ADELANTO DE LIBROS: "Escape a balazos. Los sobrevivientes del Che"

lunes, 24 de mayo de 2004
* Nuevo libro de Mariano Rodríguez Herrera sobre el emblemático guerrillero México, D F, 24 de mayo (apro)- Dividida en dos partes y un prólogo, el libro “Escape a balazos Los sobrevivientes del Che”, de Mariano Rodríguez Herrera, relata la historia de los seis guerrilleros sobrevivientes al memorable enfrentamiento del 8 de octubre de 1967 en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, donde fue preso y posteriormente asesinado Ernesto “Che” Guevara Rodríguez Herrera nació en Camaguey, Cuba, en 1936 Es periodista, historiador y escritor; fue combatiente dentro del Movimiento “26 de julio”, entre cuyos líderes se encontraba el “Che” Ha sido distinguido en seis ocasiones con el Premio Nacional de Periodismo “26 de julio” y con el Premio Nacional de la Editorial Juventud, en La Habana, Cuba, 1978 “Escape a balazos Los sobrevivientes del Che” es un recuento de 319 páginas, editado por Plaza y Janés en marzo de 2004 Trata de una nueva visión de los últimos días del grupo de combatientes y compañeros del Che y amplía lo que hasta ahora se sabe del famoso guerrillero A continuación se reproduce el Prólogo del mismo autor: Tres fueron los sobrevivientes cubanos del ELN en Bolivia: Harry Villegas Tamayo (Pombo), Leonardo Tamayo Núñez (Urbano) y Daniel Alarcón Ramírez (Benigno) Tres, los sobrevivientes bolivianos: Guido Peredo (Inti), El Ñato y Darío Hoy sólo quedan con vida los tres primeros Inti, El Ñato y Darío murieron posteriormente: El Ñato, en los días siguientes al combate de la Quebrada del Yuro; Inti y Darío, en los años 1969 y 1970, respectivamente, mientras hacían buenas las enseñanzas recibidas del Guerrillero Heroico, Ernesto “Che” Guevara (Ramón), cuando proseguían el combate libertario en las intrincadas selvas del Ñancahuazú Aquí se cuenta la odisea vivida por los seis combatientes, dos de ellos heridos de bala, Benigno y Pombo, luego del violento combate del 8 de octubre de 1967 en la Quebrada del Yuro o Churo, donde fue herido el “Che” Como se sabe, al otro día, en la escuelita de un mísero caserío del sudoeste boliviano nombrado La Higuera, fue asesinado por orden de la CIA, el expedicionario del Granma, veterano de la Sierra Maestra, jefe de la Columna 4, segundo comandante del Ejército Rebelde, jefe de la Columna Invasora número 8 “Ciro Redondo”, y ya en los meses finales de la guerra de liberación en Cuba, jefe de todas las fuerzas revolucionarias que combatían en la provincia de Las Villas, y combatiente internacionalista en el Congo y Bolivia Mientras “Che” vivía los últimos momentos de una vida abnegada, dedicada por completo a la causa de “los humildes” con quienes quería “echar su suerte” como nuestro héroe nacional José Martí, los seis guerrilleros que lograron sobrevivir al combate del Yuro desesperadamente trataron de saber el paradero de su jefe y de aquellos compañeros que no habían visto muertos en la propia quebrada: Arturo, Antonio, Aniceto y Pacho Del grupo de 17 guerrilleros que “Che” mencionó en su Diario el último día que hizo anotaciones (7 de octubre), los cuatro arriba mencionados habían caído en la Quebrada; otro grupo de cuatro: Moro (el Médico), Pablito, Chapaco, y Eustaquio, vagaban en iguales condiciones –aunque en sentido contrario--, tratando de hacer contacto con los demás, mientras Che, junto al Chino y otro combatiente nombrado Willy Cuba, eran asesinados en La Higuiera El día 12 de octubre, los cuatro arriba mencionados fueron detectados por el ejército y masacrados en forma bárbara, pues una compañía de rangers disparó contra ellos armas de todos los calibres, incluyendo morteros No les dieron tiempo de tomar posiciones Murieron sin poder combatir al enemigo Se hallaban en la desembocadura del río Mizque El día 13, pues, sólo quedaban