IRIS, una “guerrilla” contra la corrupción

Al caos que impera en Michoacán se suma ahora otro ingrediente: un grupo de reciente aparición en la conflictiva Tierra Caliente. Pero, según sus integrantes, no es un cártel ni una autodefensa… ni siquiera tiene armas de alto poder. Se trata de IRIS y, como afirma su vocero, su objetivo es desenmascarar –pacíficamente, dicen– a los políticos corruptos, empezando por Silvano Aureoles y Alfredo Castillo. México necesita una chispa que detone el cambio, señala, y “nosotros queremos ser esa chispa”.

SIERRA DE MICHOACÁN (apro).- Con sólo dos videos de menos de un minuto difundidos en redes sociales en febrero pasado, el grupo Insurgencia por el Rescate Institucional y Social (IRIS) puso en estado de alerta al gobierno michoacano de Silvano Aureoles, que los descalificó diciendo que son “una broma”.

En entrevista con esta agencia, José María, vocero y representante de este grupo armado, sostiene que el gobernador pactó con el narcotráfico y anuncia la declaración de guerra contra todos los políticos vinculados con el crimen organizado.

El encuentro con una decena de integrantes de IRIS tuvo lugar en la zona montañosa de Michoacán colindante con el estado de Guerrero. En el camino se ven chozas paupérrimas habitadas por gente que apenas sobrevive sin más posibilidad que la siembra de maíz y aguacate y la tenencia de algunas vacas y gallinas.

“Nuestra zona es Tierra Caliente, ahí es donde nos hemos reunido desde hace ocho meses para tomar esta decisión de rebelarnos. Sabemos que el gobierno ya nos está investigando y que estamos en medio de los criminales, pero no podíamos quedarnos con los brazos cruzados”, explica José María momentos antes de empezar la entrevista.

Flanqueado por Pável, otro de los miembros de este grupo, el vocero de IRIS rechaza los calificativos del gobierno de Silvano Aureoles y hasta de miembros de la Iglesia católica, en reacción a los mensajes en redes sociales con los que el grupo se dio a conocer los pasados 6 y 22 de febrero.

Reafirma que el suyo es un movimiento social insurgente que no descarta el uso de las armas, pero sólo para defenderse. Anuncia que su estrategia será más política y de denuncia –directamente o mediante las redes sociales–, principalmente de los políticos que están coludidos con el crimen organizado como Alfredo Castillo, a quien acusan de haber pactado con los Caballeros Templarios, el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Viagras y el H3.

“Somos el pueblo, no somos ningún cártel, no somos terroristas, somos el pueblo cansado que se está organizando. Si bien hoy operamos de manera clandestina es por nuestra seguridad, porque queremos que esto trascienda, queremos ser la chispa que México requiere para cambiar. No somos los únicos que pensamos que nuestro país está mal.

“El pueblo no debe tenerle miedo al gobierno, es el gobierno quien debe temerle al pueblo y para que esto se encienda, lo que ocupa (necesita) es una chispa y nosotros queremos ser esa chispa”, sostiene José María, quien usa un sombrero calentano, pasamontañas, lentes oscuros y no está armado.




El vocero de IRIS rinde un homenaje a los michoacanos que han luchado por la transformación del país, como Melchor Ocampo y el general Lázaro Cárdenas, y manifiesta que el movimiento insurgente que encabeza no debe ser la excepción en estos tiempos en los que se necesita urgentemente un cambio. “Estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias”, sentencia.

IRIS. Lucha clandestina. Foto: Miguel Dimayuga

IRIS. Lucha clandestina. Foto: Miguel Dimayuga

Gente común

Contra las acusaciones de que podrían ser un grupo semejante a las autodefensas de Tierra Caliente que ahora forman parte de nuevos grupos criminales, como el H3 que comanda El Americano, o que se han integrado al Cártel de Jalisco Nueva Generación o a la Nueva Familia Michoacana, José María asegura que en IRIS “no hay ningún tipo de persona que tenga algo de qué avergonzarse”; está integrado por campesinos, ganaderos, profesores, restauranteros y profesionistas.

“Somos ciudadanos que decidimos dejar nuestra zona de comodidad para salir a hacer lo necesario para que el pueblo se levante”, afirma en la entrevista, en la cual precisa que si bien su presencia se ha dado en las redes sociales, muy pronto la llevarán a otros escenarios, incluyendo Morelia, la capital.




“Nos estamos organizando porque México no aguanta más, Tierra Caliente no aguanta más; estamos cansados de que nos vengan a ver la cara de tarugos. No somos tarugos como para que el gobierno venga a burlarse de nosotros montando sus circos. Todo lo que pasó con las autodefensas con Alfredo Castillo fue un circo de grandes proporciones. Es el momento de regresarle a este gobierno corrupto un poco del daño que ha hecho”, advierte.

–¿IRIS es un movimiento insurgente armado?

