A la rotonda, María Izquierdo, Amalia González, Edmundo O'Gorman y José Pablo Moncayo

jueves, 22 de noviembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Los restos de la pintora María Izquierdo, la diplomática Amalia González Caballero, el historiador Edmundo O’Gorman y el compositor José Pablo Moncayo descansan a partir de hoy en la Rotonda de las Personas Ilustres, ubicada en el Panteón Civil de Dolores. Se dio así cumplimiento a los decretos presidenciales publicados en el Diario Oficial de la Federación con los que se declaró como mujeres y hombres ilustres a los cuatro personajes, en una ceremonia encabezada por el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré. Al acto acudieron, entre otros, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles; el presidente de El Colegio de México (Colmex), Javier Garciadiego; Enrique Burgos García, vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado, y el ministro José Fernando Franco González-Salas, representante del Poder Judicial. Poiré afirmó que el acto es un reconocimiento a “cuatro personas auténticas y genuinamente ilustres, quienes alcanzaron grandes éxitos en la historia moderna de México”, pero también un homenaje a la propia historia, pues en ella se encuentran “las enseñanzas y la identidad que necesitamos para seguir construyendo, desde la unidad, el México que todos anhelamos”. Luego, el titular de la Segob aseguró que “en cada mexicano o mexicana existe el potencial para ser una persona ilustre, existe el potencial para contribuir en su comunidad, para cumplir con sus obligaciones, para ejercer sus derechos, para llevar todos los días a sus hijos a la escuela, para trabajar y contribuir en una empresa, para trabajar y contribuir al servicio de una administración municipal, para poder seguir construyendo en una organización civil de la sociedad soluciones alternas a los problemas públicos, para dar un poco más de cada uno de nosotros en la construcción de ese México que todos queremos ver crecer más y vivir mejor.” En su intervención, Libertad García Cabriales, directora del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, destacó los logros de Amalia González Caballero (1898-1986) como primera mujer embajadora y primera también en formar parte de un gabinete presidencial, con Adolfo López Mateos. Teresa Vicencio, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), habló sobre María Izquierdo (1902-1955), nacida en San Juan de los Lagos, Jalisco, de quien recordó “abrió brecha” al ser la primera pintora mexicana en exponer sus obras fuera de México, cuando en 1930 presentó una colección en el Art Center de Nueva York. Además, agregó, fue reconocida por pintores como Diego Rivera, quien fue su maestro y, al observar sus obras en una colectiva de alumnos, comentó “eso es todo”. Con emotividad, la historiadora Josefina Zoraida Vázquez, investigadora del Colmex, hizo una breve semblanza de Edmundo O’Gorman (1906-1995) como un innovador y revolucionario que marcó un hito en la historiografía mexicana del siglo XX, pues como especialista y profesor transformó la manera de hacer historia y de enseñarla. Lo recordó como el hijo de una familia en cuyo seno recibió una educación esmerada, junto con su hermano el pintor Juan O’Gorman. Del compositor José Pablo Moncayo (1912-1958) habló Roberto Vázquez, secretario técnico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). Destacó que fue una figura central del movimiento musical del siglo XX, cuya obra Huapango es considerada una especie de segundo Himno nacional, aunque tiene muchas otras piezas igualmente valiosas. Mencionó entonces que recientemente se hizo una edición conmemorativa que reúne su producción, con motivo del centenario de su natalicio. Luego, Poiré depositó una ofrenda floral y se montó una guardia de honor. El acto solemne contó con todas las formalidades con un saludo a la Bandera y, para cerrar, se interpretó el Himno Nacional. Cuando los asistentes empezaban a retirarse, comenzó a escucharse una grabación con las notas de Huapango, pero se extrañó que no la interpretara en vivo una orquesta.

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