Susana Cato presentó “Ellas. Las mujeres del 68” en la XIX FIL

Susana Cato (izquierda) en la presentación del libro testimonial "Ellas. Las mujeres de 68". Foto: Roberto Ponce

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A 51 años de la masacre estudiantil de Tlatelolco, la escritora Susana Cato (D.F., 1960) presentó el libro testimonial Ellas. Las mujeres de 68 (prólogo de Elena Poniatowska. Ediciones Proceso, 278 páginas) ante un muy concurrido Foro “Visión de los Vencidos”, de la XIX Feria Internacional del Libro 2019, en el Zócalo de la capital mexicana.

Con Cato estuvieron la pintora Rina Lazo, autora de la portada con el dibujo que realizó en la Cárcel de Mujeres durante los tres meses de su reclusión en 1968; la guerrerense Ana Ignacia Rodríguez, La Nacha, quien estuvo detenida por “alborotadora” en Santa Martha Acatitla dos años tras el movimiento estudiantil del 68; el editor del volumen de Proceso Juan Guillermo López G., y el cantautor Ismael Colmenares Maylo, de Los Nakos.

Abrió la presentación Maylo con una pieza de la compositora, revolucionaria, periodista y pionera de la canción de protesta Judith Reyes García (22 de marzo de 1924-27 de diciembre de 1988), y con su parodia “La balada del granadero”.

Al mencionar la odisea de las18 mujeres que conforman los 20 capítulos del volumen, Susana Cato destacó ante los vítores de “¡dos de octubre no se olvida!”:

“Hay gente quien piensa que ya no hay que hablar de la masacre de estudiantes de 1968 y yo pienso que sí debemos hablar no sólo de Tlatelolco, sino también de los 43 desparecidos de Ayotzinapa… Este libro es una suma de invaluables testimonios: entrevistas con un abanico de mujeres que vivieron en carne propia o ajena aquel brutal episodio, hace ya 51 años. Ellas lo cuentan y recuerdan con una claridad política y una profundidad quizá de género sorprendente, que entreteje la ternura con la valentía, la lucha con el amor, el teatro con la inclemencia, el fervor revolucionario con la tragedia.”

Ellas fueron mencionadas por Susana Cato según se avanza en la lectura (estando algunas presentes en el acto y posteriormente, durante la firma de libros de Proceso):

-Judith Reyes, capítulo “Cómo te escurre la sangre, Plaza de las Tres Culturas.

-Elisa Ramírez, “Rebelde con causa”.

-María Rojo, “1968, Teatro, Pánico”.

-Rina Lazo, “¿Quién grita, quién llama?”.

-Eufrosina Rodríguez, “De los recuerdos”.

-Claudia Calderón, “Inocente participación”.

-María García, “Ser los ojos”.

-Martha Arias, “Limpiar la plaza”.

-Patricia de los Ríos, “Quince años”.

-Margarita Castillejos, “Nacer progresista”.

-Beatriz y Arcelia Ramírez, “Las gemelas”.

-Olivia Revueltas, “Vivimos en el 68”.

-Alicia Soust Scaffo, “Una leyenda insensata y transparente”.

-Cristina Barros, “Herencia liberal”.

-Mariángeles Comesaña, “Un espacio de resguardo”.

Ana Ignacia Rodríguez, La Nacha, “No me arrepiento de nada”.

Herlinda Sánchez Laurel Zúñiga, “La Esmeralda, ¡presente!”

Antonia Toña Candela, Épica desde Nueva York”.

La muralista Rina Lazo Wasem (Guatemala, 23 de octubre de 1923) contó cómo fue a dar a la prisión de Lecumberri:

“Me habían arrestado por firmar el 27 de agosto, con Juan Rulfo, José Revueltas, Carlos Monsiváis, Manuel Felguérez y otros, un desplegado del Comité de Intelectuales, Artistas y Escritores apoyando al movimiento estudiantil. Y, sin duda, por ser guatemalteca…

“Era un patiecito donde había unos cuartitos de lámina donde las celadoras te metían y ponían candado. En el que me asignaron había un montón de colchones llenos de ratoncitos… Yo buscaba algún lapicito para dibujar lo que viví, nos bañábamos con agua helada y en un momento pude dibujar a las presas bañándose bajo la regadera entre rejas.”

Ese dibujo es la portada de Ellas. Las mujeres del 68. El editor Juan Guillermo López habló entonces brevemente sobre su propia experiencia de aquel 2 de octubre.

“En el Movimiento, la participación de las mujeres fue crucial gracias a su lucidez, su capacidad de tomar decisiones, su objetividad y entre tantas cosas importantes, su ternura y su sentido del humor, una combinación explosiva.”

El discurso final a cargo de La Nacha fue bastante emotivo, pues contó los pormenores de la lucha social de medio siglo en la que ella ha sido una fuerza fundamental.

“Nunca pensé que después de tantas penas, la reflexión sobre el 68 continuara durante más de 50 años. Íbamos a publicar este libro Ellas… el año pasado a medio siglo de Tlatelolco, pero algo sucedió y ahora gracias a Susana Cato, a quien yo le digo La Cato, sí pudimos publicarlo, por lo que pido un gran aplauso para ella…”

La Nacha nació el 26 de julio de 1944 en Taxco. Estudió la cerrera de Derecho en la UNAM y Derechos Humanos en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Fue detenida junto con Roberta Avendaño, La Tita, y hasta la fecha milita en el Comité 68.

Para el prólogo de Ellas. Las mujeres del 68, Elena Poniatowska escribió:

Pocas veces se ha hablado de las mujeres del Movimiento Estudiantil de 1969 y quisiera que se me permitiera recordarlas. Dos mujeres, La Tita y La Nacha, Roberta Avendaño y Ana Ignacia Rodríguez Márquez, son las primeras que mencionan los sesentayocheros… Hace 51 años, los estudiantes se apoyaron en las dos jóvenes líderes mujeres porque fueron esenciales, como es la tierra que pisamos.  […] También debemos recordar a Rina Lazo, pintora y ayudante de Diego Rivera […] Cuando el ejército tomó la Universidad, el 18 de septiembre de 1968, Alcira Soust Scaffo, circulaba por los pasillos de la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; convertida en una leyenda “insensata y transparente” como la llamó José Revueltas, aterrada porque era uruguaya– se escondió en el baño de Mujeres y permaneció allí bebiendo agua. Hoy la recordamos entre otras justas razones porque Roberto Bolaños la consagró en su novela “El amuleto” […] Elisa Ramírez, la guerrillera de ojos expresivos, hija del psicoanalista Santiago Ramírez, cargaba una bandera del Consejo Nacional de Huelga […] De tanto asistir a las interminables asambleas, los miembros más destacados del Consejo Nacional de Huelga se dieron cuenta de que las mujeres, con su sentido práctico llegaban en un tres por cinco a conclusiones que a ellos les tomaban días de discusión. Hoy son muchos los hombres que creen que no hay en México una fuerza mayor que la de las mujeres cuando deciden unirse para defender lo que creen. 

Cerró el evento Ismael Colmenares, acompañando a Susana ato, La Nacha y Rina Lazo a la nutrida firma de libros junto con Olivia Revueltas, Beatriz Ramírez, Eufrosina Rodríguez Trejo, Liliana García y Martha Arias Carrera, mientras en la carpa dedicada a Miguel León-Portilla sonaba el grupo ¡Qué Payasos! de Beto Batuca.

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