–Sí tenemos armas para defendernos, armas que no son ilegales, que no son de uso exclusivo del Ejército; son armas para defendernos del gobierno. Cuando venga a pretender acabar con esta chispa nos vamos a defender. A mí no me gustan las armas, creo más en las instituciones, no ando armado, pero cuando las instituciones están podridas, cuando las leyes sólo sirven para dar impunidad al corrupto y chingar al pueblo, es válido que el pueblo tome las armas para defenderse, no para hacer daño. Nosotros no vamos a hacer daño, nos vamos a defender.

–¿Cuánto tiempo tienen organizándose?

–Ocho meses y con la idea, más de un año pero reuniéndonos, organizándonos y cooperando menos. Ha sido muy difícil conseguir las armas que no son de uso exclusivo del Ejército, son armas que utiliza la gente en el campo para defenderse, que utiliza la gente en la sierra para cazar y comer, para subsistir. Ha sido muy difícil empezar un movimiento como éste sin que se dé cuenta el gobierno.

–Ustedes tiene encima la vigilancia del gobierno, también al crimen organizado, al Ejército, a los policías; se ve como imposible el surgimiento de un movimiento insurgente como el que ustedes están planteando en medio de una situación que parce una guerra de todos contra todos.

–Sí, sería imposible porque la línea que divide a los cárteles delictivos del gobierno es inexistente. Son lo mismo, el crimen organizado y el gobierno son lo mismo. Si uno busca o quiere adquirir armas, a veces se da cuenta más rápido el crimen organizado y es el primero que le va a avisar al gobierno, porque viven en una connivencia que les permite coexistir. Para que un gobierno corrupto se pueda sostener, ocupa del crimen organizado; y para que éste pueda sobrevivir, ocupa de un gobierno corrupto. Así que son absolutamente lo mismo.

“Nosotros estamos construyendo un movimiento con base en el pueblo. Aquí hay empresarios, ganaderos, personas que viven bien, sacan lo necesario para vivir, que no tendrían necesidad de estar en un movimiento de estos porque de una u otra manera tienen una profesión, otro trabajo y tienen mucho que perder.




“Pero si decidieron desprenderse de comodidades para asumir un riesgo es por la simple y sencilla razón de que están cansados de que aunque vivan o tengan para comer, les da mucho coraje de quienes llegan y se enquistan en el gobierno sin trabajar o sin esforzarse como ellos, sin tener que madrugar o desvelarse para poder llevar alimentos a su casa, vivan de la manera en que nunca van a vivir. No tiene nada de malo ser rico, lo que es una mentada de madre, una grosería, un insulto para el pueblo es ser rico a costillas del pueblo”.

El vocero de IRIS. Foto: Miguel Dimayuga

El vocero de IRIS. Foto: Miguel Dimayuga

El vocero de IRIS aclara que no son autodefensas, aunque algunos de ellos participaron directamente o apoyaron ese movimiento encabezado en un principio por José Manuel Mireles e Hipólito Mora.

Precisa que las autodefensas hicieron su parte con gente honesta, pero que desafortunadamente enfocaron mal su lucha, porque el problema era el gobierno y al final fueron infiltrados por el crimen organizado que, sostiene, “subsiste porque el gobierno así lo quiere, porque le conviene, porque es un instrumento para tener temerosos a los mexicanos”.

–Así como las autodefensas compuestas con criminales pactaron con el gobierno, ¿ustedes estarían en disposición de pactar con el gobierno?

–No. Nosotros no vamos a pactar con ellos porque ellos son el problema. Sabemos que hay gente buena en el gobierno, confiamos en el Ejército, hacemos un llamado a los generales honrados, a los coroneles que son los que corren los riesgos, a la tropa, para que nos apoyen. Hacemos un llamado a los elementos buenos que están en la Policía Federal: que dejen de chingar al pueblo.

“No vamos a pactar con el gobierno porque somos un movimiento legítimo, del pueblo; y si el problema está en el gobierno, cómo vamos a pactar con ellos. Que cambie el gobierno, que se investiguen los actos de corrupción. No estoy conforme con las explicaciones de la Casa Blanca, no estoy conforme que un par de empresas se lleven toda la obra pública, no estoy conforme con el estilo de vida ostentoso de la familia presidencial.

–Ahora se dice que El Chapo financió las campañas políticas…

–Es parte del circo. Ya no me causa ninguna sorpresa, es algo que todo mundo sabe. Que lo digan no nos va a sorprender, hemos perdido la capacidad de asombro. El problema en México va más allá de ver quién financió a los políticos, si fue El Chapo o fueron Los Zetas, eso ya no sorprende. El problema de México está incrustado en las instituciones, son los gobiernos corruptos, está en lo más alto del poder.
José María advierte que esta situación no va cambiar con elecciones ni con campañas políticas porque el sistema está diseñado para que sean candidatos los más corruptos y sean ellos los que estén en el Congreso.

“¿Cómo van a pretender cambiar los problemas de un municipio de Michoacán o del país si les brota mierda por las ventanas de Palacio Nacional?”, asevera el vocero de IRIS, quien propone el inicio de un movimiento de insurgencia social en todo el país.

