IMEF ajusta a la baja su previsión de empleo y de PIB

martes, 17 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de un “decepcionante” primer trimestre en materia económica, que obligó a la Secretaría de Hacienda a bajar su pronóstico de crecimiento para todo el año a 2.7%, desde el 3.9% original, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) hizo lo propio y redujo hoy a 2.6% su previsión de aumento del PIB, desde el 3% previo. En conferencia para dar a conocer sus nuevas expectativas de crecimiento económico, el instituto --que congrega a los altos directivos de finanzas de las principales empresas del país-- revisó también a la baja la creación de empleos nuevos en 2014, en congruencia con una menor actividad económica: En mayo presupuestaba en 575 mil el número de plazas nuevas para todo este año; este martes lo bajó a 544 mil 500, es decir, 30 mil 500 empleos menos. La revisión a la baja que hizo hoy el IMEF a su pronóstico de crecimiento económico a 2.6%, se suma a las que ya han hecho varias instituciones nacionales e internacionales en el último mes. Una vez que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer el 21 de mayo que la economía nacional sólo creció 1.8% en el primer trimestre, las revisiones a la baja se sucedieron en cascada. La propia SHCP bajó su estimación de 3.9 a 2.7%. El Banco de México, de entre 3 y 4%, a entre 2.3 y 3.3%. El Banco Mundial, de 3 a 2.3%. El Grupo Financiero Banamex, de 3.3 a 3%. El BBVA Bancomer, de 3.4 a 2.5%. Y el grupo de especialistas que cada mes consulta Banxico, de 3.01 a 2.77%. Inclusive, el IMEF consideró hoy que para alcanzar una tasa de crecimiento económico de 2.6%, en el segundo semestre del año tendría que registrarse una evolución económica “mucho más firme, vigorosa y dinámica”, pero que ello sólo podrá suceder si se conjunta una serie de factores externos e internos. Entre ellos, que la economía estadunidense tenga un buen desempeño (aunque apenas el lunes el Fondo Monetario Internacional bajó a 2%, desde 2.8, su estimación de crecimiento para esa economía; que se dé un proceso ordenado de normalización de la política monetaria en ese país; que se aprueben ya las leyes secundarias para materializar las reformas estructurales y retomar así las expectativas favorables que generó la aprobación de las reformas constitucionales. También, que se dé una pronta absorción de los efectos negativos de las medidas fiscales que entraron en vigor este año; que haya una rápida y sólida reestructuración del sector de la construcción; que se establezcan medidas para dinamizar la demanda interna, y superar la baja confianza del consumidor y del productor. El IMEF consideró que esta conjunción de factores –muchos de ellos “dependen de una buena instrumentación de políticas públicas”-- es, ciertamente, “complicada”, pero es lo único para evitar que sigamos teniendo una “expansión estancada”.

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