Arcelia Ramírez recrea a Sor Juana Inés de la Cruz, en serie de Canal Once

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La actriz Arcelia Ramírez recrea a la escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz en la serie de ficción de Canal Once Juana Inés, a estrenarse el sábado 26, cuya directora de la serie y productora ejecutiva es Patricia Arriaga, quien además intervino en la dirección escénica donde también participaron Emilio Maillé y Julián de Tavira.

El proyecto, de siete capítulos de 60 minutos grabados en alta definición, se estrenará a las 21:30. Saldrá al aire cada sábado a esa hora y se repetirá los martes a las 22 horas.

Para la conocida actriz es la serie más ambiciosa que se ha hecho sobre la vida de Juana Inés de la Cruz, “lo cual ya de entrada es paradójico que sea la propuesta más destacada y nos impresiona mucho porque se trata de un personaje inmenso, importantísimo para la historia de México, para las letras hispanoamericanas, para toda la literatura”.

El elenco está conformado por 54 actores y actrices, como Carlos Corona, Hernán del Riego, Emilio Echevarría, Mauricio Isaac, Anilú Pardo, Ursula Pruneda, José Carlos Rodríguez, Arantza Ruiz, Margarita Sanz, Lisa Owen y Pedro de Tavira, entre otros.

Juana Inés imagina a la mujer que, a pesar de las convenciones sociales de su época, buscó su desarrollo personal e intelectual. También explora las dificultades que enfrentó Juana de Asbaje: su incierta relación con la jerarquía eclesiástica, la naturaleza de sus afectos, así como la razón de un silencio repentino y en apariencia, autoimpuesto.

Ramírez, quien ha actuado en más de 40 películas, como La mujer de Benjamín, ópera prima de Carlos Carrera; Cilantro y perejil, dirigida por Rafael Montero, y Así es la vida, de Arturo Ripstein, entre otras, detalla en entrevista que Juana Inés no es un ensayo sobre la vida de la llamada Décima Musa mexicana:

“No es un tratado sobre Sor Juana, es la personificación de Sor Juana. Entones, lo abordé cono un ser humano. En ese sentido, creo es una de las virtudes de la serie, porque tratamos de sacar a la poeta del billete de a 200 pesos. Los episodios hablan de la virtud y genialidad de esta mujer. Era una mujer superdotada pero también con su fragilidad, su orgullo, sus contradicciones, sus pasiones, su sentido del humor. Se exploran los diferentes matices de su vida y quedó un personaje con muchos matices, con muchos colores. Es un personaje de carne y hueso. Así es la mejor manera de proponérselo al espectador para que se pueda apropiar de ella.”

Narra que de pronto el acercamiento a Sor Juana es difícil porque muchos de sus sonetos y sus poemas son complicados:

“Cuando lees su obra debes regresarte para saber de qué está hablando, para ver: ‘Esta palabra se está refiriendo a cuál’. Sus sonetos, poemas y ensayos, en fin, son laberínticos. Es una literatura complicada que ahora imagínate con los 140 caracteres (se refiere al Twitter) y con toda esta banalidad en el lenguaje en que vivimos, de repente si te pones frente a un soneto de Sor Juana, te vuelves nada. Estás totalmente incapacitado de entrarle y devolverle el golpe. Pero independientemente de eso, creo que a la hora de apropiarnos de un personaje tan vasto y maravilloso como este, lo que esperamos es que el público se anime a ir al material literario de Sor Juana. A lo que escribió, a sus poemas, etcétera, y que tenga muchas ganas de leerlo y darle la batalla a todos esos sonetos. Abrazar a ese personaje, el aprendérselo, el aprender muchísimo”.

Una mujer emblemática

De esta forma describe a la creadora del Siglo de Oro:

“Es una mujer que luchó contra un mundo de varones, contra un poder eclesiástico que de alguna manera la persiguió. Es decir, las mujeres en ese momento no tenían acceso al conocimiento ni a los libros. Creo que volver a revisar ese periodo el virreinato también nos va a hacer mucho bien porque seguimos como arrastrando ciertos vicios sociales. Sor Juana es una mujer emblemática porque luchó por lo que ella quería en esta vida, y defendió su derecho al conocimiento y a escribir, a su pasión por las letras y ejercerlas por sobre todas las cosas. Era una dama extremadamente inteligente y puso en su lugar a todos”.

