Diego Lainez: La nueva promesa que ya cuesta 75 millones de euros

Diego Lainez. Foto: elsiglodetorreon.com.mx Diego Lainez. Foto: elsiglodetorreon.com.mx

La nueva promesa del futbol internacional se llama Diego Lainez. Este mexicano de 18 años, que el martes 15 fue presentado con el Real Betis de España, fue pretendido por equipos del futbol francés, holandés e italiano. El canterano del América ha llamado la atención no sólo por su manera de encarar al rival y por el costo de su traspaso –14 millones de euros–, sino porque a partir de ahora el equipo que quiera contratarlo deberá desembolsar 75 millones de euros, equivalente a mil 632 millones de pesos.

PARÍS (Proceso).- Desde hace unos meses su nombre era susurrado en los corredores de los estadios de los clubes más prestigiosos de Europa: del Olímpico de Roma hasta el Johan Cruyff Arena del Ajax de Holanda, pasando por el Groupama Stadium del Olympique de Lyon de Francia.

Diego Lainez Leyva, canterano de 18 años del Club América, era buscado como cuando se persigue una joya. El ser considerado como una de las grandes promesas del balompié mundial hizo que el tabasqueño valiera más que su peso en oro.

En este verano último, la Roma lanzó una oferta por el nuevo joven maravilla, pero el conjunto mexicano la rechazó. Luego el equipo francés pretendió los servicios del extremo zurdo; incluso sus padres viajaron a finales de diciembre hacia territorio galo para negociar el traspaso. Nada ocurrió.

Para principios de enero, el Ajax era el conjunto más serio para contratar a Lainez. El trato estaba casi hecho… No pasó. Entonces, el Real Betis Balompié de la primera división de España fue la organización que se atrevió a gastar un dineral por la promesa mexicana.

El Betis pagó 14 millones de euros (304 millones 707 mil 200 pesos al tipo de cambio de 21.76 pesos por unidad) por Lainez. El América, equipo que lo formó, negoció una cláusula que le permite quedarse con un porcentaje cuando el conjunto andaluz venda al mexicano a un precio superior.

En el contrato del tabasqueño, el Betis y los representantes del jugador también arreglaron una cláusula de rescisión, la cual estipula que cualquier equipo que quiera sus servicios deberá pagar 75 millones de euros (mil 632 millones de ­pesos).

El martes 15, durante la presentación de Lainez, el presidente del conjunto andaluz, Ángel de Haro, destacó los rasgos del mexicano que hicieron que la directiva apostara por él.

“Tiene una gran proyección. Pese a su juventud, ya es internacional con la Selección Mexicana. Por sus cualidades uno presume que llegará a ser alguien importante en el futbol.”

Fichaje millonario

El traspaso de Diego Lainez es uno de los más costosos del futbol mexicano hacia el europeo, sólo superado por el de Hirving Lozano. El PSV de Holanda pagó, al menos, 15 millones de euros al Pachuca por el Chucky, en 2017, explicó en su momento Marco Garcés, director deportivo de Los Tuzos.

Así, ambas transacciones superan a las de Héctor Herrera, quien se fue por 11 millones de euros de los Tuzos al Porto de Portugal, en 2013; Raúl Jiménez, quien por 10.5 millones de euros fue transferido del América al Atlético de Madrid, en 2015; Chicharito Hernández, quien por 7.5 millones de euros se fue de Chivas al Manchester United, en 2010, y Rafael Márquez, quien del Atlas partió hacia el Mónaco de Francia por 4.5 millones de euros, en 1999.
     
Pese a la suma que pagó el Betis por el mexicano, este conjunto andaluz no es tan poderoso como el Real Madrid, Barcelona o el Atlético de Madrid, que están en la cima de la élite mundial. Su palmarés se reduce a una liga ganada en la temporada 1934-1935 y dos Copas del Rey en 110 años de historia.

El Betis tampoco es profeta en su tierra: el equipo con más éxito es su gran rival, el Sevilla Futbol Club, ganador de cinco Ligas Europeas desde 2006. La suma pagada por Lainez sólo se explica por la coyuntura que viven los residentes del estadio Benito Villamarín en el nuevo contexto mundial.

Renovación verde

Después de un sufrido descenso en 2014 y de una temporada en la Liga Adelante, los heliopolitanos –como se les conoce en Sevilla porque su estadio está en el barrio de Heliópolis– regresaron en 2015 a competir en la máxima categoría del futbol español.

