"La lozana andaluza"

miércoles, 3 de agosto de 2011
MÉXICO D.F. (apro).- La directora y dramaturga Claudia Ríos vuelve a sorprendernos con su ímpetu creativo, no sólo en la escena teatral, sino también como impulsora de un proyecto como la creación de la Compañía de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT), que inició formalmente sus actividades con el montaje de La lozana andaluza. Con el apoyo de la Beca Nacional de Creadores, Claudia Ríos realizó la adaptación y puesta en escena de esta obra, basada en la novela Retrato de la lozana andaluza, publicada anónimamente en 1528, en medio de la corrupción moral y social que se vivió durante una buena parte del imperio de Carlos V. La maestra Ríos audicionó a jóvenes egresados de la ENAT, donde ella es docente, para estrenar La lozana andaluza en el Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes, y recientemente inició una nueva temporada en el Teatro Orientación. Su autor fue muy probablemente el clérigo y editor español Francisco Delicado, quien huyó de Roma un año antes de la publicación de la novela, debido al sentimiento antiespañol provocado por el saqueo de esa ciudad por las tropas de Carlos V. La lozana andaluza describe la vida de los bajos fondos de Roma durante el primer tercio del siglo XVI, especialmente entre la comunidad de judíos españoles que se trasladaron a Roma luego de la instauración del Santo Oficio en España, en 1481. Se trata de una obra que continúa la tradición de La Celestina, de Fernando de Rojas, con una estructura dialogada y un enfoque picaresco propio de este género. Claudia Ríos y la Compañía de la ENAT nos ofrecen una versión fresca, divertida e irreverente, con un elenco de jóvenes histriones que, unos más otros menos, muestran su sólida formación a través de esta obra en verso que tiene como personaje protagónico a una mujer valiente, fuerte, simpática, desenfadada, libre, que le gustan muchos los hombres, el sexo y toma sus propias decisiones. Con este montaje se da el primer paso de un sueño largamente acariciado por la comunidad de la ENAT: constituir una compañía propia, integrada por egresados recientes, que permita mostrar la madurez del trabajo que se realiza en la más antigua de las escuelas de teatro en México. Aunque aún no existe garantía de su permanencia, la idea es que un director de escena, maestro de la ENAT, proponga un montaje al que convocará a actores que tengan un máximo de cinco años de haber egresado de esta escuela, para conformar un elenco que será diferente para cada producción. La intención, explica Claudia Ríos, es formar un repertorio y que las obras tengan una proyección nacional, “porque la ENAT se nutre de muchachos que vienen de toda la República y cuando están en la escuela no pueden viajar por sus clases, pero con los egresados se pueden visitar otras partes del país. “Incluso podrán impartir talleres, conferencias, cursos, porque son muchachos muy bien entrenados. Es un proyecto muy bonito que permitirá que México conozca el talento que se está creando en la ENAT.” La lozana andaluza se presenta en el Teatro Orientación, jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 11 de septiembre.

Comentarios