Vuelve a resaltar que por un lado, Juana Inés es el proyecto más ambicioso sobre la vida de la también dramaturga. Y por otro lado, celebra que el Canal Once le haya apostado a dicha propuesta “porque puso los medios para que Patricia Arriaga, quien es la productora, directora y escritora haya podido reunir un equipo de primerísima calidad y se haya logrado un resultado como éste”.

Manifiesta estar “muy contenta y satisfecha”, y agrega que se impresionó al ver el primer capítulo:

“Está muy emocionante. ¡Claro!, desde el principio leímos los guiones, ¡y vaya!, yo tenía la confianza de darme cuenta de que los guiones eran magníficos y que de ahí íbamos a elaborar un poco las cosas que están como de misterio, es decir ¿qué pasó entre esto y eso? Caemos en la historia, se aborda en lo que realmente pasó, en lo que está documentado, pero de lo que no existe registro, se recreó de manera ficticia bastante libre, y creo que quedó muy bien. Hay toda una libertad creativa a la hora de ficcionar todas esas partes y me parece que son muy acertadas las resoluciones dramáticas que hizo Patricia y el equipo de escritores”.

Los otros dos guionistas son Javier Peñalosa y Monika Revilla. En la narración convergen el drama, la soledad, el dolor y también la felicidad que marcaron la existencia de Juana Inés, la joven cortesana y monja jerónima oriunda de Nepantla, Estado de México.

Según la producción, la grabación de Juana Inés representó retos técnicos para su filmación, entre ellos el vestuario y la escenografía acorde con la época. Se grabó en imponentes locaciones: la ExHacienda de Santa Mónica, la Catedral Metropolitana, el ExConvento de San Agustín, la Capilla Gótica del Centro Cultural Helénico y el Antiguo Colegio de las Vizcaínas.

–¿Cuál es su sentir de recrear a este personaje, que ha interpretado en varias ocasiones, en una película y también un documental de Patricia Arriaga para Canal 22?

–Cuando hago personajes tan presentes en el imaginario colectivo, como por ejemplo Medea o Madame Bobary, de Gustave Flaubert, en fin, que están ahí en el inconsciente colectivo y que son emblemáticos, paradigmáticos, y en este caso Sor Juana es un icono, es un personaje fundamental, importantísimo, justo lo que me funciona es desmantelar el mito, la monografía, y verlo y abordarlo a partir de ella como el ser humano que fue, la mujer que fue con todas sus virtudes, debilidades, cuestionamientos, etcétera, con todo lo vulnerable, fuerte y poderosa que fue. Entonces en ese sentido hice un trabajo muy riguroso de investigación, lo más riguroso que pude. Tuvimos un mes y medio para prepararlo, revisé algunos materiales. Y por supuesto leí su obra, sus poemas, vi películas, en fin. Pero en realidad nos basamos en los guiones y en el análisis exhaustivo que se hizo, fundamentalmente en la investigación que tenía ya lista Patricia.

–Pero la mujer hoy también enfrenta una época difícil, existe el problema de los feminicidios, ¿qué opina?

–Esta serie expone esta violencia hacia las mujeres. Cuando hablábamos al respecto nos parecía todo tan atroz porque en alguna escena se habla de que en esa época se pensaba que las mujeres éramos hombres inacabados, que no se nos había desarrollado del todo el cerebro, que nuestros órganos reproductores no se habían desarrollado. Eran unas ideas que de repente dices, bueno, estos señores por su miedo, yo no sé, a su envidia, estaban totalmente fuera de la realidad. Era un discurso enloquecido y absurdo. Y esos hacían las leyes. Las mujeres simplemente no podían estar haciendo eso de leer y saber más que ellos. Eso es lo que pasaba. Sor Juana era rebelde y una mujer que se imponía, pero también era una mujer que no tenía de otra, y ella misma lo dice, ¿qué hago si me quieren someter?

“Además, cocinaba delicioso, pero cuando se ponía a cocinar su cabeza se iba a las teorías biológicas de los alimentos, a las combinaciones químicas de las claras y las yemas de los huevos, en fin. Su mundo era de una complejidad intelectual nata. Es decir no era un asunto que ella pudiera controlar. Era una mujer muy intensa. Cuando se puso a hablar de teología fue porque se le dio. Se le dieron las ideas y los pensamientos y todo lo escribió y lo dijo y rebatió a quien tenía que rebatir y estos jesuitas, estos eclesiásticos de la época no lo soportaban. Por supuesto que hay mucho que hacer todavía, por supuesto que hay una situación feroz contra la mujer en este país, bueno, no nada más en este país, en muchísimas naciones del mundo hay mucho que trabajar con los gobiernos sobre el asunto.”

