Cierra el Capitolio la puerta a camiones mexicanos en EU

miércoles, 16 de mayo de 2007
Washington, 15 de mayo (apro) - La Cámara de Representantes de Estados Unidos cerró la puerta a los camiones de carga mexicanos por un plazo de tres años, al rechazar por 411 votos contra 33, al plan piloto del gobierno de George W Bush, que permitía el ingreso de mil unidades, por lo menos, a territorio estadunidense El gobierno de Bush, consciente de la disputa comercial que en este sentido tiene con México, diseñó el programa piloto cuya duración sería de un año, lapso durante el cual los camiones mexicanos de carga debían demostrar que cumplen con los condicionamientos de seguridad requeridos por el Departamento de Transportación para autorizar la apertura total de la frontera sur de Estados Unidos La legislación aprobada por 411 de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, además de suspender por lo menos tres anos la entrada en vigor del programa piloto, exige el establecimiento de un panel de supervisión independiente para evaluar los programas de seguridad a los que somete el Departamento de Transportación a los camiones mexicanos; aunado a esto, el requisito de certificación por parte del inspector general de la misma secretaría estadunidense, de que dichas unidades han cumplido con todos los requerimientos de inspección y seguridad Durante la votación, casi todos los legisladores estadunidenses sustentaron su oposición a la idea del gobierno de Bush bajo el argumento de que los camiones mexicanos están muy lejos de cumplir con los condicionamientos de seguridad y ambientales a los que se somete la industria del transporte de carga de Estados Unidos Así mismo, advirtieron que los camioneros mexicanos podrían convertirse en una amenaza a la seguridad de los estadunidenses debido a su historial de abuso de drogas y alcohol Otro de los argumentos que usaron los opositores a cumplir lo establecido en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por México, Canadá y Estados Unidos en 1993 y que ordena que las carreteras estadunidenses se abrieran en el año 2000 a los camioneros mexicanos; es que con el ingreso del transporte de carga comercial de México se perderían empleos en este mismo sector de Estados Unidos La decisión de la Cámara de Representantes, que significa el primer revés que recibe del Capitolio el gobierno del presidente Felipe Calderón, fue recibido con mucha cautela por el gobierno de México "Seguimos muy de cerca la evolución de esta iniciativa y hemos expresado nuestros puntos de vista a todos los actores involucrados Sin embargo, es pronto para dar una opinión final sobre este tema, en virtud de que aún no concluye el proceso legislativo", informó la oficina de prensa de la embala de México en Washington, en reacción a la determinación tomada en el Capitolio Por el respaldo abrumador que la iniciativa recibió en la Cámara de Representantes, se estima que tenga la misma acogida por parte de la Cámara de Senadores, donde tendrá que ser ratificada como proyecto de legislación, para después ser enviada a la Casa Blanca para la firma del presidente, requisito necesario para promulgarla como ley de Estados Unidos La reacción del gobierno de Calderón a través de la embajada mexicana en Washington, da a entender que tiene la esperanza de que en el Senado la medida no reciba por lo menos 60 votos de aprobación para con ello tener la garantía de que así el presidente Bush podría vetarla

Comentarios