Espionaje evitó 50 atentados terroristas, asegura Agencia Nacional de Seguridad de EU

WASHINGTON (apro).- La Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) justificó ante el Congreso federal las labores de espionaje telefónico y cibernético a nivel nacional y en el extranjero, al afirmar que con esa medida se han prevenido más de 50 atentados terroristas, por lo menos 10 de ellos en territorio estadunidense.

En una audiencia ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el general Keith B. Alexander, jefe de la NSA, defendió las acciones de inteligencia y espionaje nacional bajo el argumento de que con esos mecanismos, desde que ocurrieron los ataques del 11 de septiembre de 2001, se ha desmantelado más de medio centenar de posibles agresiones terroristas.

“Estos programas son inmensamente valiosos para proteger a la nación y para la seguridad de nuestros aliados”, afirmó ante los legisladores el general Alexander, en una de las pocas ocasiones que el jefe de la NSA habla en una audiencia abierta a todo el público.

Aunque insistió en la justificación de las tácticas de espionaje y sus beneficios para la seguridad nacional, entre los legisladores se notaba cierto nerviosismo, debido a la creciente impopularidad que esas acciones han generado entre la población de Estados Unidos.

En días pasados el exconsultor de la NSA y exanalista de la CIA, Edward Snowden, filtró a dos diarios –uno británico y otro estadunidense– la noticia y las evidencias no sólo del espionaje telefónico que realiza la NSA a ciudadanos de EU, sino también de la vigilancia cibernética que aplica a usuarios de la red de Internet de otros países.

La noticia de esas prácticas de espionaje causó revuelo al darse a conocer que fueron autorizadas por el Congreso bajo la llamada Acta Patriota, creada por el gobierno del expresidente George W. Bush.

La controversia subió de tono cuando se conoció que en 2011 el presidente Barack Obama –quien durante su campaña prometió abolir las acciones de espionaje que violasen las libertades civiles de los ciudadanos estadunidenses– dio luz verde al espionaje a nombre de la lucha contra el terrorismo internacional.

“Como estadunidenses, nosotros valoramos nuestra privacidad y libertades civiles”, sentenció el general Alexander ante los integrantes del Comité de Inteligencia.

Al ser cuestionado sobre el caso específico de Snowden, el mismo titular de la NSA aseguró que la filtración de los programas de vigilancia secretos que hizo el joven de 29 años de edad “causó un daño irreparable a los sistemas de inteligencia y a la seguridad nacional”.

En un intento por calmar los ánimos entre los legisladores por la inconformidad de la población y el rechazo al espionaje telefónico, Alexander insistió que durante estos 12 años, luego de los ataques terroristas de 2001, “hemos vivido con relativa seguridad nacional. Y esa seguridad –añadió– es resultado directo de los callados esfuerzos del personal que trabaja en los sistemas de inteligencia, al atar cabos que nos han permitido evitar los errores que facilitaron la materialización de los ataques del 11 de septiembre”.

La NSA reiteró lo que ya había señalado por el presidente Obama: que aun cuando se realiza el espionaje telefónico para prevenir ataques terroristas, los servicios de inteligencia no escuchan las conversaciones telefónicas entre la población estadunidense.

Comentarios

Load More