UNAM celebra 90 años de autonomía y reconoce a González Casanova y rectora de Universidad Veracruzana

Pablo González Casanova; la rectora de la Universidad Veracruzana; la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad de la República de Uruguay fueron condecorados Foto: Octavio Gómez Pablo González Casanova; la rectora de la Universidad Veracruzana; la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad de la República de Uruguay fueron condecorados Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Para celebrar sus 90 años de autonomía, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, entregó hoy el Reconocimiento Autonomía Universitaria 2019 y consideró que su defensa “es una lucha inconclusa y un derecho que no está consumado”.

“La autonomía universitaria nos da libertad necesaria para acercarnos a la verdad, abrir los derroteros del futuro y propiciar el desarrollo de la sociedad”, destacó.

El exrector Pablo González Casanova; la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara; así como la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina; y la Universidad de la República de Uruguay fueron los galardonados con medalla y diploma por su labor en el fortalecimiento de la autonomía en sus instituciones.

Asimismo, Graue entregó reconocimientos póstumos al diplomático Fernando Solana Morales y al exrector Alfonso Caso Andrade.

“Aun cuando sus vidas se desarrollaron en tiempos y contextos diferentes, todos tienen un aspecto que los une: fueron conscientes del valor de la universidad pública y asumieron los riesgos para obtener o proteger su autonomía”, expresó.

Durante la ceremonia en el auditorio de la Torre de Rectoría, Graue aseguró que los galardonados defendieron el pensamiento independiente y el respeto a la diversidad ideológica, y rechazaron con firmeza las injerencias o intereses ajenos a la vida académica.

Al entregar el distintivo al exrector Pablo González Casanova, recordó que en los años 70 este encaró la creciente demanda de educación y dejó como legado la fundación del Colegio de Ciencias y Humanidades y el Sistema de Universidad Abierta, que dieron esperanza y futuro a una juventud deseosa de superarse y alcanzar mayores niveles de bienestar.

Con férreas convicciones, señaló, buscó conciliar autonomía y sindicalismo sin agravar la vida académica universitaria por lo que, consideró, las causas sociales y la democracia en la nación tienen una deuda invaluable con él.

El rector de la máxima casa de estudios también reconoció la labor de su homóloga en la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara, quien, subrayó, enfrentó con inteligencia, entereza y valor las arbitrarias actitudes del poder estatal que quería estrangular económicamente a su institución.

“No sólo logró resolver la crisis financiera, sino que elevó la calidad de la educación impartida y encabezó el esfuerzo de toda su comunidad para introducir una propuesta de Ley Orgánica de la Universidad Veracruzana”.

De igual forma, distinguió a la Universidad de la República de Uruguay por crear espacios de autodeterminación académica sin precedentes en el continente americano y desarrollar principios autonómicos que derivaron como precepto jurídico en la Constitución uruguaya de 1917.

“Su tradición de autodeterminación, así como su oposición a la tiranía y la intolerancia, es ejemplo para todos los universitarios de nuestro continente, y es oportuno hacer un reconocimiento a esa institución ante embates policíacos y militares que sufren universidades en la región centroamericana”, apuntó.

Al entregar el reconocimiento a la Universidad de Córdoba, Argentina, rememoró que el año pasado se cumplió el centenario de su movimiento reformista que significó un cambio de paradigma en las relaciones entre las universidades, las sociedades y los Estados latinoamericanos.

“La desaparición de dogmas académicos y religiosos, y el acceso de las clases populares a la educación superior, materializaron el papel de las universidades públicas como centro generador de conocimiento, desarrollo y movilidad social de un país.”, subrayó.

Esa autonomía, que calificó como sello distintivo de la autonomía latinoamericana, recordó se consiguió tras la lucha de más de una década por parte de la juventud que enfrentó las ataduras de su presente y aspiró a las libertades de un futuro.

Por ello, reconoció a Baltasar Dromundo Chorné, quien expuso su integridad física, su futuro profesional y su libertad en aras de la independencia universitaria.

El rector de la máxima casa de estudios también celebró la labor del exrector Alfonso Caso, quien, indicó, asumió la rectoría (en 1944) cuando se encontraba en extrema polarización y modificó su Ley Orgánica que hoy rige a la institución, lo cual, afirmó, ha permitido a la Universidad Nacional la posibilidad de avanzar y consolidarse.

Por último, recordó que de la mano del rector Barros Sierra, Fernando Solana Morales, defendió con pasión a la UNAM ante los embates del autoritarismo irracional e insensible.  “Su digna actitud ante el conflicto de 1968 es ejemplo de la identidad y firmeza con la que tenemos que defender la autonomía en nuestra casa de estudios”, manifestó.

Además, agregó, como secretario de Educación federal, Solana tuvo una actuación determinante para que la autonomía universitaria se elevara a rango constitucional y como un bien público “al que nos acogemos para cumplir nuestra misión con transparencia y responsabilidad social”.

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