¿Qué culpa tiene el niño?, un chiste largo

MONTERREY, NL (apro).- ¿Qué culpa tiene el niño? es un chiste largo sobre las consecuencias de un embarazo indeseado. La propuesta de Gustavo Loza es una colección de todos los clichés del antiquísimo tema, que ha sido tratado de todas las maneras, en cualquier variación de la narrativa.

El realizador y guionista juntó un casting envidiable con Karla Souza como protagonista, respaldada por Jesús Ochoa, Mara Escalante, Gerardo Taracena, Ricardo Abarca y Sofía Sisniega. Con ese elenco estaba obligado a dar mucho más de lo que finalmente entregó.

La cinta mexicana no aporta nada. Desde el mismo póster se vende la idea básica, que se estanca, como un largo chiste. Una chica adinerada, hija de un político, tiene una noche loca, tras la cual resulta inesperadamente embarazada. Como responsable del accidente es señalado un joven inmaduro, casi adolescente, que asume la responsabilidad, pese a la reticencia de ella y su familia.

En el 2007, el mismo argumento fue expuesto con gracia y humor en Ligeramente embarazada (Knocked Up), escrita y dirigida por el genio Jude Apatow y protagonizada por el talentoso Seth Rogen.

Acá, en la versión mexicana, se observa una evidente falta de compromiso de la producción. Se percibe que se la pasaron muy bien, en el set. Con frecuencia, los actores ahogan la risa y continúan sus diálogos. Técnicamente cumple. La edición y la fotografía, se ven profesionales, pero no hay humor.

Las deficiencias del guión hacen que la historia se mueva en círculos, con una repetición de situaciones. El muchacho se esmera por hacerse un padre digno, y ella y los suyos, lo rechazan de manera sistemática.

Loza hizo en ¿Qué culpa tiene el niño? un spin off involuntario de Nosotros los Nobles. Souza aquí repite el papel de Bárbara Noble. Es la chica fresa, voluntariosa y decidida que triunfa al adaptarse a una nueva realidad. Pero, para conseguirlo, tiene que pasar por la amarga confrontación de clases.

La profesionista desciende al infierno del lumpen. Vive en una situación acomodada y tiene que introducirse en los meandros de la vida humilde, en las viviendas de interés social, con una suegra alivianada y vulgar, interpretada por Mara Escalante, que repite el papel de Doña Lucha que le ha dado fama en la televisión mexicana.

Souza y Ricardo Abarca hacen, sorpresivamente, un gran dueto. Sus actuaciones, cargadas de comicidad, están muy por encima del libreto. Aunque los personajes están aplastados y recortados como caricaturas, hacen muy buen trabajo como la pareja dispareja que inicia mal y que al final, oh, sorpresa, termina bien.

El desenlace es desconcertante. Aunque es una comedia, Loza incorpora un elemento de crueldad innecesaria, que le aporta otra dimensión a la anécdota.

¿Qué culpa tiene el niño? es una película rutinaria hecha con desinterés. Es un caso evidente en el que el marketing supera el producto.

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