"What is art?"

miércoles, 2 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Producto de una estrecha relación con su público, la prestigiada Fundación Beyeler produjo en 2012 un interesante libro que, además de abordar directamente preguntas esenciales sobre el sistema del arte contemporáneo, alerta indirectamente sobre la importancia que tiene la comunicación museística del arte. Ubicada en el poblado suizo de Riehen, a las afueras de la ciudad de Basilea, la Fundación y Museo Beyeler destaca no sólo por sus exposiciones de arte moderno y la relevancia del señor Beyeler como fundador de la poderosa feria Art Basel (Proceso 1740), sino también por su atractivo programa de educación en el arte. Con base en la afirmación del incierto destino que tendría una obra al carecer de espectadores, el programa asume la relevancia de mirar, comprender y discutir el arte para compartir reacciones y opiniones. Atentos a las inquietudes y dudas del público, los responsables de la educación artística seleccionaron 27 preguntas provenientes de jóvenes asistentes a sus talleres, las cuales fueron respondidas por especialistas y coleccionistas en el libro producido por la Fundación y publicado por la editorial Hatje Cantz bajo el título de What is art? (¿Qué es arte?). Plurales en cuanto a los aspectos que abordan, las respuestas se introducen en temáticas teóricas y construcciones de valor simbólico y comercial que permiten ubicar las ambivalencias y contradicciones del escenario artístico. Respecto de la definición del arte, el libro afirma que actualmente no hay autoridad capaz de determinar lo que es o no es arte, su identidad es ajena a todo tipo de resolución material o formal, y lo único seguro es que su aceptación o definición es producto de apreciaciones diversas: aun cuando no aparecen explicaciones concretas, a lo largo de las respuestas se descubren los procedimientos que construyen estas apreciaciones. Sin queja alguna, se acepta que en los museos el arte se ve de manera muy rápida y a través de filtros sociales ajenos a las obras; el proceso que siguen los artistas para darse a conocer se divide en actividades que abarcan la formación o entrenamiento, la gestión galerística, la participación ferial, la selección curatorial, la presencia en bienales y la incorporación en colecciones; la creación de un “estilo” reconocible se considera conveniente para el posicionamiento comercial; entre las características que convierten algunas obras en productos “increíblemente caros” se cuenta su participación en publicaciones y exhibiciones consideradas valiosas, ser parte de las tendencias de moda y que haya exceso de dinero circulante y gente adinerada interesada en comprar arte. Al margen de su contenido, lo más interesante del libro es su función como un producto de comunicación museística. A diferencia de los museos pertenecientes al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) que centran sus actividades en el servicio al mercado artístico, la Fundación Beyeler diseña sus actividades para establecer conexiones entre el arte y el público. Ausente de los intereses y las declaraciones de la nueva directora del INBA, Cristina García Cepeda (Proceso 1886), la comunicación museística debe convertirse en un actividad sustantiva previa a cualquier programa de difusión. Sin embargo, ante la carencia de público que caracteriza a los museos del instituto, es difícil que sus directores conozcan los intereses de aquellos espectadores o visitantes que no tienen. Por lo mismo, actualmente en México el destino del arte es incierto. l

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