Refrenda EZLN apoyo a padres de los 43 normalistas

Milicianos zapatistas en Chiapas. Foto: Especial Milicianos zapatistas en Chiapas. Foto: Especial

OVENTIK, Chis. (proceso.com.mx).- El subcomandante Galeano, vocero y jefe militar del Ejército Zapatista de Liberación (EZLN), ratificó hoy su respaldo y apoyo a los padres y madres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa: “No teman quedarse solos por quienes nunca han estado con ustedes. No teman ser abandonados porque quienes sólo pretenden usarlos y después olvidarlos”.

En el arranque hoy del “Seminario Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, Galeano se explayó en el apoyo y afecto de los zapatistas hacia los padres y madres de los desaparecidos, luego de escuchar de viva voz en el templete a Bertha Nava Ramírez, madre de Julio César Ramírez Nava, quien llegó junto a su esposo Tomás Ramírez desde el estado de Guerrero, para traer la representación de quienes buscan a sus 43 desaparecidos.

Bertha Nava, madre de uno de los jóvenes que fallecieron aquella noche del 26 de septiembre, dijo que aunque tuvo enfrente el cuerpo de su hijo a quien pudo darle sepultura, su dolor no cesa porque aún espera el regreso de su hijo que se fue a estudiar a la Normal Rural Raúl Isidro Burgos.

En el templete, junto a los escritores Adolfo Gilly, Juan Villoro y los mandos zapatistas, El subcomandante insurgente Moisés y el subcomandante insurgente Galeano, Nava exclamó: “Les pido que nos ayuden, que no nos dejen solos para exigir la aparición con vida de nuestros muchachos, porque fue el Estado, de eso no hay duda”.

“El gobierno no tenía porque hacer esa barbaridad. Si lo que querían era la Normal con gusto se la hubiéramos dado, pero no había necesidad de que hicieran lo que hicieron, desaparecer a nuestros muchachos. Nos 43 nos hacen falta, están 43 butacas en la escuela. También sus compañeros los buscan y los esperan”, dijo con lágrimas ante una multitud igual conmovida.

“Nosotros estamos muriendo en vida día con día. Mientras yo siga con vida los seguiré buscándolos hasta que me muera. Yo les pido de corazón que estén con nosotros, que nos digan apoyando, porque no tenemos a donde más refugiarnos, porque el día que ustedes nos dejen le gobierno hará lo que quiera con nosotros”, les dijo mirando a los encapuchados.

“El gobierno ya lo han intentado, nos han mandado a sus fuerzas federales, a sus militares, a sus granaderos, para agredirnos pero no tenemos miedo, porque son 43 vidas las que están en juego. Si el gobierno dicen que ya los mataron, que nos debe prueba de ellos, señaló.

“Si en realidad ya los mataron que nos enseñen su cuerpos, porque a nosotros no nos van a engañar con unos huesitos. Dicen que los quemaron, pero como podrían conseguir tanta leña y de dónde sacaron tantas llantas para quemar su cuerpos? En ese lugar de Cocula donde dicen que los quemaron está naciendo la hierba y las plantas, si hubieran quemado ahí a tantos cuerpos la grasa aún impediría el crecimiento de la hierba. Está reverdeciendo ese lugar”, indicó.

“A nosotros no nos engañan. Para nosotros la PGR es mentirosa, porque sólo nos has entregado mentiras, puras mentiras”, dijo Nava.

Dijo que en su vida jamás pensó que pudiera llegar a querer a un hijo ajeno, pero no, ahora el dolor la ha unido a todas las madres y todos los padres y piden que les regresen a sus muchachos que les arrebataron.

De igual forma , Hilda Hernandez y Mario González, padres de César Manuel González Hernández, uno de los 43 jóvenes desaparecidos, hablaron vía un video que enviaron y que fue exhibido a la multitud. Ambos de igual forma pidieron el apoyo total de los zapatistas para poder seguir en esta lucha por ver a sus hijos de nuevo.

“Yo no entendía la lucha de los zapatistas contra el mal gobierno hasta que nos pasó esto”, dijo Hilda Hernández, quien sostenía la foto de su hijo en sus piernas.

Indicó el padre que ahora más que nunca requieren del apoyo de todos mis movimientos sociales y políticos, como el de los zapatistas para enfrentar esta tragedia que lleva ya más de siete meses.

Ante ello, el subcomandante Galeano dedicó sus primeras palabras para ratificar el apoyo del EZLN a todos los padres y madres de Ayotzinapa y todos los que buscan a sus hijos en todo el país.

“Aunque pequeña es nuestra lucha, algo hemos aprendido en todo este tiempo, a estar y acompañar muchas otras luchas”, afirmó Galeano.

“Y su lucha también es nuestra”, les dijo.

Explicó que aunque hay quienes permanecen ajenos y distantes ante la lucha que ellos han emprendido, “la mayoría del mundo y en nuestro país, es como ustedes, hermanos y hermanas de Ayotzinapa, son como ustedes”.

“Cualquiera son como ustedes que simpatizan con su lucha, se identifican con su rabia. La mayoría no ha ido a marchar, no ha gritado consignas, no les han dicho que no están solas, solos, no lo han hecho simple y sencillamente porque no han podido hacerlo. Pero seguro están con ustedes”.

“No desfallezcan porque quienes estuvieron a su lado se fueron después de haber cobrado su parte o porque se dieron cuenta que no podrían cobrarla”,
agregó.

Dijo que uno de los engaños de arriba es Convencer a los abajo que las luchas largas solo cansas y nada logran. Porque a los de arriba, lo que les aterroriza son las rabias y las indignaciones de abajo.

Indicó Galeano que los zapatistas están atento ya no solo a su rabia, también a su dolor de los padres y madres de Ayotzinapa.

Y que no se preocupen, pues su lucha no depende del número de personas en su manifestación ni que se hagan tema del momento en las redes sociales.

“Habrá gente que les diga otras cosas, les dirán que es más importante estar con ellas, que es más importante por tal o partido político van a encontrar a sus desaparecidos. Ya ven como hay partidos que ofrecen todo, tortas, cubetas, mochilas, pases ara el cine”, le dijo Galeano.

Indicó que la esperanza es la necesidad con la que más se lucra y se
trafica allá arriba.

Narro que hace muchos años los zapatistas no marchaban ni  entonaban consignas, hasta que los indígenas salieron de sus comunidades aquel 12 de octubre de 1992.

“La estatua del conquistador cayó. Unos meses después, en enero de 1994, salimos a las ciudades, esta vez no llevábamos arcos ni flechas, llevábamos fusiles y balas. Nos alzamos para mandarnos a nosotros mismos no para que otros mandaran”, agregó.

Y que 20 años después, en la tierra zapatista mandan los pueblos y el gobierno obedece.

No teman quedarse solo por quienes nunca ha estado con ustedes. No teman ser abandonados porque quienes solo pretenden usarlos y después olvidarlos”, les dijo Galeano.

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