Hay quien dice que perdimos la brújula, pero este año “no le fue mal a México”: Fox

México, DF – Este año que concluye “no le fue mal a México”, ya que “avanzamos dos espacios en materia de tamaño de nuestra economía”, al pasar de la número once a la número nueve, sostuvo el presidente Vicente Fox No fue mal el año, considerando que las circunstancias sí lo fueron, a pesar de que “por la información pública” pareciera que ya no hay país, dijo

Durante la ceremonia de entrega de los Premios de Investigación 2001 –en el marco de un año que cierra con retrocesos económicos–, el primer mandatario hizo una larga apología del manejo que su gobierno ha hecho en este rubro y, de paso, lanzó una indirecta en contra de los medios de comunicación

“Por la lectura o por la percepción de la información pública que recibimos, tal parece que ya no nos queda país, tal parece que hay poco futuro para México y tal parece que este gobierno ha perdido la brújula Por eso, aprovecho la oportunidad para decirles que no ha sido malo el año, dentro de circunstancias sí muy malas”, como la desaceleración económica

Y no fue malo el año, insistió, porque la economía pasó de ser la onceava más grande, a ser la novena más grande “Hoy estamos a un paso del G-8, de lo que se llama las economías líderes, las altamente desarrolladas como tamaño de economía”

Sin embargo, no señaló con igual énfasis que México, con esa economía tan grande –más que Brasil, más que España, dijo–, al tiempo que registra un crecimiento negativo, pierde numerosos empleos, registra crisis de cultivos agrícolas, debe expropiar ingenios azucareros, sufre una radical caída en las exportaciones y el turismo, tiene una frontera declarada como zona de emergencia económica, está reprobado en educación y en transparencia gubernamental y, además, terminó de entregar su banca a consorcios extranjeros (y sin recibir un peso por impuestos), todo en un solo año

Antes bien, aseveró que “somos la economía número ocho en materia de comercio internacional, de exportaciones Tenemos una gran tajada del comercio internacional”

Las malas circunstancias que el país, gracias a la solidez de su economía, logró resistir se deben, según se desprende de lo que dijo, a dos motivos fundamentales: la desaceleración norteamericana, agravada por los atentados del 11 de septiembre, y los bajos ingresos fiscales, de los más bajos del mundo

Sobre el primer punto, Fox expresó que la desaceleración vino del estancamiento del sector de la economía, que dio crecimiento al país en años anteriores Este sector, dijo, se desaceleró repentinamente

Y admitió: “Todavía no he encontrado un solo juicio que suene con mucha lógica y que explique por qué repentinamente vino esa desaceleración”

Respecto a los bajos ingresos fiscales del gobierno mexicano, dijo que éste se lleva apenas 11 por ciento del “pastel”, es decir de la riqueza que el país genera cada año, cuando el gobierno de Estados Unidos se lleva 26 por ciento y los países europeos más de 30 por ciento

De ahí, dijo, la propuesta de reforma hacendaria para elevar la recaudación Reconoció que hablar de impuestos le “pone los pelos de punta” a cualquiera, pero que la cuestión se reduce a definir qué clase de país deseamos, si uno que invierte el 11 por ciento de la riqueza nacional para crecer, o uno que invierte el 20 por ciento

“Queremos tomar una mayor tajada de esa economía fuerte que hoy tenemos”, dijo, luego de enumerar los motivos de la fortaleza de aquélla: baja inflación, disciplina fiscal, mayor poder adquisitivo, bajas tasas de interés, todo ello dentro de un clima de estabilidad política

En este punto, Fox no mencionó los recortes presupuestales que hizo en el año, ni tampoco los agobiantes compromisos financieros que pesan sobre su administración, el principal de ellos el rescate bancario

El gobierno quiere tomar mayor parte del pastel para repartirlo entre los que más lo necesitan “Que el 90 por ciento vaya a educación, a salud, y dentro de educación una tajada grande a la investigación, a la ciencia, a la tecnología”, consideró

Pero no admitió que la tónica de su gobierno ha sido la de reducir el gasto social y privilegiar el gasto para sueldos de altos funcionarios Esto se ha hecho evidente en los dos proyectos de presupuesto de egresos –2001 y 2002– que ha enviado al Congreso de la Unión, y donde los diputados le han tenido que hacer fuertes reasignaciones de gasto para que los rubros sociales no se vean tan afectados14/12/01

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