López Obrador quiebra el mando en el Ejército y lo mantiene en la Marina

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, rompió con el actual mando en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y optó por mantenerlo en la Secretaría de Marina, al designar al general de división Luis Cresencio Sandoval González, como próximo secretario de la Sedena, y al almirante José Rafael Ojeda Durán, como titular de la Secretaría de Marina (Semar), a partir del 1 de diciembre.

El divisionario anunciado como el Alto Mando del Ejército para los próximos seis años es un militar conocido y aceptado en Washington, donde ha sido formado y representado a México en reuniones de seguridad en Norteamérica y en el continente americano.

El general Sandoval González estaba fuera del círculo de mando en la Ciudad de México. El saliente general Salvador Cienfuegos Zepeda lo designó a fines del año pasado al frente de la Cuarta Región Militar, con sede en Monterrey, pero que abarca a los estados de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí.

A su toma de mando regional, el entonces gobernante de Nuevo León y aspirante a candidato presidencial, Jaime Rodríguez, El Bronco, mandó a un representante. Lo mismo hizo el gobernador de San Luis Potosí, Juan Manuel Carreras. El único presente fue el gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca.

Su designación como comandante de la IV Región Militar, la primera que tuvo, había seguido a su ascenso como general de división en noviembre de 2017. Hasta antes, su experiencia de mando había sido en zonas y unidades militares, la ayudantía en la subsecretaría de la Defensa Nacional y subjefe operativo de Estado Mayor de la Defensa Nacional, en donde se planean las operaciones militares en todo el país.

El nombre del próximo jefe del Ejército, de 58 años de edad, estaba fuera de las listas que se habían dado a conocer como los posibles sucesores del general Cienfuegos, quien tuvo varios desencuentros con López Obrador desde la precampaña presidencial.

En esas listas aparecían quienes han acompañado la gestión del general Cienfuegos, tanto en mandos administrativos y operativos en la Ciudad de México, como en regiones militares.

En las dos designaciones anteriores, en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña, los titulares de la Sedena habían salido de los mandos cercanos al titular en turno.

Originario de Ensenada, Baja California, el general Sandoval González pertenece al arma de Caballería, la misma del general retirado Audomaro Martínez, quien como militar en activo apoyó las candidaturas presidenciales de su paisano desde el año 2006.

Es maestro en Administración Militar para la Seguridad y la Defensa Nacionales por parte del Colegio de la Defensa Nacional de la Sedena.

Pero en su formación ha pasado por varias escuelas militares de Estados Unidos: el Colegio Interamericano de Defensa y el Colegio Industrial de las Fuerzas Armadas. Ahí ha tomado cursos de administración militar, defensa continental, inteligencia y hasta de relaciones con los medios de comunicación.

Ojeda Durán

El próximo titular de la Marina, el almirante José Rafael Ojeda Durán, por el contrario, forma parte del círculo de toma de decisiones del actual titular de la Semar, el almirante Francisco Vidal Soberón Sanz. Al momento de su designación es el Inspector y Contralor General de la Semar.

Originario de Jalapa, Veracruz, su nombramiento rompió con la insistencia de que el nuevo titular sería el actual Oficial Mayor, el almirante José Luis Vergara, cuya candidatura había sido impulsada con la publicación y promoción del libro La Seguridad Nacional en México.

De 64 años, el almirante Ojeda Durán es ocho años mayor que el titular de la Sedena, lo que denota también su cercanía al mando de la Marina en los últimos dos sexenios: el almirante Soberón había sido el secretario particular del secretario de Marina de Felipe Calderón, Mariano Francisco Saynez Mendoza.

El próximo titular de la Marina ha sido un defensor público de la Ley de Seguridad Interior, aprobada el año pasado por el PRI y que enfrenta diversos juicios constitucionales en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Durante la campaña electoral, López Obrador aseguró que no echaría mano de ese ordenamiento. Desde que ganó la elección ha evitado pronunciarse sobre la ley, aunque ha adelantado que a corto y mediano plazo los militares seguirán en labores de seguridad interna.

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