas simultáneas, pero también en dos pantallas colocadas en la parte superior. Así como la cámara hace acercamientos, tomas desde arriba o navega velozmente por el escenario, en las pantallas se observan escenas del hotel con close-ups o visiones a distancia. El espectador o navegante puede acercarse como quiera, utilizando las flechitas. Tan cerca que casi pueda tocar al actor o tan lejos colocándose detrás de filas de espectadores virtuales. La estética del espectáculo está sobrecargada y va desde lo kitch hasta imágenes grises y sórdidas. Hay música y bailes colectivos, así como momentos solitarios y claustrofóbicos, donde el manejo de la cámara es impresionante. Antes o después de la función es posible entrar al bar, pedir una cerveza y chatear con el elenco o con la gente virtual que ande por ahí. Desde el lobby se puede ir hacia la derecha y visitar las 22 habitaciones antes de entrar a la función. En cada una de ellas se navega con las flechas en los cuatro sentidos para entrar a diferentes videos que muestran performance o imágenes de diseño, videoclips musicales o escenas casi estáticas, pero con detalles que sugieren el movimiento, como el humo de un cigarrillo o una bolsa de plástico que baila con el viento. Hotel NITE es una respuesta creativa para el escenario virtual que se nos presenta en este particular hoy. En un país donde las políticas públicas del Estado son de gran impulso para sus artistas, la compañía cuenta con subsidios del Ministerio de Cultura y del Estado de Groningen, de socios particulares y de donativos, ejemplo que debería ser imitado por nuestras autoridades culturales, que acatan con disciplina los recortes que se nos están ­imponiendo.   Te recomendamos: Antonieta Rivas Mercado

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