Informes a Washington del entonces embajador: Tony Garza veía a AMLO como ganador en el 2006

Las principales encuestadoras de México “dieron una estrecha ventaja de entre dos y cuatro por ciento” al candidato perredista Andrés Manuel López Obrador sobre el panista Felipe Calderón, según un mensaje enviado a Washington en junio de 2006 por el entonces embajador aquí, Tony Garza. Proceso pudo consultar tres despachos diplomáticos que el representante de Estados Unidos elaboró acerca de las elecciones mexicanas de julio de ese año, y que recientemente fueron desclasificados.

WASHINGTON (Proceso).- En junio de 2006, a sólo unos días de las elecciones mexicanas del 2 de julio, Tony Garza, el entonces embajador estadunidense en México, reportó a Washington que Andrés Manuel López Obrador era el candidato con mayor posibilidad de convertirse en presidente.

Según dos de los tres cables diplomáticos firmados por Garza, representante del gobierno del entonces presidente George W. Bush en México, López Obrador no tendría problemas para derrotar a Felipe Calderón, candidato del PAN, a menos que el entonces perredista cometiera graves errores de campaña o por el surgimiento de nuevos “videoescándalos”.

Con el número R 051919Z y fechado en junio de 2006, este cable diplomático, de los tres desclasificados y en poder de Proceso, resume la reunión de Garza con cuatro empresas encuestadoras mexicanas y el pronóstico que le hicieron de los comicios y que el embajador transmitió al Departamento de Estado, los consulados estadunidense en México y a la embajada estadunidense en Venezuela.

“Ellas (las encuestadoras) también anticiparon que podrían surgir ‘escándalos’ adicionales en el curso del mes. La ausencia de eventos políticos nuevos en el último mes de la campaña dependería de las estrategias y de los spots en los medios de comunicación. Tres de las cuatro encuestadoras presentes cuando fueron presionadas –por Garza– dieron el margen (de triunfo) a AMLO el día de la elección si los dos candidatos se mantenían en un empate virtual para entonces”, se lee en el informe confidencial.

En el mismo, Garza dice a Washington que Roberto Madrazo, abanderado del PRI, no sería ganador de la elección presidencial mexicana.

Para el representante diplomático de Bush ante el gobierno de Vicente Fox no fue suficiente la conclusión de tres de las cuatro encuestadoras con las que se había reunido. Días después citó a la embajada estadunidense a cinco de los encuestadores más influyentes en México, como los describe el cable R 232228Z también fechado en junio de 2006, aunque sin identificarlos por nombre.

“Los cinco encuestadores más influyentes en México, todos, dieron una estrecha ventaja de entre dos y cuatro por ciento al candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, sobre el del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón”, destaca el informe elaborado por Tony Garza.

Días antes de la polémica elección del 2 de julio de hace casi 13 años, el gobierno estadunidense concluía que López Obrador le ganaría la Presidencia de México a Calderón, incluso pese al margen de error de los sondeos realizados en el país.

“AMLO goza de la ventaja en lo que sigue siendo un empate técnico”, matizaba Garza a sus jefes en el Departamento de Estado.

Respecto al candidato del PRI, Roberto Madrazo, en la plática del embajador estadunidense con las cuatro encuestadoras prácticamente lo anularon antes de la elección.
“Los cuatro estuvieron de acuerdo en que en términos realistas el PRI no figura en la contienda presidencial; sin embargo, el partido podría tener un papel importante en las elecciones legislativas (federales) y locales”, escribe Garza en el cable diplomático.

Sobre las razones por las cuales los encuestadores consultados por el gobierno de Bush daban la ventaja a AMLO sobre Calderón, el entonces embajador estadunidense enfatizaba: “Van desde el fervor de apoyo a sus cualidades como candidato, al sentido de que se necesita un cambio”.

Garza estipula que uno de los encuestadores –cuyo nombre está velado en el informe– con firmeza se mostró a favor del candidato presidencial del PAN. El informe diplomático reconoce que este partido eficientemente “promovió la percepción de que Calderón ganó el debate de abril pasado con una campaña de seguimiento y publicidad, al mismo tiempo que el PRI destacaba que AMLO no participó en el debate”.

La percepción de los encuestadores comulgaba con la que recogía la misión diplomática de Estados Unidos en México. En el cable se lee también que los mensajes que propagaban el PAN y el PRI resonaban en la ciudadanía mexicana por la ausencia de AMLO en el debate de abril.

Por ello, en el preámbulo del otro debate que se llevaría a cabo en junio de 2006, Garza notificó al Departamento de Estado sobre el evento político que: “No obstante a que es probable que ninguno de los candidatos gane con amplitud el debate, es muy posible que alguno cometa un error que los otros magnificaran en spots subsecuentes”.

El documento R 051919Z hace un vaticinio sobre los factores que podrían afectar el resultado de las elecciones. Garza determina que para derrotar a López Obrador, sus contrincantes tendrían que manejar una estrategia de campaña efectiva y contar con un poder que llevase a más gente a las urnas el día de la elección.

Uno de los encuestadores, cuya identidad está borrada en el informe, “sugirió y, los otros tres estuvieron de acuerdo, que fuera del debate, junio podría ser el mes en el que se dieran a conocer otros videoescándalos u otras sorpresas despectivas develadas por las campañas”.

El factor futbol

Por la lectura de estos documentos desclasificados se puede deducir que tanto los encuestadores como Garza tenían conocimiento de los detalles de la guerra sucia que Calderón y el PAN llevaron a cabo para desacreditar a López Obrador ante la ciudadanía.