con vida los seis guerrilleros que hemos nombrado al comienzo Prosiguió así la odisea, cuyo hito fue la Quebrada del Yuro en ese fatídico día 8 Este libro trata de cómo lograron escapar al anillo que les habían tendido miles de hombres, de los combatientes librados rompiendo una y otra vez los cercos que el ejército les tendía, hasta que cinco de ellos lograron llegar a La Paz y, posteriormente, los tres cubanos a Chile y después a “Manila”, o sea, Cuba (nombre adoptado para designar a nuestra patria) Para la reconstrucción de los hechos, hemos tomado como fuente ciertas anotaciones hechas por Dariel Alarcón Ramírez Posteriormente, a partir de esas fuentes, hemos trabajado juntos, recontando y rescribiendo una y otra vez distintos pasajes buscando lograr que el modo especial de contar de Benigno no se perdiese al narrar la epopeya Yo escribía, él contaba Eso sucedía a finales de la década de los setenta Pretendemos que el lector sienta que le están contando y no que está leyendo Que oiga en voz de guajiro serrano, en voz de indio, de campesino, de obrero boliviano, la página más brillante de heroísmo y sacrificio que conoció Nuestra América en el curso del siglo XX: la escrita por ese Comandante de América Guerrillero Heroico, que se llama y se llamará siempre Ernesto Che Guevara, porque no ha muerto… Hoy, el “Che”, devenido bandera, no puede estar en otro sitio que invitando al combate desde las altas cumbres andinas, con su figura guerrillera y el invicto fusil de su ejemplo tendiéndolo a otros, para que continúen la obra de la que él fue precursor Y como los Andes son tan altos, todos los humillados, todos los explotados, todos los obreros, campesinos, mineros, indios, cholos, mestizos, desposeídos de campos y ciudades, podrán ver muy bien al “Che”, invitándolos a proseguir la lucha De pie el “Che”, invicto el “Che”, vivo el “Che” en los altos Andes, con su estrella de comandante en la frente Tenemos, pues, un relato que debe ser leído cuidadosamente Es evidente la intención protagónica de Benigno… pero no es algo inusitado en los guerreros Pero Benigno cambió Cambió totalmente y optó por abandonar completamente la senda revolucionaria En 1996 pidió asilo en Francia, traicionando no sólo a la Revolución, sino a su propia historia, de héroe De haber ganado a balazos el privilegio de ser junto con Pombo y Urbano uno de los tres sobrevivientes cubanos de la guerrilla del “Che” en Bolivia, toma la triste senda de los traidores Sé que algún compañero no estará de acuerdo en que yo publique el testimonio de un desertor, pero otros u otras pensarán que el Benigno de este relato fue uno de los compañeros del “Che” en la Sierra Maestra, cuya capacidad, valor y espíritu de sacrificio conocía y que de estos hombres ninguno vaciló en responder a su solicitud, ninguno abandonó y ninguno se rindió Ése es el Benigno de que aquí se trata Pero, además, es una manera directa de que se conozca mejor a los tres guerrilleros bolivianos que sobreviven al combate de la trágica quebrada: Inti, Ñato y Darío A ellos y a los otros caídos durante los meses de combate en las selvas bolivianas, a la valerosa y única mujer del ELN, Tamara Bunker Bider, “Tania la guerrillera”, quieren rendir honor estas líneas, homenaje al amor por la libertad de ella y ellos, que seguro muchas personas de esta América Nuestra, mujeres y hombres, signarían con todo su corazón Y que sirva a historiadores e investigadores como una fuente más por dónde seguir tras las huellas del “Che” Guevara Hay otros tres libros publicados sobre los sobrevivientes: “Mi campaña con el Che”, precisamente de Inti Peredo “Guerrillero Inti”, de Jesús Lara (ambos editados en Bolivia) y “Pombo, un hombre de la guerrilla del Che”, de Harry Villegas, recientemente aparecido en las librerías de La Habana

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