Todo listo para el III Festival Internacional de Cajón México

viernes, 25 de noviembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Para las personas que gustan de la percusión y de los ritmos cadenciosos, este viernes 25 se realizará el Tercer Festival Internacional de Cajón México en el Teatro Esperanza Iris, dedicado a Rafael Santacruz. Este festival lleva el nombre de Rafael Santacruz en honor al actor y músico afroperuano Rafael Luis Miguel Santacruz Castillo (Lima, septiembre 29 de 1960-4 de agosto 4 de 2014), notable estudioso del folklore afroperuano, y un investigador cuya obra permitió que se reconociera el origen del cajón peruano y posteriormente la incursión de éste en la música flamenca, en el libro El cajón afroperuano (Lima, 2004). En 2007 Santacruz realizó el primer Festival Internacional de Cajón Peruano en Lima, congregando hasta 2 mil 500 cajones y cajoneros tocando a la vez en su ciudad natal. La querida intérprete peruano-mexicana Tania Libertad, además de Ramón Gutiérrez y su Septeto, Lina Ravines y su Compañía Flamenca y el Ballet AfroPeruano conforman el elenco que entre otros artistas estará presente en la noche de gala sonando con su cajón ritmos llenos de algarabía e historia. Juan Carlos Vásquez Goyoneche, alias Juanchi, director y fundador del Festival Internacional de Cajón México, comenta: “Conocí a Rafael Santacruz y juntos pensamos en la descentralización del Festival Internacional de Cajón, nos asociamos y comenzamos gestiones para hacerlo aquí, en México, nuestra fecha para realizarlo por primera vez en México fue a principios de octubre de 2014.” Sin embargo, Rafael Santacruz no pudo ver realizada la primera emisión, dado que el 4 de agosto murió a causa de un infarto, habiendo esclarecido en su trabajo musical el origen del cajón y su posterior inclusión en la música andaluza. “Este festival tiene como objetivo mostrar el folklore de la música peruana, afroperuana, sus conexiones con otras músicas y la felicidad de trascender las raíces del instrumento a diferentes latitudes.” El cajón peruano es un instrumento de percusión que se llama así porque es una caja de madera que consta con un mecanismo sofisticado, mediante el cual el cajonero puede ejecutar no sólo diversas tímbricas, sino sonidos y afinaciones para cada zona de resonancia. Se toca generalmente sentándose sobre él y dejando caer los brazos en la cara lisa de éste. El origen del cajón es afroperuano. Cuenta la leyenda que los esclavos africanos que transitaban en los barcos desde Europa hacia América a finales de la colonización española, tenían prohibido ejecutar sus tambores por considerarlos paganos por la Iglesia católica; fueron prohibidos por un edicto del virreinato del Perú. Se consideraba que entre negros había una comunicación a distancia a través de los tambores, a lo que llamaban los conquistadores europeos “tambores parlantes”, razón por la cual fueron quemados, pues se quería evitar que sonaran los “panalivios”, un tipo de canción negra que comunicaba a través de lamentos su esclavitud. Es hacia 1840 donde en Perú se encuentran datos del uso del cajón como instrumento musical. En su origen, el cajón fue usado en danzas costeñas como la zamacueca y el tondero, bailes originarios de la costa centro y norte del Perú. El uso de este instrumento fue popularizado con dichos bailes en la fiesta limeña de la época virreinal denominada Fiesta de Amancaes. Este festejo se caracterizaba por reunir a todos los hacendados criadores de caballos de paso, artesanos típicos de todas las regiones del Perú y, por supuesto, músicos bohemios de la costa norte y centro. Hay crónicas datadas del siglo XVII donde se cuenta que en los bares o “chinganas” de Lima se tocaba una especie de ritmo gitano primitivo parecido a la bulería flamenca, golpeando los nudillos de los dedos contra las mesas; incluía voces discordantes “aguardentosas” (pisqueras o clarito) y acompañados por dos guitarristas. Sin embargo, es hasta 1977 que el cajón peruano migra a Europa y se convierte en instrumento imprescindible de la música andaluza, del jazz flamenco y de conjunciones distintas. Paco de Lucía en dicho año ofreció una gira internacional donde incluyó Perú, siendo ahí donde conoció el cajón peruano, según Silvia Calado, (Érase una vez... un nuevo instrumento, Flamenco-world.com, 2005). “Veinticinco años después de que Paco de Lucía lo importara de Perú, el cajón ocupa ya un hueco irreemplazable en el flamenco. La clave de tan natural integración es que “está a medio camino entre las palmas y el taconeo”. El instrumento se hizo a la música jonda al compás que marcó Rubem Dantas dentro del mítico sexteto. Al percusionista brasileño lo siguieron los músicos Antonio Carmona, José Antonio Galicia, Manuel Soler, Tino di Geraldo y Ramón Porrina. Y, poco a poco, se va afianzando una ‘segunda generación’ de cajoneros en la que destacan nombres como Piraña, Bandolero, Chaboli, Antonio Coronel, Cepillo, Guillermo McGill... Golpe a golpe, va limando los criticados excesos, encontrando su equilibrio y dirigiéndose a convertirse en la cuarta modalidad del flamenco.” Y haciendo honor a ese espíritu, el Tercer Festival Internacional de Cajón México en honor Rafael Santacruz se realizará con gratas sorpresas. Los boletos ya están a la venta en Ticketmaster y en las ventanillas del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. La cita es este viernes 25 a las 20:30 horas. (Con información de Iris Bringas)

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