Mario Iván Martínez en “La Jaula de las locas”

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Hemos seguido la asombrosa carrera de Mario Iván Martínez desde hace décadas. Solventísimo músico y contratenor, actor de cine, televisión y teatro, cuentacuentos, productor y, además, no baila mal. En ocho ocasiones ha ganado el premio a mejor actor que entregan diversas asociaciones de críticos de teatro.

Se presentó ahora en La jaula de las locas (1983), comedia musical del estadunidense Jerry Herman (1931), compositor también de Hello, Dolly! y Mame, que obtuvo en dos ocasiones el Premio Tony.

La jaula de las locas es una adaptación de la obra teatral francesa La cage aux folles (1973), del actor y dramaturgo francés Jean Poiret; el propio autor la escribió para él y su pareja actoral Michel Serrault, y la representaron por años en Francia; después vino la adaptación al cine en 1978, donde Serrault actúa al lado del italiano Ugo Tognazzi. Y luego la versión estadunidense The birdcage (1996).

La obra se está presentando en el Teatro Hidalgo de la CDMX (atrás de Bellas Artes), pero nos comenta Mario Iván Martínez: “Yo no estaré durante abril porque originalmente la obra terminaría el día 3, pero tuvo mucho éxito, se alargó la temporada y yo ya tenía compromisos todo el mes, pero vuelvo en mayo”.

Esta puesta en escena ha tenido mucho éxito a pesar de la poca difusión, pero ha tenido recomendaciones de boca a boca que finalmente son las que mejor funcionan y llenan los teatros.

Recordamos a Mario Iván Martínez en obras como Salón Calavera de Alejandro Aura, El diario de un loco de Gogol, o en sus muchos espectáculos como cuentacuentos (tiene veintidós CDs en este rubro), en las matinés infantiles de diversas orquestas como la Orquesta Sinfónica Nacional por ejemplo, o en sus actuaciones dentro del cuarteto vocal barroco Armonicus Cuatro (antes Ars Nova); en cine en La habitación azul y Como agua para chocolate…

Añadió Mario Iván:

“La jaula de las locas es una comedia musical muy complicada, de hecho hago cuatro personajes y tengo diez cambios de vestuario con sus diferentes pelucas y maquillajes, y hay días que tenemos dos funciones, así que es una locura, hay que cantar, bailar, actuar… Pero todo se basa en una dramaturgia muy sólida, la obra original es realmente buena, por eso ha aguantado varias adaptaciones y sigue siendo vigente. Habla de la familia, de las parejas distintas, del amor familiar, de la tolerancia. La verdad tiene mucho trasfondo.”

El equipo que se conjuntó para esta puesta en escena es de lo mejor. Los actores Roberto Blandón, Moisés Suárez, Aida Pierce, Israel Estrada, Rogelio Suárez y Brenda Arrigunaga y un nutrido grupo de bailarines que además cantan y silban mientras bailan. La obra es tan divertida que tiene al público en una carcajada continua, pero se manejan también asuntos de mucho fondo. Cuando se quiere, en México se hace muy buen teatro y el público acude a verlo.

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