Los jaloneos de Monreal para controlar la bancada morenista

Monreal es coordinador de la bancada de Morena en el Senado. Foto: Proceso Monreal es coordinador de la bancada de Morena en el Senado. Foto: Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La bancada de Morena en el Senado estuvo a punto de sufrir una fractura de consecuencias incalculables aun antes de que los 59 legisladores tomaran posesión. Ricardo Monreal se había sentido traicionado un año antes, cuando Claudia Sheinbaum fue designada candidata al gobierno capitalino y entonces forjó un “compromiso político” con López Obrador, el cual se cumplió el pasado julio gracias a que el exgobernador zacatecano presionó y denunció en los medios “malos tratos” e “incumplimiento de un acuerdo” de parte del tabasqueño. Ahora Monreal es el coordinador de los morenistas en la Cámara Alta y se despachó a su gusto en el reparto de las presidencias de las comisiones.

El pasado 12 de julio Andrés Manuel López Obrador se reunió con la que sería la bancada de 59 senadores de Morena y sugirió que, como parte de un “compromiso político”, se nombrara como su coordinador al exgobernador de Zacatecas, exdelegado en Cuauhtémoc y exaspirante a la jefatura del gobierno capitalino, Ricardo Monreal.

Junto con esta “sugerencia”, López Obrador también pidió que el diplomático de carrera Héctor Vasconcelos, a quien postuló originalmente para su gabinete como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, presidiera en el Senado la comisión del mismo nombre. Vasconcelos había cedido su posición en el gabinete para que se integrara el exjefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard.

“Son los dos únicos compromisos que se hicieron durante la campaña. Sin embargo, van a deliberar los senadores libremente y ellos van a decidir. Son compromisos políticos que todo mundo entiende que se hicieron en su momento”, argumentó López Obrador en aquella reunión.

El entonces presidente electo se refería así a la disputa pública que se generó en septiembre de 2017, cuando Monreal amenazó salirse de Morena, descontento con el resultado de la encuesta que definió a Claudia Sheinbaum, exdelegada en Tlalpan, candidata a la jefatura del Gobierno de la Ciudad de México.

En varias entrevistas de prensa Monreal se quejó de “malos tratos” de parte de López Obrador y del incumplimiento de un “acuerdo político” que hicieron ambos dos años atrás, en la génesis de Morena, el partido más joven que arrasó en las dos cámaras del Congreso, en la Ciudad de México y en la Presidencia de la República.

El mensaje de López Obrador hacía referencia a ese compromiso político con Monreal, cumplido para evitar una fractura en Morena en vísperas de las elecciones federales y capitalinas de 2018.
Quienes estuvieron en esa reunión recuerdan que, desde ese momento, quedó también planteada la posibilidad de una disputa adelantada por la candidatura presidencial de 2024 entre Monreal, Claudia Sheinbaum y el propio Ebrard.

Comenzó a especularse sobre una posible alianza entre Monreal y Ebrard para contenderle la nominación a la electa jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

En medio de esta discusión sobre los liderazgos en el Senado, el exgobernador de Tlaxcala, José Antonio Álvarez Lima, senador electo por su entidad con las siglas de Morena y antiguo cuadro político del priismo, sugirió, junto con otros legisladores de mayor experiencia, que se equilibrara el reparto de poder en la Cámara alta y se eligiera a Martí Batres, dirigente fundador de Morena, como presidente de la Mesa Directiva.

Batres contó con el apoyo de buena parte de los 59 senadores de Morena para llegar a la Mesa Directiva. Monreal comenzó una larga y tortuosa negociación, para el reparto de las presidencias de las 44 comisiones del Senado, con los integrantes de su propia bancada, pero también con las otras fuerzas políticas, en especial con el PAN, que es la lejana segunda fuerza, con 24 senadores; el PRI, que disminuyó abruptamente a 15 su bancada; y Movimiento Ciudadano, que con siete desplazó al PRD como cuarta fuerza política, ya que el Sol Azteca se quedó sólo con cinco.

El propio Monreal admitió públicamente que la discusión más difícil para repartir las presidencias de las comisiones fue con su propia bancada.

De las 20 comisiones que originalmente presidiría Morena se quedó con 22, incluyendo las más importantes: Gobernación, presidida por Cristóbal Arias, fundador del PRD junto con Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador; la de Trabajo, presidida por el líder minero Napoleón Gómez Urrutia; la de Defensa Nacional, encabezada por el polémico dirigente guerrerense Félix Salgado Macedonio; la de Equidad de Género, presidida por Malú Micher; la de Cultura, encabezada por Susana Harp; y la de Radio, Televisión y Cinematografía, presidida por Álvarez Lima.

Este es un fragmento del reportaje que se publica en la edición 2196 de la revista Proceso, que ya está en circulación.

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