"Mr. Pig" de Diego Luna: de abandonos y reencuentros

viernes, 22 de julio de 2016
La nueva película dirigida por Diego Luna, Mr. Pig, aborda con otra visión, “más madura”, la temática del reencuentro entre padres e hijos que elaborara antes para su cinta Abel (2010), en guión del también actor Augusto Mendoza, quien lo acompaña de vuelta. “Para mí era importante crear una historia que se refiriera a un padre que abandona a su hija, pero la vida los junta –dice Luna en entrevista–. Siempre pasa algo bonito cuando aprendes a comunicarte con tus padres.” CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Con los reconocidos actores estadunidenses Danny Glover y Maya Rudolph, Diego Luna ha conseguido su cuarto largometraje como director titulado Mr. Pig, que se estrenó este viernes 22. Aquí, el también actor participó en el guión con Augusto Mendoza, hablando de “la oportunidad de los hijos para conectarse con los padres, y de un estadunidense que cruza ilegalmente a su ser querido a México”. Mr. Pig se centra en un granjero estadunidense de edad mayor, quien realiza un viaje a México para vender su último cerdo y reencontrarse con su hija. Además, actúan Angélica Aragón, Gabriela Araujo, Joel Murray y José María Yazpik. Produce el proyecto Canana. Luna platicó con Proceso que la idea de filmar Mr. Pig inició cuando se estrenaba Abel (2010), la cual también dirigió: “De tanto realizar promoción y hablar de Abel, en un viaje hacia el Festival de Londres le dije a Augusto, con quien escribí Abel: ‘Vamos a escribir otra, para hablar de otra. Que ya se acabe Abel y empiece una nueva’. Así que con Mr. Pig seguimos con el tópico de padres e hijos que se tocó en Abel, pero ya desde un punto más maduro. “La idea aquí es hablar de ese chance que tenemos los hijos de reconectar con nuestros padres. Es una visión muy romántica de un granjero que no quiere vivir en Estados Unidos y cruza la frontera buscando en México otra realidad.” –Siempre es difícil la convivencia de padres e hijos, ¿cómo es que reflexiona sobre ello cinematográficamente? –La vida me hizo ser muy consciente de la presencia de mi padre y su influencia. Al perder a mi madre (la diseñadora de vestuario inglesa Fiona Alexander, quien murió en un accidente automovilístico cuando él tenía dos años), inevitablemente me aferré a mi padre (el escenógrafo Alejandro Luna) y me aseguré de que nada me lo quitara. Entonces, mi papá siempre ha estado presente en todas mis decisiones. “Mi papá me enseñó a observar y a escuchar. Es decir, me forjó como público y por ende, como creador. En todo lo que cuento hay influencia de mi padre por la cercanía que tengo con él. Y para mí era importante crear una historia que se refiriera a lo opuesto: un padre que abandona a su hija, pero la vida los junta. Siempre pasa algo bonito cuando aprendes a comunicarte con tus padres. Funciona como el cine: tus padres son un espejo en el cual te puedes ver.”

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