Los integrantes de IRIS en territorio michoacano. Foto: Miguel Dimayuga

Los integrantes de IRIS en territorio michoacano. Foto: Miguel Dimayuga

El circo de Castillo

José María sostiene que el excomisionado enviado por el presidente Enrique Peña Nieto para arreglar la situación en Michoacán, Alfredo Castillo, fue una farsa y un circo, porque en realidad empoderó a los criminales y a la poca gente buena que hubo en el movimiento de las autodefensas la metió a la cárcel o la tiene asustada, viviendo temerosa de que los vayan a matar, porque sigue habiendo cárteles delictivos, siguen operando los mismos, sólo cambiaron los nombres.

Castillo y el gobierno de Peña Nieto, dice José María, “confiaron más en asesinos y delincuentes que se aprovecharon de un movimiento para saciar y disputarse plazas criminales y mandaron al pueblo a arriesgarse contra un grupo criminal que le hacía mucho daño a México y a Michoacán”, señala.

–¿Con quién pactó Castillo?

–Con el Cártel de Jalisco Nueva Generación, con Los Templarios, que tanto daño le hicieron a México y a Michoacán. Pactó con narcotraficantes. Pero yo no sé quiénes son más peligrosos, si ellos o los que llegaron con Alfredo Castillo, que aquí siguen robando, secuestrando, extorsionando. Son muy eficientes para secuestrar y la gente tiene miedo de denunciar. Lo que antes hacían Los Templarios ahora lo hace la gente que llegó con Castillo.




La llegada de Aureoles al gobierno no cambió esa situación, sostiene el vocero de IRIS, quien asegura que el perredista sólo está de adorno y además no ganó las elecciones… fue impuesto “como premio por vender el patrimonio de los mexicanos desde el Congreso de la Unión al aprobar las reformas. Aquí está su premiesote: Michoacán”.

–¿Qué ha pasado con Michoacán después de la declaración de guerra de Felipe Calderón y de la continuación de la misma que ha hecho Enrique Peña Nieto?

–Fox fomentó el vacío de poder; se dejó de perseguir a los delincuentes, comenzaron a formarse los cárteles delictivos y se dio el debilitamiento institucional. Calderón sacó al Ejército de los cuarteles a combatir al crimen, a que hubiera masacres, asesinatos y desapariciones, a que se sacudiera el país. La cereza del pastel la propició Peña Nieto. Es una bien elaborada estrategia en la que hoy los militares andan cuidando a un futbolista en lugar de cuidar al pueblo, andan de guaruras de los políticos, de los funcionarios, de los gobernantes. Esta elaborada estrategia sólo es la continuación de una burla para el país.

–¿Qué va a hacer IRIS en un estado donde gobierna el narco?, ¿cómo va a enfrentar al narco, que es el poder?

–El narco son personas, son el reflejo de una sociedad corrompida, son el reflejo del hartazgo de mexicanos que no encuentran otro camino para salir adelante.

“Nos da mucho coraje encontrar que nuestros gobernantes estén robando. Creo que el principal problema de México, más que ellos que son un problema, son las instituciones que están podridas. El narcotráfico son las vacas lecheras del gobierno, las ordeñan para sacarles dinero, pactan con ellos y cuando no firman, los meten al bote o los matan, porque los principales asesinos están en el gobierno. Muchos de los autodefensas muertos no fueron asesinados por los cárteles, fue el gobierno quien lo hizo para fomentar los pleitos entre los grupos.

–¿Qué va a hacer IRIS en Michoacán?

–Será la chispa que encienda un movimiento de grandes proporciones y que fomente el cambio.

–¿Creen que la gente vaya a responder?

–Vamos a intentarlo, no podemos anticiparnos al asegurar que lo vamos a lograr, pero vamos a intentarlo. Tal vez sólo sembremos una semilla, tal vez para eso IRIS sirva, sembrar una semilla.

“Este es un movimiento de lucha, de insurgencia social, es una lucha que busca inspirar. Nosotros, con las armas que traemos, un pelotón militar nos aniquila en cinco minutos; pero no van a aniquilar nuestras ideas, no van a aniquilar la causa que nos mueve. En cada persona que nos vea dejaremos sembrada la semilla de la esperanza y del cambio”.

Y sentencia: “Nosotros somos gente buena y tienen que aprender a confiar en nosotros, porque en el momento en que nos maten la esperanza van a matarnos como nación”.




–¿Qué va a hacer IRIS para ganarse la confianza de la gente?

–Vamos a llegar a las ciudades. Los políticos corruptos serán nuestros objetivos, no los vamos a matar, no somos terroristas, no somos asesinos. Los vamos a exhibir. Habrá un integrante de IRIS en cada persona que tenga el valor de ir a aventar huevazos a un diputado corrupto. Habrá un representante de IRIS en cada persona que tenga el valor de levantarse en un mitin político a decirle corrupto al que tenga el micrófono en la mano; habrá un integrante de IRIS en cada evento en el que un gobernante o el presidente pretenda engañar la realidad de los michoacanos y decirles sus verdades. Acciones como esas serán la que vamos a hacer.

IRIS. Lucha clandestina. Foto: Miguel Dimayuga

IRIS. Lucha clandestina. Foto: Miguel Dimayuga

Acerca del autor

José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

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