Sobre “Graco Ramírez violó Ley de Datos al revelar información confidencial de Javier Sicilia”

Señor director:

Solicito se hagan las siguientes aclaraciones sobre la nota “Graco Ramírez violó Ley de Datos al revelar información confidencial de Javier Sicilia”, firmada por el reportero Arturo Rodríguez García, el 31 de agosto del presente, toda vez que contiene información falsa e inexacta, injerencia indebida en mi vida personal y familiar que atenta contra mi dignidad, prestigio y reputación. A continuación enuncio el contenido al que se hace referencia:

La labor del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas que tengo el honor de dirigir, no es cuestionar la ideología política, fe o creencias de las personas que requieren nuestros servicios. Nuestra obligación y función es salvar vidas. Nuestro trabajo se apega a los lineamientos, protocolos y tratados internacionales en materia de Atención a Emergencias y está respaldado por 31 años de servicio.

En este entendido, nosotros no realizamos un “expediente médico” ni “parte médico”, tampoco un “dictamen” ni “informe médico” como se acusa en la publicación. Los servicios de emergencia realizamos de manera homogénea un Reporte de Atención Médica Prehospitalaria en donde se plasman datos relacionados con el incidente (mecanismo de lesión, cinemática del trauma, alergias, persona responsable del paciente) a fin de contar con elementos básicos para la atención en tanto la persona es canalizada a un establecimiento médico para su atención definitiva. Son los hospitales y clínicas, así como personal médico, las instancias responsables de la elaboración de un “parte médico” o “expediente clínico”. Ninguno de estos documentos fue emitido o difundido por la corporación, como se menciona en la nota.

En cuanto a la atención brindada el lunes 29 de agosto en Casa de Gobierno Estatal, en donde el Sr. Javier Sicilia solicitó los servicios del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, debo precisar que fueron las propias personas que lo acompañaban quienes acudieron a nuestra ambulancia a solicitar la intervención de personal médico y paramédico, brindándose de manera inmediata y sin distingos. El paciente por su propio pie ingresó a la ambulancia, solicitando y autorizando la intervención del personal y su traslado a la unidad hospitalaria.

En todo momento se consintió la atención por parte del paciente y las personas que lo acompañaban, así también con pleno consentimiento se otorgó y registró la información ya descrita. En la diligencia estuvo presente un notario público quien certificó cada una de las acciones realizadas por el personal paramédico y la suscrita, también con consentimiento expreso del paciente.

La nota refiere que datos personales del Sr. Sicilia fueron revelados por una servidora.

Esto carece de fundamento y no se aporta prueba alguna que lo sustente. Ni el Escuadrón, ni la que suscribe realizaron esta acción. Por lo antedicho, reitero que la información relativa a la atención prehospitalaria se brindó de viva voz del paciente con consentimiento y por su propia voluntad, nunca bajo coerción, coacción ni a través de mecanismos de obtención de información personal (a través de terceros, bases de datos, cuentas bancarias etc.) y en ningún momento existió difusión o divulgación por parte de la corporación, por lo que la aseveración de fabricación del dictamen y difusión de datos también es incorrecta.

El autor se refiere a mi como: la novia de Jordi Messeguer – nuera del secretario, situación que considero una descalificación, es discriminatoria y atenta contra mi integridad, una conjetura que por mi condición como mujer, me sitúa en posición de desventaja, como “propiedad-de”.
Asimismo, el señalamiento “A la mujer, médico de profesión” consiente y naturaliza esta forma de violencia hacia mi persona, además de que considero despectivo y nuevamente discriminatorio ya que el autor no hace un comparativo similar cuando habla de los hombres a los que hace referencia por ejemplo, “al hombre, poeta de profesión”.

Preciso que desde mi formación como Médica Cirujana, tanto mi Posgrado, mi experiencia profesional, en docencia y trayectoria hasta mi nombramiento en este cargo público me he sometido a evaluaciones continuas en base a resultados, tanto por organismos nacionales como internacionales que revisan mi desempeño como profesionista y funcionaria. Mis relaciones interpersonales, vida privada y familia son decisiones individuales, es mi derecho elegir sobre mi persona y considero que realizar juicios de valor al respecto es una forma explícita de violencia.

