Conmoción y pesar en el mundo de las letras

lunes, 27 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Consternados y tristes, escritores e intelectuales coincidieron en que falleció un grande de la poesía mexicana, hecho que describieron como una gran pérdida para el país. “Con enorme pesar tengo que decirles que mi padre murió hace unos 20 minutos. Se fue muy tranquilo, se fue en paz, murió en la raya como él hubiera querido”, dijo su hija Laura Emilia Pacheco al dar a conocer la noticia del deceso de Pacheco (1939-2014) hace unas horas. Poco después el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa; el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, y el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, lamentaron el deceso. El poeta Eduardo Lizalde dijo: “Lamentamos, lamento enormemente su muerte porque lo tratamos desde la juventud, él tenía 20 y yo en mis 30 años, amigo desde hace más de medio siglo, un hombre activísimo y extraordinario prosista, un estudioso inigualable, querido y distinguido en México y el mundo, en España, Latinoamérica y otros lados, todos lamentamos su muerte, a los 74 años no esperábamos su muerte, un hombre de gran generosidad, de cultura impresionante y capacidad creativa notable. Estoy seguro que su obra la comentamos y la seguiremos comentando por mucho tiempo”. Por su parte el diseñador y pintor Vicente Rojo, colega de Pacheco en su juventud desde las páginas del suplemento La cultura en México, y fundador de Ediciones ERA (donde éste publicaba sus obras), con voz desconcertada expresó no poder decir algo: “No estoy de ánimo en estos momentos, no puedo, hemos estado en el hospital… pido una disculpa pero simplemente no puedo hablar”, dijo el artista, quien acompañó poemas de Pacheco con dibujos en el libro Jardín de niños, expresión de la infancia de ambos. El director general del programa cultural Tierra Adentro del Fondo de Cultura Económica y también poeta, Rafael Vargas, expresó: “Es absolutamente pavoroso que una persona haya desaparecido así de un momento a otro, saber que se fue de la manera más insospechada, un hombre tan influyente en la vida de los lectores. José Emilio era alguien a quien sentíamos permanentemente presente a través de las cosas que escribía, un queridísimo hermano mayor, y sólo espero que Laura Emilia, Cecilia y Cristina (sus hijas y esposa), encuentren consuelo en estos momentos. Sin duda era un gran poeta, un gran hombre, no habrá otro como él en México”. Al buscar al escritor Fernando del Paso, su esposa Socorro Gordillo expresó vía telefónica que se encontraba durmiendo, pero que la noticia le afectó mucho: “No se lo esperaba ni él ni nadie, está durmiendo pero la noticia le afectó mucho, dejamos un mensaje en la casa de los Pacheco porque no tenemos más números. No creo que vayamos mañana al Colegio Nacional porque él ha estado en tratamientos desde abril tomando medicamentos para la cabeza y tiene una enfermera las 24 horas del día. Hace unos días también se cayó y se golpeó en la cara y tiene un moretón, no creo que vayamos. La noticia de José Emilio es terrible. Todo mi cariño para Cristina”. El novelista, cuentista y ensayista Hernán Lara Zavala expresó: “Realmente es una noticia devastadora, siento que nos deja uno de los grandes intelectuales, poetas, escritores, un polígrafo extraordinario, generoso, que siempre apoyo a las nuevas generaciones, un hombre discreto en su vida artística que siempre intento dejar fuera la parte publicitaria y mediática, y creo que lo vamos a recordar por muchísimas cosas, un gran poeta, cuentista, con una novela breve y ejemplar, Las batallas en el desierto. Todos sus textos como el famoso Inventario que se publicaba en Proceso donde de alguna manera se negó a reproducir parte de sus reflexiones escritas pero no pensadas, como le gustaban, porque que era un hombre que se corregía constantemente. “Un hombre excepcional que conocía de historia, cultura y poesía de México del siglo XIX, era un fascinado de la historia de México y al mismo tiempo muy crítico de las circunstancias actuales, que al final de su vida creo que era un tanto pesimista frente al mundo que veía, la política sobre todo. Es una gran pérdida para México, uno de los hombres que supo mantenerse al margen del poder, de los intereses mezquinos en el mejor sentido de la palabra, que no le interesó fama ni fortuna ni figurar. “Afortunadamente la vida le dio una justicia poética porque le dieron el Reina Sofía y el Cervantes (ambos en 2009) e hicieron que un poeta de su talla fuera reconocido internacionalmente. Finalmente eso lo equipara a Carlos Pellicer, a Octavio Paz, a Carlos Fuentes, a Carlos Monsiváis, a los grandes intelectuales que han influenciado la cultura del país”. Crítico de las circunstancias actuales, efectivamente, pues apenas hace dos semanas él y otros 22 intelectuales, todos Premio Nacional de Ciencias y Artes interpusieron un amparo ante las modificaciones de los artículos 25, 27 y 28 constitucionales que permitieron la reforma energética, puntualizando que “adolecen de un grave vicio de origen, ya que fueron votados con enorme premura por los legisladores federales y estatales”; y el decreto de la misma, signaron,viola las bases previstas en el artículo 125 de la Carta Magna. Rechazado el amparo por un juez, el pasado 21 de enero informaron que presentarían una queja ante un tribunal colegiado. El cuerpo de José Emilio Pacheco, quien falleció este domingo a las 74 años a causa de un paro cardiorrespiratorio, será velado hoy lunes al mediodía en El Colegio Nacional, del que era miembro desde 1986.

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