Arguye preocupada:

“Pero también es bueno que los varones en las estructuras de poder se vean reflejados en esta serie para entender que es un asunto medio atroz, una actitud verdaderamente fuera de la realidad. Hay muchas cosas que hemos superado, obviamente, pero nos queda mucho por hacer, sobre todo la actitud de las mujeres con ellas mismas. Sor Juana es un personaje muy inspirador en ese sentido de la libertad, hacia quién es uno, qué quieres y luchar y conseguirlo a pesar de todos los obstáculos.”

El papel actual de la Iglesia católica

–¿Qué opina del papel de la actual Iglesia para con la mujer?

–¡Qué te puedo yo decir!…, estas cosas son complicadas, pero sí hay una limitante muy grande, como una predeterminación de las mujeres a que su vida se coescriba a casarse y tener hijos. También tiene mucho que evolucionar la Iglesia católica en relación con la libertad y al libre albedrío que pueden ejercer las mujeres sobre su intelecto, su espíritu y su cuerpo.

–Al interpretarlo, ¿qué le deja este personaje?

–¡Híjole!, a Sor Juana la he hecho varias veces, como bien lo dices, en el documental de Patricia, antes en una película y antes en un espectáculo que hice hace muchos años que era una especie como de recital, en fin. Es un personaje que ha estado muy cerca de mí muchas veces, pero después de este proyecto, que vuelvo a decir, que creo es el más importante que se ha hecho hasta la fecha sobre ella con toda una ardua investigación, me ha parecido muy fascinante haberla hecho. Creo que ha sido un trabajo evidentemente de equipo, no lo hice yo sola, lo realicé de la mano de Patricia, Emilio y Julián, los demás actores, es decir, todos conformamos un equipo padrísimo alrededor de la pasión que nos provoca el personaje.

“Eso fue muy sabroso, me sentí muy responsabilizada y muy honrada, muy feliz Es uno de los personajes de los que más feliz me he sentido de realizar.”

Además, confiesa que a partir de este proyecto se da una interlocución permanente en su vida con la autora de Hombres necios que acusáisDetente sombra y Los empeños de una casa:

“No he podido dejar de leerla. De repente estoy en mi casa tranquila, tomo sus obras completas y leo un soneto…, he estado hablando tanto sobre ella, desde que terminamos de grabar la serie, pero todo el tiempo. En este momento de mi vida me está acompañando de una manera muy intensa y he tenido que prensármela, reflexionar sobre ella y amarla también. Entre más conoces a alguien, más lo amas, pero en este caso es tremendo porque entre más la conoces, más la desconoces, y entre más la desconoces, más quieres conocerla, y más conoces de ella y más la desconoces, y así es de infinito. El personaje es poderosísimo, no tienes idea.”

Arcelia Ramírez redondea contenta:

“Es un periodo de nuestra historia que provoca pasión. Todo este debate entre el Estado y la Iglesia, este debate entre la situación de la mujer, en fin creo que es todo un contexto, todo el debate entre las clases sociales, de los indígenas y los de la corte. La transición de la conquista, una cosa fue la brutalidad de la conquista y otra cómo se empieza a establecer ya la vida de todos los días. Quiero decir que a partir de ahora es como tener un cómplice a mi lado, una fuerza muy grande, es una fortaleza. Así creo que todos los mexicanos tendríamos que hacerlo: apropiarnos de esta mujer tan fuerte, que nos inspire, que nos nutra, que nos enriquezca.”

Fueron 532 horas de rodaje, en 36 llamados.

Patricia Arriaga, productora ejecutiva y directora de la serie, destaca que Juan Inés es el gran esfuerzo por acercar a la gente al virreinato:

“Una época de la cual sabemos muy poco, y, al mismo tiempo, explorar la vida de Sor Juana como mujer, pues todos sabemos de su existencia como escritora, pero en realidad nadie sabe lo que vivió como mujer, como persona. De ahí que esta serie cuenta la historia de la mujer, no de la intelectual”.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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