Economía

Fitch mantiene calificación de México y reconoce popularidad de AMLO

La calificadora Fitch Ratings advirtió que la gobernanza sigue siendo una debilidad de la economía mexicana en relación con sus pares calificados con “BBB”.
miércoles, 11 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).— La agencia calificadora Fitch Ratings ratificó la calificación crediticia de México, ubicada en “BBB” con perspectiva “Estable” y de paso reconoció la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador y de Morena, de cara a las elecciones intermedias del 2021.

“México celebrará elecciones parlamentarias de mitad de mandato en junio de 2021, y la reelección de los titulares de cargos se permitirá por primera vez en virtud de una reforma de 2014. El partido del presidente, Morena, está preparado para otro buen desempeño, según las encuestas. El presidente sigue siendo personalmente popular”, señaló la firma en su reporte.

Fitch no prevé un cambio en la dirección de la política después de las elecciones. Sin embargo, aclaró, las reformas para fortalecer la administración tributaria y ampliar potencialmente la base de ingresos serían más probables después de las elecciones intermedias.

La calificadora destacó que la actual administración está intentando reducir la corrupción y se ha detenido una tendencia ascendente anterior en la tasa de homicidios. Además, agregó, han salido a la luz pruebas de corrupción en administraciones anteriores, mientras que los enjuiciamientos de exfuncionarios políticos “podrían desalentar la corrupción en el futuro”.

Pese a lo anterior, la agencia con sede en Nueva York, advirtió que la gobernanza sigue siendo una debilidad de la economía mexicana en relación con sus pares calificados con “BBB”. De hecho, la calificación está restringida por “una gobernanza relativamente débil” y “un desempeño moderado del crecimiento a largo plazo”.

Débil impulso fiscal impactará crecimiento

Fitch Ratings previó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 8.9% para el presente año por el impacto que tuvo el covid-19 en la salud pública y en la economía.

En ese sentido criticó la “pequeña” respuesta fiscal que ha tenido el gobierno de López Obrador ante la pandemia, de apenas 0.7% del PIB.

“El gobierno se rige por las reglas fiscales, que lo obligan a evitar los préstamos excepto para la inversión, lo que a su vez refleja un mandato constitucional de larga data de restringir los préstamos que no sean para financiar inversiones generadoras de ingresos o operaciones de gestión de la deuda. México está priorizando la estabilidad de las finanzas públicas, pero evitar la asistencia a gran escala a hogares y empresas representa un posible costo para el crecimiento”, advirtió el reporte.

En cambio, destacó, la administración ha minimizado los préstamos y ha retirado depósitos o ahorros como 119 mil millones del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) y 55 mil millones de otros fideicomisos, que en conjunto equivalen al 1% del PIB.

Según la firma, el FEIP contenía 59 mil millones (0.3% del PIB) a septiembre de 2020, por debajo de 158.5 mil millones registrados a fines de 2019. Los fondos fiduciarios totales (los 25 más grandes, incluido el FEIP, representan el 85% de las acciones) contenían 578 mil millones de pesos, lo que representa el 3% del PIB a fines de septiembre, frente a 855 mil millones de un año antes.

Con todo lo anterior, Fitch elogió que los ingresos fiscales han sido “notablemente resistentes” en 2020, impulsados ​​por el impacto de los cambios en la aplicación de impuestos del año anterior y los acuerdos fiscales con grandes contribuyentes. 

Pemex, la piedra en el zapato

En el análisis no faltó el “dolor de cabeza”, como lo catalogan varios expertos en finanzas públicas a Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Los pasivos contingentes de Pemex siguen siendo un riesgo crediticio, aunque uno capturado en la parte de superposición cualitativa de nuestro análisis. No se planea una nueva inyección de capital en 2021, pero Fitch espera un mayor apoyo del gobierno de hasta el 1% del PIB por año durante los próximos años en forma de créditos fiscales y otras medidas para ayudar a financiar el flujo de caja negativo proyectado de Pemex”, abundó la agencia calificadora.

Con todo ese panorama, Fitch espera un crecimiento del 4% en 2021, y de 2.5% para 2022. Eso sí, advirtió que “una nueva escalada de la propagación del virus es un riesgo negativo para las proyecciones de crecimiento, pero las noticias positivas recientes sobre la eficacia de la vacuna pueden representar un riesgo al alza… Incluso asumiendo un crecimiento superior a la tendencia hasta 2022, podría permanecer por debajo de su nivel prepandémico hasta mediados de 2024”, remató.

La firma destacó que la economía mexicana se encuentra en recuperación, empujada por la fuerte demanda de bienes de Estados Unidos, el aumento de las remesas que respaldan el consumo y el impacto rezagado de los aumentos previos del salario mínimo.

No obstante, los sectores de servicios y de orientación doméstica están creciendo con menos fuerza, y el desempleo y la proporción de trabajadores que ingresan al mercado laboral informal han aumentado.

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