Amaury Pérez y el placer de la lectura

lunes, 8 de mayo de 2006
México, D F, 8 de mayo (apro)- Amaury Pérez es un cantante que se autodefine "revolucionario", con convicciones bien definidas, y se siente orgulloso al decirse cubano Después de 36 años de carrera artística y 23 discos grabados, se complace en haber escrito lo que ha querido, aunque eso le haya acarreado situaciones difíciles "He trabajado cuesta arriba todo el tiempo, sabiendo que se hacen canciones para un público no tan grande Las compañías disqueras no te apoyan, pero ha valido la pena", explica Minutos antes de la entrevista, en el marco del Tercer Festival de la Palabra, realizado del 22 al 30 de abril pasado en el Centro Cultural Banamex, Amaury estaba al tanto de lo necesario antes de comenzar su concierto con Alejandro Filio Vestía camisa y jeans negros, y mostraba un look canoso Luego, relajado, dice a Apro: "Quizá no tengo todo el dinero que me habría gustado tener o poder vivir en la súper mansión por el tipo de letra o música que escribo Opté por el camino más difícil: el de la cultura, y ya sabemos que éste camino nunca te lleva a los grandes palacios" Nacido en la Habana, Cuba, el 26 de diciembre de 1953, la primera actuación de Amaury se dio cuando era pequeño La necesidad de componer le vino por la influencia de las canciones de su amigo Enrique Núñez Pero no es sino hasta finales de los setentas cuando, como parte del Movimiento de la Nueva Trova Cubana, Amaury tomó la decisión de vivir de la música El autor de Acuérdate de abril (1976) y Trovador (2003), habló de su compromiso que, como compositor y ahora también como escritor, tiene con el público, la poesía y la palabra: "En las canciones que hago es muy importante el poder de la palabra, el contrapeso La canción es un género compuesto por letra y música, que no tienen ningún sentido si la letra no es buena", señala Como forma de comunicación y expresión, la palabra --para él y para todos-- es fundamental "Es la manera que tenemos para comunicarnos cuando la mirada no es suficiente" Hay expresiones que le interesan más que otras --paz, amor, amistad--, aunque está consciente de que existen términos esenciales para cualquier pueblo, como la palabra "cultura" Parafraseando a José Martí --"ser cultos para ser libres"--, dice: "Es la única forma de que seamos libres Un pueblo inculto jamás será libre Por mucha democracia que tengan, para llegar a la verdad, hay que saber, y la única manera de saber es leyendo y cultivándose La primera obligación que tiene un gobernante es darle a su pueblo salud e información Yo no concibo una democracia donde existan millones de analfabetas, donde la gente no tenga acceso a la cultura", afirma Como extranjero, Amaury prefiere no tomar partido en las políticas de lugares a los que lleva su música; sin embargo, afirma que los políticos deberían incluir en sus campañas temas para acercar la cultura a la gente Además de la trova cubana, ha probado otros géneros, como la salsa, con su producción número 19, Algo en común (2001), o dentro de la narrativa, con su publicación El dorso de las Rosas, libro de cuentos y relatos Además, prepara una novela sobre dos amigas que se separan durante casi 70 años Amaury proviene de una familia de lectores Gracias a ello posee una formación literaria, poética e ideológica Entre los autores que frecuenta y más han influido en él se encuentran José Martí y Nicolás Guillen, así como otros poetas de generaciones posteriores, al igual de una parte importante del teatro contemporáneo norteamericano: "Cuando tenía entre 9 y 10 años, ya había leído Los miserables, parte del teatro de García Lorca, Norman Mailer, Arthur Millar y Clifford Odets" Comenta: "Cuando me portaba mal en la escuela --me daba de golpes con algún muchacho--, el castigo de mi abuela paterna era encerrarme en la biblioteca y obligarme a leer" Explica que la lectura es capaz de darle todos los placeres, excepto el del erotismo Afirma el autor de Encuentros (1993) reflejar en sus composiciones todo lo que ha leído, y también ser sus lecturas las causantes de llevarlo al momento en que se encuentra En las canciones de Amaury Pérez vive lo que piensa, siente y ve a su alrededor Es un intérprete emotivo que disfruta su oficio artístico Para él, lo importante es llevar su música donde lo quieran escuchar, aunque confiesa tener un romance con México, luego de 29 años de visitar al país ininterrumpidamente Dice: "Esas no son palabras que se dice al azar Creo que son muy riesgosas esas palabras, porque la gente tiende a pesar que los artistas dicen eso para congraciarse con los públicos con los que están, pero en mi caso, me he dado cuenta de que es el otro país donde pudiera vivir" Sin embargo, Cuba, aparte de de ser su casa, tiene un valor muy especial para él: "Cuba significa muchas cosas No sólo están algunos de mis vivos, como pueden ser mis hijos; están también mis muertos, mis padres Me trae serenidad y muchas veces también me trae ira Yo vivo en Cuba, pero no estoy de acuerdo con todas las cosas que pasan ahí Soy católico, pero no un fanático de la Iglesia No sigo todos los postulados de la Iglesia, y soy revolucionario y patriota, pero no estoy de acuerdo con todas las cosas que pasan en Cuba" Piensa que Cuba tiene que extender puentes y que el mundo tiene que hacer lo mismo hacia Cuba Asegura que su país es el lugar más cercano al paraíso y donde se siente más tranquilo