Hallan vestigios del templo Ehécatl y del juego de pelota en el Templo Mayor (Video)

miércoles, 7 de junio de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El hallazgo de los vestigios del templo de Ehécatl (dios del viento) y del juego de pelota en el predio de Guatemala 16, en el Centro Histórico, ofrecen un nuevo acercamiento al esplendor prehispánico de Tenochtitlán. Se trata de “un nuevo rostro del mexica”, dice Eduardo Matos Moctezuma, fundador del Proyecto Templo Mayor del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En conferencia de prensa para hacer el anuncio también estuvieron presentes Diego Prieto Hernández, director general del INAH; Raúl Barrera Rodríguez, coordinador del Programa de Arqueología Urbana del Museo del Templo Mayor; María Cristina García Cepeda, titular de la Secretaría de Cultura federal, y Eduardo Sánchez Hernández, vocero de Presidencia de la República. Los hallazgos, que forman parte del Templo Mayor, están localizados en el predio del Hotel Catedral situado en Guatemala 16, y se trata de las bases del templo de Ehécatl que datan de 1486-1502, años en los que gobernó el tlatoani Ahuízotl. El edificio circular, de 34 por 36 metros, se ubica frente al Templo Mayor, alineado al laboratorio de Huitzilopochtli. En los escombros se encontraron diversos fragmentos de esculturas, algunos de ellos pertenecientes a una figura de la diosa Miquiztli. A unos cuantos metros de ese templo se halló la plataforma de un juego de pelota, con una ofrenda de 31 conjuntos (completos e incompletos) de vértebras de individuos jóvenes y niños. El descubrimiento se realizó en diciembre de 2009, cuando los propietarios del Hotel Catedral realizaron una excavación y encontraron los vestigios. Con la intervención del INAH se realizó una primera etapa de trabajos en abril de 2010, la segunda en 2014 y finalmente en septiembre de 2016. En acuerdo con los propietarios del predio, el INAH seguirá laborando en el lugar porque aún no concluyen los trabajos en el templo y el juego de pelota. Posteriormente se abrirá al público un museo de sitio, en el que también se expondrán los fragmentos de esculturas y restos humanos encontrados. De acuerdo con Matos Moctezuma, el descubrimiento es resultado de un trabajo entre el Proyecto Templo Mayor (que en 2018 cumple 40 años de labor) y el Programa de Arqueología Urbana del INAH: “Es un trabajo en equipo compuesto por arqueólogos, químicos, biólogos, restauradores, geólogos, un grupo amplio que a veces conlleva participación de otras instituciones. Todo esto ha permitido obtener, me atrevería a decir, ‘un nuevo rostro del mexica’, porque es tanta la abundancia de información y nuevas tecnologías que el rostro del mexica se presenta de una nueva manera a como lo habíamos visto antes.” El investigador emérito del INAH destacó que el hallazgo coincide con las crónicas de los frailes sobre el Templo Mayor, de manera que el trabajo arqueológico, aunado a esa lectura han permitido reconstruir con mayor acierto el antiguo centro ceremonial de Tenochtitlán. “La importancia de esto es obvio. Estamos ante la presencia de nuestro pasado, de la ciudad de Tenochtitlán relevante ante el inicio de la sociedad mexica”, finalizó. El mes pasado el INAH dio a conocer otro hallazgo en el Templo Mayor, como parte del Proyecto Templo Mayor, que consistió en una ofrenda con restos de fauna marina, el esqueleto de un lobo y un disco de oro.