El cuerpo diplomático mexicano vela sus armas

Peña Nieto recibió a mexicanos repatriados, en el AICM. Foto: Presidencia Peña Nieto recibió a mexicanos repatriados, en el AICM. Foto: Presidencia

Ante el clima de terror que supone el inicio de deportaciones masivas de mexicanos y otros extranjeros por parte del Estado persecutorio de Donald Trump, el cuerpo diplomático mexicano prepara dos proyectos de decretos presidenciales en los que se prevé incluso la ruptura de acuerdos bilaterales con el país vecino.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En caso de que el gobierno de Estados Unidos efectúe “cualquier acto de presión o coerción” en contra de México con el propósito de contribuir al financiamiento del muro en la frontera de ambos países, el secretario de Relaciones Exteriores “procederá a cursar las notas diplomáticas necesarias para denunciar y dar por terminados todos los acuerdos bilaterales en materia de cooperación legal, migratoria, de seguridad y de tráfico internacional de estupefacientes”.

Así lo establece el punto IX de un proyecto de decreto presidencial que miembros del Servicio Exterior Mexicano (SEM) –instancia que aglutina a los diplomáticos de carrera del país– tienen contemplado enviar esta semana a Los Pinos para la consideración del mandatario Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con este documento, el tema del muro es a tal punto inaceptable que no puede ser objeto de negociación alguna con Estados Unidos y cualquier funcionario, empresa o ciudadano mexicano que participe de manera directa o indirecta en su construcción debe ser sancionado.

Otro proyecto de decreto presidencial, elaborado también por este grupo de integrantes del SEM, con amplia experiencia en materia migratoria y jurídica, establece medidas para proteger a los connacionales afectados por los memorandos firmados el lunes 20 por John Kelly, secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos. Dichos memorandos autorizan las deportaciones masivas de migrantes indocumentados e, incluso, la expulsión a territorio mexicano de cualquier extranjero mientras se resuelve su proceso de expulsión.

“Las autoridades migratorias mexicanas no admitirán el ingreso a territorio nacional de ningún extranjero sujeto a procedimiento de deportación de los Estados Unidos”, asienta el punto VI del documento elaborado por los diplomáticos mexicanos.

Y remarca: para que México acepte a los deportados, Estados Unidos debe acreditar la nacionalidad mexicana de éstos.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2104, ya en circulación

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