Más de un millón de niños venezolanos necesitarán ayuda por crisis migratoria, alerta la ONU

Una migrante venezolana con un bebé en brazos pide ayuda a los conductores en Bogotá, Colombia. Foto: AP Fernando Vergara Una migrante venezolana con un bebé en brazos pide ayuda a los conductores en Bogotá, Colombia. Foto: AP Fernando Vergara

GINEBRA (apro).- Más de un millón de niños migrantes y refugiados venezolanos necesitarán ayuda en 2019, según las proyecciones de UNICEF. La cifra, que incluye a los menores de otras nacionalidades que vivían como refugiados en Venezuela y ahora vuelven a sus países de origen, es el doble de los que actualmente requieren asistencia.

En un comunicado, las agencias humanitarias de la ONU proyectan que las condiciones políticas y económicas en Venezuela harán que en 2019 el número de venezolanos que hayan abandonado su país ascienda hasta los 5.3 millones a finales de año, frente a los 3.4 millones contabilizados hasta febrero.

UNICEF advierte que los centros médicos, escuelas y servicios de protección en los países de acogida y tránsito “están sobrecargados”.

Los niños y sus familias tienen dificultades para regularizar su estatus migratorio, lo que a su vez complica que puedan acceder a servicios públicos.

Además, “la falta de políticas públicas integrales sobre migración” está poniendo a los niños “en riesgo”. A UNICEF le preocupan especialmente los informes de casos de xenofobia, discriminación y violencia contra familias venezolanas.

La agencia hizo un llamado a la comunidad donante para recaudar 69.5 millones de dólares para abordar las necesidades de estos menores.

Riesgos por cierre de frontera

Por su parte, el portavoz del ACNUR Andrej Mahecic dijo en rueda de prensa en Ginebra que la decisión de Venezuela de cerrar sus fronteras con Colombia está poniendo en riesgo a miles de personas que siguen cruzando cada día, ya que intentan pasar por ríos torrenciales o se arriesgan a caer en manos de los grupos armados que controlan los caminos.

Este martes, unas 46 mil personas forzaron la entrada por el puente Simón Bolívar, lamentó.

“La gente se estaba moviendo en ambas direcciones. En cierto punto derribaron las barreras. En la aglomeración, bebés llorando, niños pequeños asustados, mujeres embarazadas exhaustas y personas mayores o con discapacidades corrieron el riesgo de ser aplastadas o pisoteadas por la masa. Afortunadamente, no se informó de víctimas”, describió Mahecic.

Esa aglomeración se produjo porque la crecida del río Táchira ha hecho los cruces más peligrosos de lo habitual y desde que el 23 de febrero Venezuela cerró la frontera la gente recurre a los caminos conocidos como “trochas” y a atravesar el río.

ACNUR calcula que unos cinco mil venezolanos abandonan su país cada día y miles más cruzan a Cúcuta para comprar medicinas o comida y regresan a Venezuela.

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