“Bird Box”: Una fallida historia de terror

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La cinta dirigida por Susanne Bier y estelarizada por Sandra Bullock, es una historia de terror que arranca con una premisa interesante pero que poco a poco va perdiendo verosimilitud, y su resolución parece sacada de la chistera de una mago.

Bird Box (EU-2018) gira en torno a una artista plástica, Malorie (Bullock), quien deberá sobrevivir a un mundo post-apocalíptico en el que unas extrañas criaturas aterrorizan a los humanos hasta hacerlos llegar a la desesperación y al suicidio.

La cinta comienza con Malorie hablando con dos niños a quienes les informa que realizarán un peligroso viaje: irán todos vendados, y les pide que no se quiten la venda de los ojos o de lo contrario morirán.

Regresamos cinco años en el tiempo y nos encontramos con Malorie y su hermana Jessica (Sarah Paulson), quienes deben ir al hospital por una revisión médica para la primera, debido a un embarazo. Acababan de ver en la tele un reportaje extraño sobre Europa del este, donde la gente estaba suicidándose de manera exponencial y simultánea.

Justo para salir del hospital, Malorie ve a una mujer golpeando su cabeza contra un cristal. La chica en cuestión termina suicidándose y Malorie corre despavorida a encontrarse con su hermana. Ambas huyen del lugar pero esto sólo es el comienzo del fin.

De inicio, la directora maneja la situación apocalíptica como se hace en diversas películas de zombis, con un grupo de personas refugiadas en un espacio cerrado, temerosas del peligro exterior; sin embargo, poco a poco vemos que quizá también se halla dentro.

Casi paralelamente Bier retoma la historia del futuro, manejada como una especie de road trip del terror, en el que Malorie y los niños van sobre una balsa navegando a ciegas hacia un rumbo desconocido que podría significar su salvación. Los pájaros tienen una función especial que conoceremos a lo largo de la cinta, pero no se puede revelar más.

John Malkovich tiene un papel que, junto con un buen desempeño, dan un toque interesante a la historia. Destaca también el personaje de Tom (Trevante Rhodes), quien funge como aliado de Malorie.

Buen planteamiento, sin embargo la genialidad de la historia se entorpece conforme ésta avanza: la lógica de las criaturas y su esencia queda poco clara, las motivaciones de los personajes no se exploran lo suficiente, y para colmo la introducción de una amenaza extra no ayudará a darle cohesión.

El desenlace podría haber ayudado a solidificar las cosas, pero tiene el efecto contrario: la inverosimilitud aumenta junto con diversas preguntas.

Bird Box resulta ser una cinta de medio pelo, narrada de manera torpe tanto en el guión como en la edición, que también podría haber sido un plus, ya que nunca vemos a las entidades malignas que nos llevan a la desesperación. La cinta disponible en exclusiva en Netflix.

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