Fue en 2006 cuando la campaña presidencial del entonces candidato del PAN, con ayuda de las embajadas de México en América Latina y en especial la de Washington, propagaban a los cuatro vientos que López Obrador era una amenaza para los mexicanos.

Calderón y el PAN comparaban al tabasqueño con Hugo Chávez, en ese momento mandatario de Venezuela. Es posible que por esto los cables que enviaba Garza al Departamento de Estado también tuvieran como destinatario a la embajada de su país en Caracas.

El representante del gobierno de Bush no desaprovechó a los encuestadores y sus pronósticos. En un párrafo sobre lo que podría afectar a López Obrador se habla del posible efecto que tendría en las elecciones el papel de la selección nacional de futbol en el Mundial de 2006.

Uno de los encuestadores le dijo a Garza que si le iba bien a la selección nacional, Calderón sería el beneficiado.

“Todos estuvieron de acuerdo que un beneficio periférico de teleaudiencia durante los juegos (de la selección) era que más gente observaría los anuncios de campaña. No hubo consenso sobre cómo la Copa Mundial podría afectar la participación de la gente en las elecciones que los presentes estimaron sería del 50 o 60% del total del padrón electoral”, se desprende de uno de los cables diplomáticos.

Otro de los aspectos a destacar de las misivas de Tony Garza al Departamento de Estado, fue su conclusión de que los medios de comunicación jugaban un papel fundamental para influir en la decisión de los electores.

“Hasta la fecha, la publicidad en los medios de comunicación ha jugado un papel importante en la campaña y en una contienda tan cerrada como ésta, la tendencia de los medios respecto a los candidatos puede influir en los resultados”, sostenía Garza.

Con fecha del 12 de julio de 2006, en el cable diplomático R 141801Z, el embajador informa del resultado de su reunión con Alejandra Latapí, consejera del Instituto Federal Electoral (IFE) y con Manuel Carrillo, director de asuntos internacional de la misma entidad.

“En detalle ellos refutaron varias de las quejas especificas de fraude o irregularidades señaladas por Andrés Manuel López Obrador en conferencias de prensa recientes”, indica el expediente desclasificado.

A Latapí, que es la funcionaria del IFE citada por Garza, le achaca la afirmación de que por encima de las denuncias de López Obrador, la del 2 de julio de 2006 fue una elección de limpieza y transparencia ejemplar en varios aspectos, porque el sistema electoral funcionó mejor que en comicios de años anteriores.

“Por ejemplo”, describe Garza, “ella destacó que de los más de 130 mil precintos distribuidos en el país, sólo 11 no operaron el día de la elección, incluyendo a las casillas colocadas en el conflictivo estado de Chiapas”. Latapí le argumentó al embajador que esto fue resultado de las salvaguardas y métodos de revisión que el IFE instrumentó para garantizar el funcionamiento de todas las casillas.

“Ella (Latapí) primero buscó refutar el alegato de AMLO sustentado en un video que presentó en una conferencia de prensa en el que mostraba el embarazo con boletas de una urna en el estado de Guanajuato. Ella explicó que a la persona que se le veía en el video depositando múltiples boletas en la urna, quien además era el presidente de la casilla, simplemente estaba colocando las boletas en la urna correcta y correspondiente a la elección de diputados que, equivocadamente y de manera inadvertida se habían colocado en la urna correspondiente a la elección para presidente”, enfatiza el cable diplomático desclasificado.

Latapí le aseguró a Garza que este tipo de correcciones eran legales y que todos los partidos, incluyendo al PRD, tuvieron conocimiento del hecho y no lo objetaron en su momento.

Garza hace notar a sus superiores en Washington que posteriormente López Obrador declaró que el represente del PRD en esa casilla pudo haber sido comprado por el PAN.
“Acusación que tajantemente rechazó la mujer de 19 años que como voluntaria representó al PRD en dicha casilla”, añade Tony Garza.

En respuesta a otra denuncia de López Obrador –la referente a la discrepancia del conteo de boletas en Querétaro, que él aseguró que le restó votos–, la consejera del IFE explicó al embajador que la discrepancia se abordó durante la “retabulación distrital”, que se abrieron las urnas y “se volvieron a contar los votos y se corrigió la diferencia”.

Latapí le dijo a Garza que en sus denuncias de fraude López Obrador incurrió en varias contradicciones; por ejemplo, en Coahuila, donde sostuvo que un empleado del IFE fue obligado a cambiar los votos en las boletas para favorecer a Calderón.

“Miembros del consejo distrital y representantes de cuatro partidos políticos certificaron que el individuo (señalado por AMLO) nunca tuvo acceso a las tabulaciones del conteo oficial de votos y que esa noche no hubo en ese lugar una pérdida del servicio energía eléctrica”, redactó Garza en el documento desclasificado el 13 de julio de 2016.

Otra aclaración de Latapí al embajador se enfocó en rechazar el argumento de López Obrador de que el IFE “ilegalmente abrió las cajas con boletas electorales” y que las metió a bodegas resguardadas por militares en los estados de Puebla, Sonora y Tabasco.

“Ella manifestó que la ley electoral no imposibilita la reapertura de las cajas con boletas electorales, que se volvieron a abrir y luego vuelto a sellar en presencia del consejo distrital del IFE y de representantes de partido. Que el IFE ordenó su apertura porque el PRD, y en algunos casos el PAN, solicitaron copias del conteo de las boletas y que se reportaron incidentes mientras se preparaba este reto electoral. Latapí enfatizó que en ningún caso los consejeros distritales abrieron los sobres sellados que contenían boletas ya tabuladas”, concluye el cable diplomático confidencial R 141801Z.

Este texto se publicó el 2 de junio de 2019 en la edición 2222 de la revista Proceso

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