Estadunidenses contra el turismo sexual infantil en México

viernes, 30 de agosto de 2002
Washington - Las imágenes de un reporte noticioso que una subsidiaria de la cadena estadounidense ABC produjo en Puerto Vallarta fueron tan impactantes para un grupo de habitantes de Phoenix, en Arizona, que decidieron organizarse para combatir la explotación sexual de niños en aquella ciudad turística mexicana Así, presionaron a un legislador local para que impulse una reforma de la ley que persiga a quienes compran sexo con menores y organizaron una vigilia en la ciudad fronteriza de Nogales, programada para el domingo 1 de septiembre "Después de ver el informe del noticiero del canal 15 de televisión sobre hombres estadounidenses merodeando niños en Puerto Vallarta nos decidimos a hacer algo para llamar la atención de la mayor cantidad de gente posible sobre este problema", explica a Apro Janet Olson, una de las organizadoras de la vigilia, junto a representantes de diversas religiones y activistas a favor de los derechos de los niños "Creo que muchos estadounidenses no tienen conciencia de este problema, y es por ello que nuestro grupo, Arizonans for the Protection of Children (APC), organizó la vigilia en la frontera, con la esperanza de amplificar el reclamo de las víctimas del turismo sexual con niños en México", agregá El "problema" al que se refiere Olson afecta a más de 16 mil niños que se prostituyen en México, según estadísticas de organizaciones civiles mexicanas citadas por APC "La mayoría de ellos viven en la capital, ciudades fronterizas y destinos turísticos", agrega el grupo de Arizona, según el cual "muchos de los turitas que viajan a México para aprovecharse de esos niños viajan desde Estados Unidos" "Comercio Siniestro" Esa idea quedó reforzada con el reporte difundido en junio pasado por el noticiero del canal 15 de la ABC, que mostró cómo en pocas horas varios turistas estadounidenses en Puerto Vallarta intentaban "comprar" sexo con menores de entre 8 y 15 años a cambio de 20 dólares "No son las arenas blancas y las aguas limpias del Pacífico lo que atrae a muchos turistas norteamericanos a Puerto Vallarta", denunció el reportaje televisivo Según éste, en esa ciudad turística, como en otras de México, "al anochecer se convierte en el escenario de un comercio siniestro" Los periodistas contrataron a un jovencito mexicano para que, con una pequeña cámara oculta, saliera a caminar a las calles y las playas de Puerto Vallarta después de la puesta del sol En pocas horas, varios hombres, invariablemente estadounidenses, se acercaron constantemente al adolescente para abordarlo con intenciones de mantener relaciones sexuales con él Uno de ellos finalmente llegó a un acuerdo, por veinte dólares, y llevó al muchacho hasta su hotel, donde todo marchaba sobre ruedas ?el conserje no opuso ningún obstáculo a la intención del "turista" de subir a su habitación junto al menor-- hasta que el equipo de periodistas del canal lo desenmascaró El hombre negó todo y salió corriendo de regreso a la playa, perseguido por las cámaras "El problema descansa en la pobreza y la indiferencia, y los hombres estadounidenses que llegan hasta allí se aprovechan de ello", afirmó el reportaje Según la investigación, existe una absoluta pasividad de la policía mexicana ante estos delitos "Los gobiernos de Estados Unidos y México deberían trabajar juntos a lo largo de la frontera para informar a los turistas que corren el riesgo de ser arrestados si abusan sexualmente de niños, incluso en otro país", dice a Apro Carol Smolenski, coordinadora de ECPAT-USA, un destacado grupo que trabaja contra la difusión del turismo sexual con menores "La Organización Internacional del Trabajo (OIT) incluye a la prostitución y la pornografía con niños en su lista de peores formas de trabajo infantil, al tiempo que afirma que se trata de crímenes de violencia contra esos pequeños", señala Olson En el caso de México, como en otros puntos clave de este tipo de explotación, desde Tailandia hasta Filipinas, "el dinero de los turistas ayuda a alimentar el tráfico sexual de niños Es muy triste pensar que pequeños que viven a apenas tres horas de automóvil desde mi casa en Goodyear, en Arizona, están siendo sexualmente abusado por estos turistas, y todavía peor, saber que algunos de los perpetradores de estos crímenes provienen de mi propio estado", se lamenta Olson Para este tipo de "turistas" estadounidenses, señala Smolenski, "países latinoamericanos, como México, República Dominicana y Costa Rica, son más accesibles" que otros centros similares en Asia "Muchos hombres viajan con la intención de tener numerosos encuentros sexuales con la población local, de la misma manera que otros lo hacen para escalar, visitar museos o probar nuevas comidas", señala la activista Por Internet Smolenski comenta que existen incluso sitios en Internet que funcionan como verdaderas guías para aquellos que buscan embarcarse en un viaje de turismo sexual y que, en la enorme mayoría de los casos, la clave reside en el abismo económico entre los visitantes y los anfitriones ECPAT-USA estima que de los "turistas sexuales" de todo el mundo, posiblemente un 25% son estadounidenses Olson recuerda que casi 19 millones de estadounidenses viajaron durante el 2000 a México, el principal destino para los viajeros del otro lado de la frontera, por lo cual no es difícil hacerse una idea de la magnitud del problema De todas maneras, advierte Smolenski, "estadísticas sobre este problema son extremadamente difícil de realizar, ya que los hombres no dicen en las encuestas que viajan al extranjero para mantener encuentros sexuales con niños" Según ella, "la industria del sexo es un negocio subterráneo, ilegal, que cambia y se mueve de un lugar a otro, al igual que lo hacen las personas que proveen los niños para este ?mercado? y los propios explotadores" Viajar a otros países para tener este tipo de "experiencias" parece ser un atractivo común para miles y miles de personas, en su enorme mayoría varones "Una vez hablé con una persona que creía que tener sexo con niños en Tailandia era perfectamente legal", se asombra Smolenski En el caso de América del Norte, "a nosotros nos gustaría ver que una comisión trilateral, con representantes de Canadá, México y Estados Unidos, discuta estos temas", dice Olson "También quisiéramos que el gobierno de Estados Unidos instale anuncios a lo largo de la frontera con México advirtiendo que el turismo sexual es contra la ley estadounidense y que pueden ser procesados y condenados hasta a diez años de prisión si cruzan la frontera para comprar sexo con menores", agrega Smolenski "Estados Unidos tendría que hacer más para advertir a sus ciudadanos sobre el alcance de las leyes porque creemos que eso servirá como disuasivo para los turistas sexuales --sigue la coordinadora de ECPAT-USA- Eso se está haciendo en varios países europeos y, por ejemplo, las aerolíneas Air France y Lufthansa produjeron y difunden en sus vuelos videos que advierten a sus pasajeros que es contra la ley mantener relaciones sexuales con niños en cualquier lugar del mundo" En ese sentido, desde mediados de año un grupo de diputados estadounidenses está impulsando en el Congreso la Sex Tourism Prohibition Improvement Act que prevé una reforma de la ley para elevar de 10 a 15 años de prisión las sanción para las personas que viajen al extranjero para explotar sexualmente a niños "El turismo sexual con niños es ejemplo de un problema que incluye perpetradores que cruzan fronteras nacionales, por ello una respuesta efectiva debe incluir colaboración entre los gobiernos a ambos lados del límite", completa Olson Y agrega: "Viviendo en un estado fronterizo, nos sentimos especiamente preocupados por los niños de México" Por ello, señala, se convocó a la vigilia de Nogales