María Ferrina y sus seis “Cuentos del Nuevo Mundo”

Su voz y su creatividad a la altura de su espíritu libre hacen de la oaxaqueña María Ferrina Alonso una de las cantautoras más representativas de la canción mexicana contemporánea de corte poético y alcance universal. Su vasta producción hurga en las raíces porque “los mexicanos no valoramos lo que tenemos”. Antes de partir hacia Huajuapan de León para presentar a niños y adolescentes su álbum Cuentos del Nuevo Mundo, la artista de Putla confía a los lectores de Proceso los secretos de un arte que la acompaña desde la infancia.

Espíritu libre, su voz cabalga los vientos:

Vengo de donde las nubes se
[besan con las montañas

y bajo esos cielos azules se
[han forjado mil hazañas…

La cantautora oaxaqueña María Ferrina publica el CD Cuentos del Nuevo Mundo con las piezas “Vera”, composición dedicada a la gimnasta checoslovaca y campeona olímpica Vera Caslavska (1942-2016), La novia de México 1968; “Duende”, “Donde está el amor” y “Mixteca”, tres historias a su tierra, y “Pinotepa”, chilena de su paisano Álvaro Carrillo (1919-1969).

Pasando Tlacamama
una paloma dijo a mi oído:
“Si vas a Pinotepa,
verás qué flechas tira Cupido…”.

Autora de los discos Realismo mágico (2009) y ahora Cuentos del Nuevo Mundo –por ella producido con Sergio Patiño y apoyos de la Fundación Vera Caslavska–, comienza diciendo:

“Nací un día de la Guelaguetza justo cuando entonaban ‘Las mañanitas’ a la Virgen del Carmen. Soy de signo Leo con ascendente en Cáncer. Viví de pequeña en las montañas y ríos de Putla Villa de Guerrero donde terminé la primaria para a los 10 años mudarme a la Ciudad de México, y a los 15 escribí mis primeras canciones, como ‘Eres mujer’, que en 2003 ganó el premio del Festival Instituto de las Mujeres en el Zócalo.

“La música siempre me fascinó. Desde chica tuve la certeza de cosas que podía hacer, me soñaba tocando piano y escuchando música maravillosa. La primera vez que vi una batería quise tocarla, de hecho toco algo de percusiones, charango, guitarra… La música ha sido para mí como estar enamorada desde los siete años, cuando descubrí que un primo dejó una guitarra en casa y comencé intuitivamente a rasgar tonos.”

–¿Por qué está tan arraigada a los sones mexicanos y oaxaqueños?

–Porque creo que nuestras raíces son muy importantes y pienso que los mexicanos no valoramos aquello que tenemos. A mí me sucedieron circunstancias personalmente reveladoras al ser una niña de un pueblito, rodeada de una sierra tan alta y ver llegar a un gringo de Virginia quedándose completamente fascinado por la gran belleza de Putla…

“Ya una vez en la Ciudad de México me di cuenta de cómo somos discriminados los oaxacos –como nos dicen–, ¿no? Se burlan de nosotros, que no sabemos hacer bien las cosas; pero pude salir al extranjero y me di cuenta de la forma en que nuestra vasta cultura está mejor valorada fuera de México. Somos muy afortunados de tener los paisajes tan variados o el buen clima del cual gozamos, nuestras tradiciones gastronómicas, artísticas e históricas bastante milenarias, formidables, que no vienen de apenas 500 o 300 ni de 50 años atrás. Son civilizaciones de las que heredamos un enorme conocimiento.”

María Ferrina Alonso Fenochio se ha presentado en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Panamá, Suiza. Domina el italiano, el inglés “y algo menos de chino” (www.mariaferrina.com).

–¿Habla mixteco?

–No, por lo que te digo… Cuando era niña yo quería aprenderlo, pero la gente que hablaba en mixteco, o los indígenas triquis, se avergonzaban de su idioma, pensaban que yo me quería burlar y no era así, nunca me enseñaron y se escondían para hablar su lengua. Hoy sí ya los oyes hablando por teléfono entre ellos su idioma materno sin problema; pero hace cuarenta, cincuenta años, se inhibían.

