Disney se mueve al thriller con 'Zootopia”

sábado, 5 de marzo de 2016 · 09:56
MONTERREY, NL (apro).- Zootopia es un movimiento audaz de Disney. Luego de crear, a lo largo de generaciones, princesas para la comercialización de muñecas y vestidos, ahora la fábrica de sueños del ratón Miguelito apunta al thriller como una opción de entretenimiento para chicos… y también para los grandes. La nueva producción, en la que participan únicamente animales humanoides, que habitan un universo zoológico, se esmera por crear una atmósfera de misterio y suspenso, con mucha diversión y persecuciones. Los responsables de la fábula son los directores Byron Howard, Richard Moore y Jared Bush, que crearon un mundo lleno de colorido, con perfectas ilustraciones 3D, para meter a todos los seres del Reino Animal en una gigantesca Arca de Noé anclada en tierra. La ciudad palpita con su diversidad. En un llamado a la tolerancia, mueve a observar un absoluto respeto hacia todos los seres, grandes y pequeños, fieros y mansos. En este lugar, los depredadores conviven amistosamente con las presas. Hasta que el equilibrio se rompe. Judy es una conejita aspirante a policía. Justiciera de niña, de grande aspira a cambiar el mundo. La pequeña especie hiperactiva es un enorme y grato cliché: sustituye sus deficiencias físicas con astucia. Se impone con voluntad indeclinable a un sistema que se esmera por ahogarla. Como novata, también encuentra a un compañero perfecto: un granuja. Los opuestos se atraen. El mejor personaje de la historia es el despreocupado Nick, un zorro cool, oportunista y despegado de todo. Pese a su cinismo, muy en el fondo de su corazón guarda, aún, algunos rasgos de humanidad (animalidad). Juntos forman la conocida pareja de detectives contrastantes, malo y bueno, decente y pícaro, alineado y transgresor. La oficial y el truhán deben hacer equipo para desentrañar un grave problema en ciernes, que amenaza con romper el equilibrio que hay en su utópica sociedad. Luego de una deliciosa presentación de personajes, la historia deriva hacia una intriga. El guión luce por su ingenio y sensibilidad, al conseguir que los niños penetren y den seguimiento al misterio del repentino cambio de comportamiento de algunas especies. En esta anécdota, Howard --a quien se le debe Enredados, una pequeña joya dramática, variación del clásico Rapunzel--, confía en los niños, apela a su inteligencia y echa un vistazo a la vida política de Zootopia. Como en la vida real, esta ciudad funciona a través de personajes esquemáticos, como son un jefe de policía, un alcalde, su asistente y una activista, entre otros que van desfilando y que llevan a los pequeños por veredas que Disney antes se había abstenido de explorar. Hay una escena que alcanza niveles de genialidad, como cuando aparecen los animales perezosos, y proporcionan los mejores momentos. Los lentos animales son la representación perfecta del infierno de la burocracia, detrás del escritorio. La trama, que avanza con velocidad, es obligada a detenerse para contemplar sus pasmosas y exasperantes progresiones, mientras la nerviosa conejita, impaciente por resolver velozmente el caso que trae entre patas, debe esperar a que desarrollen, a plenitud, sus lerdos movimientos. Zootopia es una película que agradará a chicos y grandes.