Tiene Bellas Artes más de 2 mil obras declaradas monumento artístico

viernes, 18 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- De las 64 mil obras plásticas que conforman el acervo de los museos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), 2 mil 218 tienen declaratoria de monumento artístico, informó Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam). La funcionaria dio a conocer el dato en una conferencia sobre las obras que pertenecen al Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), espacio donde se invertirán 60 millones de pesos para su ampliación y como parte de los festejos por su 40 aniversario de fundación. Fue creado en 1974 por el coleccionista y médico yucateco Álvar Carrillo Gil. El recinto, ubicado en las avenidas Altavista y Revolución, en San Ángel, al sur de la Ciudad de México, tiene una colección de 2 mil 21 obras realizadas por artistas de la Escuela Mexicana de Pintura, de las vanguardias internacionales y de artistas contemporáneos, detalló Gil a través de un comunicado del INBA. Alrededor de 70% del total, es decir mil 417 obras, fueron donadas desde su fundación por el doctor Carrillo Gil, quien inició su colección particular con la adquisición de La Chole, de José Clemente Orozco. La directora del Cencropam abundó que en el Carrillo Gil existen 235 obras declaradas monumento artístico. De éstas, 164, es decir, 70% de ellas, fueron realizadas por Orozco, 20% por David Alfaro Siqueiros y 10% por Diego Rivera. Y puso énfasis en que el Carrillo Gil posee una de las colecciones de Orozco más completas del país. Abarca de 1941 a 1973, periodo que implica varias etapas de la vida y obra del pintor. En cuanto a las obras de Siqueiros, explicó que son 47 piezas de caballete. Las de Rivera son 24, pertenecientes a su etapa cubista. El subdirector ejecutivo del Cencropam, Ernesto Martínez, recordó que este centro fue creado hace 51 años para preservar, registrar y conservar el patrimonio artístico del país en un marco jurídico que comprende la Carta Magna, la Ley del INBA, la Aduanera, la Ley Federal de Derecho de Autor y la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, entre otras. En 2011, agregó, se implementó el Registro Público de Monumentos y Zonas Artísticas, cuyo resultado fue el listado de las 2 mil 218 obras declaradas: 194 son de José María Velasco, 273 de Rivera, mil 46 de Orozco, 247 de Gerardo Murillo Dr. Atl, 322 de Siqueiros, siete de Frida Kahlo, 73 de Saturnino Herrán, 39 de Remedios Varo y 17 de María Izquierdo. Declaratoria relativa La suma de 2 mil 218 obras declaradas monumento es relativa, aunque en los decretos no se considera cada obra por individual, sino el conjunto de la obra de los artistas. Hasta la fecha sólo han sido declarados como monumento nacional esos nueve artistas que produjeron su obra durante el siglo XX. Las declaratorias de Remedios Varo y María Izquierdo son casos especiales, pues se efectuaron en medio de confrontaciones. En el primer caso ocurrió entre una sobrina de la pintora que se proclamaba heredera de Varo y su compañero sentimental Walter Gruen, quien donó la colección de 39 obras del Museo de Arte Moderno. Para el segundo caso, varios coleccionistas de Izquierdo se inconformaron con la declaratoria y decidieron ampararse. Ernesto Martínez comentó que en todo el país existen 50 edificios declarados como monumento, 36 de ellos están en el Distrito Federal. En estos casos, las declaraciones sí se dieron por obra y no por el conjunto de los autores. Por ejemplo, el Museo Nacional de Antropología, realizado por Pedro Ramírez Vázquez, declarado recientemente; o la Casa Estudio Luis Barragán que, incluso, es patrimonio de la humanidad por parte de la UNESCO, pero la declaratoria nacional no incluye toda su obra. Lo lamentable es que muchas producciones artísticas se han perdido porque sólo están catalogadas, pero no tienen la declaratoria. Es el caso de la Octava Delegación de Policía, que se encontraba en la esquina de las avenidas Cuauhtémoc y Obrero Mundial, en la delegación Benito Juárez, pero fue demolida en enero pasado para ampliar el centro comercial Parque Delta. El edificio estaba en el Catálogo Nacional de Inmuebles con Valor Artístico, pero nunca fue declarado monumento. El INBA alertó de su valor a las autoridades de la delegación Benito Juárez –dirigida por el panista Jorge Romero--, pero el gobierno de la Ciudad de México procedió con su demolición. Hace unas semanas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer que en el sitio había además vestigios de la época colonial.

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