¿Se es o no se es?

jueves, 1 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Apreciados lectores: no me pregunten cómo, porque no lo sé, pero en días pasados, en un momento (¿de claridad, de confusión? Bueno, eso lo juzgarán ustedes si terminan de leer la presente) me encontré con que su servidor estaba discutiendo consigo mismo, como si fuera dos personas distintas y un solo ser verdadero, con el diálogo siguiente. 1. (Satisfecho y arrogante) Pues de mí, puedo decir que en todo lugar que estoy soy por lo que pienso, digo y hago, pues dueño soy de mis pensamientos, palabras y obras. 2. (Irónico) No seas mamila. Se me hace que te estás pasando de víbora. 1. (Amoscado) Y tú de majadero. 2. (Mismo tono) Y tú de ignorante u olvidadizo, pues por ahí dice, los que cotorrean sobre ese asunto de lo humano, que los mismos no somos los creadores ni los dueños del lenguaje, ni de los pensamientos ni haceres nuestros en grandísima medida. 1. (Enojado) ¡Que pen…pe peregrina idea! ¿Entonces quién? No me vengas… 2. (Cortándole) Pues ahí te voy, para que lo recuerdes, por si te olvidaste, y para que lo sepas, si lo ignorabas, los que cotorrean… 1. (Cortándole) Psicólogos, semiólogos, filósofos y otros estudiosos sociales… 2. Sí, esos… pues entre ellos no faltan los que dicen y sostienen, no me interrumpas, déjame seguir… sigo: entre ellos no faltan los que dicen y sostienen que el inconsciente es nido donde se empolla el huevo del lenguaje y de él recibe también impulsos que permanecen ocultos a la luz de la conciencia, del espíritu, de la reflexión y racionalización, como lo quieras llamar; impulsos que en todo y en todas situaciones y en todos los momentos de nuestras vidas nos acompañan y, que por añadidura, son impulsos que forman la base de nuestra psique o inteligencia. 1. (Burlón) No me digas… o sea que mi casa ya no es mi casa y yo ya no soy yo, como dijo el poeta. 2. Así pinta, por mal que te caiga, ya que esos hechos irrefutables tienen la culpa de que no faltan los que piensan, apoyándose en los mismos, que, para descubrir la verdad en la criatura humana y en las sociedades que han y puedan formar, la tarea de los que las estudian debe dirigirse fundamentalmente al inconsciente de los individuos y el de las colectividades que formen. 1. (Prepotente) ¿Qué? Pues mira, servidor, cuando pronuncia una palabra, lamisca quiere decir lo que yo quiero que diga y signifique. Cuando digo pan, sol, oro… o huevos significan eso. ¡Faltaba más! 2. ¡Ji, ji, ji! Por supuesto, mi Humpty Dumpty… 1. (Rabioso) ¿Alto! ¿Me quieres ve la cara? No te mandes, que ya he leído a Alicia. 2. (Conciliador) No va por ahí la cosa. Calma y nos amanecemos, mi Palinuro… 1. (Amenazador) ¡Y dale! Te advierto que a mi nadie me arroja al mar por haberme dormido, por haber sido ganado por el sueño… 2.- (Conciliador) Ya veo que también has leído la Envida. No agarres boleto gratuitamente. No intento dormirte. Deja que sigamos recordando… ¿sí? Bien, no olvidemos que hay científicos sociales, como tus los llamas, que dicen que lo importante no es el habla, ni que el hombre hable, sino lo que habla en el hombre, lo que habla en cada uno de los humanos, de nosotros, lo que nos hace hablar. ¿Vas agarrando la onda? 1. (Un tanto confuso) ¡Hasta ahora me está cayendo el veinte… con eso, como que ya contamos con un elemento firme para llegar a la verdad de los que somos, de nuestro yo, de lo que nos mueve… de lo que hacemos y el porque lo hacemos. 2. ¡Bravo! ¡Qué bueno que te quitaste las telarañas de los ojos!... (pesaroso) pero no nos entusiasmemos, pues lo que descubriremos es como para quedarnos chatos, ya que, por ese camino del inconsciente, tropezamos con quienes piensan y dicen que se es, si, pero condicionado, marcado por una herencia caracterizada por la disociación psíquica, la despersonalización, la ambivalencia de sentimientos, la ruptura del contacto con la realidad y la mentalidad autista incluso, por lo que no falta quien haya propuesto que seamos estudiados, analizados y tratados como esquizofrénicos, es decir, por el denominado “esquizoanálisis” de Felix Guattari… ¡estamos fritos! Así está su servidor: frito, pues lo que he leído de y sobre Freud, Lacan, Deleuze y otros autores de la misma cuerda, no me han sacado de la duda. En espera deque ustedes, apreciados lectores de la presente, no se encuentre en mi misma situación, les desea lo mejor. JUAN DE LAS PITAS

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