EU levantará aranceles a México y Canadá si hay nuevo acuerdo en TLCAN: Wilbur Ross

miércoles, 20 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El secretario de Comercio estadunidense, Wilbur Ross, dijo hoy que las tarifas aplicadas al acero importado de México y Canadá podrían retirarse si las conversaciones para una actualización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llevan a un nuevo acuerdo. Además, consideró que el TLCAN podrá ser negociado después de las elecciones federales en México, según destacó la agencia Reuters este miércoles 20. “El representante Robert Lighthizer ha indicado que está optimista para retomar las negociaciones (del TLCAN) después de las elecciones mexicanas, después del 1 de julio”, confirmó Ross. Wilbur Ross también reconoció en su comparecencia ante senadores que, los aranceles impuestos al acero a países aliados, responde a la necesidad de frenar exportaciones de ese producto provenientes de China a estos países, los cuales subsecuentemente las reexportan a Estados Unidos. “Creo que con Canadá y México hay una solución, que se trata de medir el cargamento de los trenes o (un instrumento que permita) saber qué tanto de esos cargamentos incluye productos de China”, explicó. Además, dijo que la imposición de aranceles a los países de la Unión Europea y otros aliados ha resultado en la adopción de políticas comerciales por dichos países que “pudieron haber prevenido esta crisis desde hace mucho”. Las declaraciones se produjeron en una aparición del secretario de Comercio frente al Comité de Finanzas del Senado estadunidense, donde también dijo que el gobierno de Donald Trump levantó aranceles a 42 productos de acero y denegó otras 56 peticiones de excepción. Ross agregó que el gobierno se reunirá los próximos 19 y 20 de julio para continuar investigaciones que podrían llevar a la aplicación de aranceles a automóviles importados. El secretario señaló además que la estrategia comercial de Trump con China busca dejar claro a Pekín que mantener la política actual será más doloroso que cambiar la marcha. “A menos de que opongamos más presión dolorosa a China, es poco probable que logremos nuestros objetivos” dijo Ross ante el comité, y agregó: “No creo que China desee una guerra comercial”. El viernes pasado, Trump anunció aranceles a importaciones chinas por 50 mil millones de dólares. Horas después, Pekín respondió con un plan para imponer tarifas a cientos de productos estadunidenses, acercando a las dos mayores economías del mundo a la guerra comercial.

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