La nota afirma que me gusta aparecer en páginas sociales, aserción que carece de fundamento y también es discriminatoria, no se hace referencia a las otras personas mencionadas en la nota y su gusto o no por aparecer (o no) en páginas sociales.

Se asevera que fui acusada de “represión” a paramédicos, también sin aportar un fundamento que lo sustente.

Cabe mencionar que los integrantes de la Comisión en la cual desempeño mis funciones – sin excepción- estamos sujetos a una evaluación permanente por diversos mecanismos, siendo que de no cumplir con las funciones y necesidades de la corporación y aquellas estipuladas en la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se realizan los procedimientos conducentes para causar baja de la corporación. En ningún momento las Direcciones tenemos acceso o facultades para la contratación, remoción o altas del personal y existen mecanismos sistematizados al respecto.

Mis gustos personales, fe y filiación política no interfieren, (ni lo harán) en mi desempeño como médica ni como funcionaria de esta noble institución dedicada a salvar vidas.

Por lo expuesto solicito se me otorgue el espacio necesario para las aclaraciones referidas.

Atentamente
M. en C. Carolina Stephany González Linares

Respuesta del reportero

Señor director:

En atención a la carta de la directora del Escuadrón de Rescate Urbano y Atención a Siniestros, se precisa lo siguiente:

1.- No es el reportero quien “acusa” la elaboración de un parte médico, sino el gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu, que en dos mensajes emitidos a través de la red social Twitter, se refirió así (“parte médico”, escribió) a los documentos de valoración médica sobre el señor Javier Sicilia Zardain. Luego, la funcionaria desmiente al gobernador (“Ninguno de estos documentos fue emitido o difundido por la corporación, como se menciona en la nota”, dice) lo que confirma la fabricación de que se duele el señor Sicilia.

1.1. Graco Ramírez Garrido Abreu, es jefe del Poder Ejecutivo estatal. De él depende la Comisión Estatal de Seguridad Pública, instancia a la que pertenece el Escuadrón. Por esa razón, los documentos difundidos se presumen con validez oficial y así lo establece la Ley de Réplica. Aun así, el suscrito dará respuesta a cada uno de los señalamientos.

2.- La imprecisión sobre el nombre de los documentos que elabora el Escuadrón, tampoco es imputable al reportero, pues ninguno se denomina “Reporte de Atención Médica Prehospitalaria”. Los documentos publicados por el gobernador a quien la funcionaria desmiente, consisten en: “Certificado Médico Clínico”; “Tratamiento Prehospitalario Brindado”; “Registro de Atención Médica Prehospitalaria”, y una “Tarjeta Informativa”.

2.1. El “Certificado Médico Clínico”, lleva el nombre y cédula profesional de la remitente. Entre sus apartados, se pueden observar datos personales del señor Javier Sicilia Zardain, tales como nombre, domicilio, edad, estado civil y los resultados de una “exploración física”, que en tratándose de datos relativos a su salud, son protegidos por leyes federales y locales. Por si fuera poco, el documento “Tratamiento Prehospitalario Brindado”, identifica a la “esposa” del señor Sicilia.

2.2. La Ley Federal de Protección de Datos Personales define en su Artículo 3, Fracción V, qué son los datos personales y en la Fracción VI, cuáles son los datos personales sensibles y entre estos últimos destaca aquellos que tienen que ver con la condición médica de una persona. En el ámbito local, la Ley de Información Pública, Estadística y Protección de Datos Personales del Estado de Morelos, en su Artículo 6, numeral 5, define como datos personales:

“La información concerniente a una persona física, identificada o identificable, relativa a sus características físicas y datos generales como son: domicilio, estado civil, edad, sexo, número telefónico y datos patrimoniales; así como los que corresponden a una persona en lo referente a su origen racial y étnico; las opiniones políticas, convicciones filosóficas, religiosas, morales; afiliación sindical o política; preferencias sexuales; estados de salud físicos y mentales, relaciones familiares, conyugales u otras análogas que afecten la intimidad”.

