"Small fry", las memorias de Lisa, hija de Steve Jobs

jueves, 6 de septiembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (APRO).- “Veo a mi esposo cómo es con sus hijas: pendiente, sensible y vivaz, como le hubiera gustado ser a mi padre. Pero él no pudo serlo”, dice Lisa Brennan-Jobs, la primogénita de Steve Jobs (1955-2011), a propósito de su libro Small fry (2018), que tras su lanzamiento hace unos días ha dado la vuelta al mundo y creado una apoteosis polémica entre los defensores y los críticos del “genio” detrás de Apple. Para los seguidores de ésta es conocido el temperamento y creencias especiales de Steve Jobs en torno a su forma de trabajo, que no separaba trato con su vida personal: se sabe que por años negó a su hija, escatimando dinero incluso para elementos principales en la vida, como techo donde vivir, sustento y estudios, elementos a los que todos en este mundo debieran tener acceso, y que causaron indignación, incluso entre los allegados a Jobs, por el hecho de que este último era billonario. El propio Steve Jobs lo confirmó incluso en su biografía autorizada, (Steve Jobs (2011), escrita por Walter Isaacson, o las diversas películas y documentales realizadas sobre la máxima figura de Apple. “He hecho muchas cosas de las que no me enorgullezco, como dejar a mi novia embarazada a los veintitrés años, y la forma en que tuve de afrontar aquel asunto --reconoció--, pero no tengo ningún trapo sucio que no pueda salir a la luz”, reveló a Isaacson. Diversos filmes contaron la parte trabajo-personal de Jobs: recientemente Steve Jobs: el hombre detrás de una Mac (2015) --quizás el más objetivo--, Steve Jobs (2015) protagonizado por Michael Fassbender, y Jobs (2013), con Ashton Kutcher, pero jamás la otra protagonista de la historia de la relación padre-hija había tenido su oportunidad. Desde el título, Small Fry –“slang” estadunidense que significa “poca cosa”--, Brennan-Jobs (Oregon, E. U., 1948) causó controversia y dividió en dos a lectores: para unos sus memorias condenan al padre, para otros no; para ella, ni lo uno ni lo otro. Muestra de ello es el mensaje que colocó en su Twitter: “Una vez que un libro se da a conocer al mundo, el escritor no elige cómo debería ser recibido, le pertenece al lector. Pero es tan bueno tener una reseña que entienda lo que intenté hacer.” Y es que la autora aprobó una reseña, firmada por John McMurtrie para el portal Datebook: "Small Fry es una memoria de gracia, madurez y elegancia de sobra. De ninguna manera es una espeluznante cuenta que está dispuesta a liquidar los puntos a favor, el libro sólo busca llegar a una mejor comprensión del padre del autor --y de la madre--, y de otros a su alrededor, cuando creció en un momento de gran cambio cultural y social, viviendo una existencia de cuento de hadas en el caldero de Silicon Valley.” Por lo pronto, la autora tiene presentaciones programadas en librerías de los estados de Nueva York, California y Massachusetts desde el 5 de septiembre hasta el 22 de octubre.

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