Desde entonces, el cuadro andaluz ha invertido cantidades importantes en el mercado de transferencias, para poder competir con otras potencias de la liga, como el Athletic Club de Bilbao, Sevilla, Valencia o el Atlético de Madrid, descartando a los inalcanzables Barcelona y Real Madrid.

Al parecer, todo cambió en el Betis hace poco. La reciente inversión es parte de un proyecto que encabeza la actual directiva. Después del ascenso en 2015 –el tercero en la década de los años 2000–, los verdiblancos comenzaron la temporada con la convocatoria de una junta general extraordinaria de accionistas.

El entonces presidente del equipo, Juan Carlos Ollero, carecía de la confianza de los accionistas –en su mayoría, negociantes y dueños de empresas andaluzas–, quienes empujaron al directivo para dejar su puesto.

En septiembre de 2015, la candidatura que encabezaron los exconsejeros Ángel Haro García y José Miguel López Catalán recibió el apoyo de la mayoría de los accionistas. En febrero 2016, Haro se convirtió en el presidente de la institución.

Así, el equipo tuvo nuevo entrenador y nuevo director técnico. Su estadio también fue remodelado y lo dotaron de tribunas para 60 mil aficionados. Tras lograr la permanencia sin problemas, la nueva directiva echó a andar un plan para conseguir los primeros puestos de la competencia y convertirlo en un participante habitual de las copas europeas.

De los 10 fichajes más caros en la historia del equipo, la mitad se ha concretado en los dos últimos años. Laínez, con 14 millones de euros, es el tercero más costoso de los verderones.

En julio de 2018, el club gastó sus ahorros y al mismo tiempo rompió su propio récord de transferencias al adquirir al portugués William Carvalho, de 26 años, uno de los mediocampistas más cotizados en el futbol europeo después del Mundial de Rusia. El contención aportó solidez en la mediacancha y ahora es una de las figuras de entre los que dirige Quique Setién.

En su afán por plantarle cara a los grandes del balompié ibérico, Ángel de Haro realizó tres fichajes más considerados de lujo para un equipo recientemente ascendido: en 2016, por 7.5 millones de euros, adquirió los servicios del paraguayo Antonio Sanabria, de 20 años, proveniente de la Roma, y para la siguiente temporada firmaron también por 7.5 millones de euros a Ryad Boudebouz, un argelino de 27 años que jugaba en la liga francesa.

Otro símbolo del Betis es el defensa central español Marc Bartra. Es el único futbolista de la selección ibérica en vestir la casaca verdiblanca.

Apuesta a futuro

El fichaje de Lainez va más allá de un proyecto netamente deportivo del Betis. El futbol moderno también se ha convertido en un juego de apuestas en las que los dueños de los clubes buscan beneficios económicos mediante la formación de jóvenes promesas que podrán ser vendidas en el futuro.

Durante la presentación del tabasqueño, el vicepresidente deportivo del equipo, Lorenzo Serra Ferrer, señaló la importancia del nuevo jugador. Expuso que la contratación del mexicano es un paso firme del equipo que cuenta con futbolistas consagrados y con aquellos “con enorme futuro y talento. Se trata de futbolistas que vienen a unirse a nuestra plantilla con unas aspiraciones muy altas”.

A largo plazo, el objetivo de los directivos del conjunto andaluz es que un equipo más grande y más poderoso económicamente hablando se haga de los servicios de Lainez. Se trata de venderlo para ganar dinero. Por ello la cláusula de rescisión de 75 millones de euros. De concretarse ese futuro pago se convertiría en uno de los jugadores más caros de este deporte. 
 
Si el examericanista logra destacar en España en un equipo como el Betis, su éxito podría abrirle las puertas a otras promesas mexicanas que están en la Liga Mx, como Jonathan González y Carlos Rodríguez, de Monterrey, y Roberto El Piojo Alvarado, de Cruz Azul.

La ventaja de Diego Lainez es que en su nuevo equipo también tendrá de compañero a Andrés Guardado, capitán de la Selección Mexicana. Este veterano de 32 años ya le dio la bienvenida y será su guía en la travesía europea. Así, el reto del extremo tabasqueño podría comenzar hoy, cuando su plantel reciba al Girona.  

Este reportaje se publicó el 20 de enero de 2019 en la edición 2203 de la revista Proceso.

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