Las partes subrayadas de las citas anteriores, corresponden a la información elaborada por el Escuadrón, siempre según el gobernador Graco Ramírez. En cuanto a este punto, el texto que da origen a esta controversia, en ningún lugar dice que la directora del Escuadrón “revelara” los datos personales del señor Javier Sicilia.

3.- La nota informativa en comento, establece que el señor Javier Sicilia señaló la “fabricación del dictamen y la intervención de la firmante”. Ahí queda claro que fue el señor Sicilia, y no el reportero, quien acusó que lo relativo al incidente asentado en el “Certificado Médico Clínico” era falso. Por otra parte, la intervención de la directora González Linares, se confirma en su misiva, al declarar que un notario público certificó sus acciones.

4.- La nota informativa que nos ocupa, en ningún momento establece que hubo coerción o algún tipo de coacción sobre el señor Sicilia. Por lo tanto, dicha aclaración está fuera de lugar.

5.- Como se puede advertir en la nota informativa, no es el autor quien señala su relación personal con el exdiputado Jordy Messeguer, hijo del secretario de Movilidad del estado, sino el señor Javier Sicilia. Dicha relación es pública (Ver http://www.diariodemorelos.com/article/protegen-los-animales y http://www.diariodemorelos.com/article/fiesta-sorpresa-2 ), ha sido señalada por paramédicos inconformes que acusan represión (ver http://elregional.com.mx/Noticias/?id=75067 y https://www.youtube.com/watch?v=SCZtikaPWuw ).

5.1. El señalamiento del señor Javier Sicilia sobre dicha relación, plasmado en la nota que nos ocupa, nada tiene que ver con un aspecto de discriminación, ataque a la libertad ni conjetura por su condición de mujer. La relevancia de dicha información es por las relaciones de poder que, en ese contexto (protesta social, intervención policiaca, valoración médica, difusión de datos personales sensibles, entre otros), son de interés público.

5.2. Al respecto vale la pena recordar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha establecido desde el año 2009 (Caso Marta Sahagún vs Proceso) un criterio para normar el ejercicio periodístico en relación con las personas públicas:

“Tratándose de funcionarios o empleados públicos se tiene un plus de protección constitucional de la libertad de expresión y derecho de información frente a los derechos de la personalidad”.
Lo anterior cobra especial relevancia cuando las personas públicas dan acceso a su intimidad, como es el caso.

6.- En relación a que se carece de fundamento al mencionar su asiduidad a las páginas de sociales, es de destacar que además del ejemplo ya expuesto líneas arriba, se pueden consultar dos publicaciones de esa naturaleza: http://es.calameo.com/read/00001021470d5383e7110
http://es.calameo.com/books/000010214680dcb4028a4. Además de otras publicaciones relativas a su triunfo en el certamen de belleza Miss Earth Morelos.

7.- Finalmente, me permito observar que, conforme al Registro Nacional de Profesionistas, la directora del ERUM cuenta con una cédula por la “Profesión: Licenciatura como Médico Cirujano”. El registro exhibe también su género: Mujer. Lo que no exhibe el dicho registro son datos de su posgrado.

A lo anterior debe añadirse que, una vez más conforme a los documentos difundidos por el gobernador Ramírez Garrido, el denominado “Certificado Médico Clínico”, si bien se da la opción “Médico (a)”, en el espacio para su firma, después de colocar su cédula profesional, se puede leer:

“Médico Adscrito a la Comisión Estatal de Seguridad Pública”

No obstante lo anterior, este reportero admite que al emplear la expresión “la mujer” (frecuente el uso del artículo y del sustantivo de género, porque la gramática lo permite) pudo generarle la percepción de discriminación por género, algo que bajo ninguna circunstancia se encuentra en la línea editorial de este semanario ni en la psique del reportero. Por esto último. A ella y a los lectores, les pido una disculpa.

Atentamente

Arturo Rodríguez García

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