“Yo los oía perfectamente por las tardes y me gustaba porque afuera de mi casa había un corredor techado y llegaban los triquis. Ahí se dormían el fin de semana, iban al mercado, y cuando les pedía que me enseñaran les daba pena, se escondían. Los incomodaban mucho, los despreciaban. Por eso escribí la canción ‘Mixteca’, porque ya se la debía a mi pueblo.”

Allá bien que comprendemos
lo que los cerros se dicen
cuando sus voces de trueno
los buenos tiempos predicen

A Vera Caslavska

La idea original de Cuentos del Nuevo Mundo era hacer un disco con doce temas. María Ferrina había grabado la música de 14 piezas.
Sin embargo, sólo tenía cinco listas cuando llamó a Roxana Río y Patricia Alcaraz a que la acompañaran cantando en “Vera”, arreglo de Ernesto Anaya, donde Ferrina narra la odisea de la deportista Vera Caslavska para venir a competir a los XIX Juegos Olímpicos, tras firmar el valiente Manifiesto de las Mil Palabras contra el gobierno de su país y refrendar su trono como reina de la gimnasia hace medio siglo aquí, conquistando siete medallas de oro (https://youtu.be/dXFf1ydnyNc).

Vera en el bosque escuchaba
[historias del Vltaba,
cuentos del Nuevo Mundo distante y
[profundo…
Érase que se era en Praga la Primavera,
en el aire flotaban sueños y la olimpiada…

Cuentos del Nuevo Mundo contiene dos versiones de esta pieza, inspirada en parte por la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonin Dvorák y Má Vlast de Bedrich Smetana. En realidad, la canción surgió luego de haber conocido a la hija de Vera, Radka, quien se enteró del cáncer que padecía su madre paseando en las costas de Oaxaca con María Ferrina.

“Hablábamos de las hazañas deportivas de su madre en aquella olimpíada de México 1968, cuando incluso Vera se casó en la Catedral Metropolitana del D. F. con su padre Josef Odlozil; entonces Radka supo que su mamá tenía cáncer y estaba súper deprimida, yo le prometí escribirle su canción. Nos vimos en Cuernavaca con otras amigas y recordó mi promesa, yo hasta me sentí culpable: ‘Oye, tú me dijiste que me ibas a componer una canción…’. Esas amigas de Cuernavaca tienen guitarra, entonces me metí por la guitarra y la canción prácticamente la hice enfrente de Radka.”

Durante los homenajes a Vera Caslavska en octubre del año pasado, María Ferrina se acercó al profesor Sandalio Sainz de la Maza, quien logró contactar a los directivos de Canal Once para subtitular la película Vera 68, documental de 90 minutos dirigido por Olga Sommerová, que la televisora del IPN no transmitió (https://www.proceso.com.mx/557099/caslavska-la-novia-de-mexico-la-que-nunca-se-doblego).

A su vez, la pieza “Duende” está dedicada a la naturaleza:

Luna de la noche bella, llena de magia seas;
plena tú eres de encantos, llena de voz mis
[cantos…

Antes de partir a recitales para niños y adolescentes en Huajuapan de León, Oaxaca, María Ferrina se despide presentándose:

“Yo soy un espíritu muy libre, para mí cantar es montarme en el viento, expresar mi libertad, dejar que hable mi alma. Eso es el canto. Creo que la mujer no había tenido tanta libertad como hoy, nunca había habido tantas chicas con tanto conocimiento ni tanta información a la mano; pero aún faltan muchas cosas por lograr, por la paz y por nuestra raza, por nuestra especie.”

En Cuentos del Nuevo Mundo participan: Alberto Yagelee Alvarado, Ozakum Vázquez, Anayeci Martínez, Eduardo Arreola, Israel Torres Araiza, Cheo Bravo, Miberardo Miguel Tecate, Moisés García, Pedro Dávila, Gilberto Guerrero, Enrique Espinosa, Ana María Cadena; Carlos Ortega de Akut Studio, Cubeta Records y Sergio Patiño (Sus4, Querétaro, y Noise Mastering Studio). Con Fundación Vera Caslavska apoyaron el CD: Grisel Daza Estrada, Burger’s Sons y El 20 Asador Oaxaqueño (www.noisemastering.com).

Este texto se publicó el 2 de junio de 2019 en la edición 2222 de la revista Proceso

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