Las reuniones interparlamentarias México-EU

sábado, 14 de junio de 2003
Rafael Fernández de Castro* Este fin de semana se llevó a cabo en Nashville, Tenessee, la 42ª Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos El mecanismo se creó en 1960 y en sólo una ocasión –1993—no se llevó a cabo Los motivos de la suspensión fueron que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) estaba a punto de ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos y el gobierno del presidente Ernesto Zedillo decidió cancelar la reunión pues podía prestarse a críticas innecesarias contra el tratado El que un presidente pudiera suspender una reunión, como lo hizo Zedillo en 1993, invalidaba el mecanismo Mientras el congreso mexicano fue un apéndice del ejecutivo, es decir mientras el PRI tuvo una amplia mayoría en ambas cámaras, desde los años 30 hasta 1997 en la Cámara de Diputados y 2000 en el Senado, el Congreso de Estados Unidos no tomó en serio el mecanismo Si de algo se precia el poder legislativo del vecino país es de su independencia del ejecutivo Y esta independencia va más allá de si el partido político que es líder de una cámara coincide con el ejecutivo En Estados Unidos no existe la disciplina partidista a la que estábamos acostumbrados en México durante la larga hegemonía del PRI Puesto que en el vecino país hay reelección ilimitada en ambas cámaras legislativas --y los diputados van cada dos años a la reelección, mientras que los senadores cada seis años--, el único jefe de los legisladores es el electorado De ahí que se pueda decir que en el Congreso de Estados Unidos hay 435 intereses distintos, es decir, hay tantos intereses como número de distritos electorales Poco a poco, las reuniones interparlamentarias están convirtiéndose en un verdadero mecanismo de diálogo binacional alternativo a los constantes contactos entre los ejecutivos Considero que las reuniones tienen un potencial considerable en la relación bilateral por cinco motivos 1- La reunión fue creada como un instrumento de diálogo entre ambos congresos, y no como un mecanismo de toma de decisiones 2- La aceleración en la integración económica entre México y Estados Unidos ha incrementado el papel desempeñado por los congresos en esta relación bilateral En consecuencia, mantener un canal de comunicación entre ambos recintos legislativos, como la interparlamentaria, es aún más importante 3- El surgimiento del Congreso mexicano (desde 1997 y en especial desde 2000) como un actor plural e independiente del ejecutivo ha eliminado la crítica más importante a las reuniones interparlamentarias, es decir, aquélla de que no tenía sentido para un congreso como el estadounidense reunirse con un congreso que era apenas un apéndice del ejecutivo mexicano 4- La relación bilateral México-Estados Unidos se encuentra en una encrucijada El presidente Fox privilegió la relación con su contraparte estadounidense, George W Bush, y no ha obtenido resultados concretos La encrucijada consiste en que mientras el presidente Fox necesita mostrar resultados y avances concretos en la agenda con Estados Unidos, el gobierno de Bush se encuentra casi completamente absorto en la guerra contra el terrorismo y el recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente Por consiguiente, la interparlamentaria puede ser un vehículo de comunicación privilegiado para que el Congreso de Estados Unidos entienda la necesidad de México de que la agenda bilateral avance 5- Ante el impasse de la agenda bilateral con Estados Unidos, la Cancillería mexicana ha vuelto a poner sobre la mesa el concepto de la Comunidad Económica de América del Norte El Congreso mexicano, en especial la delegación mexicana que asiste a las reuniones interparlamentarias con Canadá y con Estados Unidos, puede ser clave para proponer un grupo parlamentario norteamericano temporal, el cual, sin sustituir a las interparlamentarias bilaterales que ya existen, las complemente FORTALECIMIENTO DE LA INTERPARLAMENTARIA El surgimiento de un congreso plural en México con las elecciones del 2 de julio y su creciente independencia del ejecutivo abre importantes oportunidades para que la reunión interparlamentaria México-Estados Unidos cumpla con sus cometidos El más importante es ser un canal de comunicación entre los legisladores de ambos países Como los legisladores, a diferencia de los funcionarios del ejecutivo, están más en contacto con las necesidades de sus electores, la interparlamentaria es un vehículo único para expresar los sentimientos y las necesidades de los pueblos mexicano y estadounidense Es una reunión única para entender cómo percibe la migración o el narcotráfico un diputado de la frontera, de San Diego o El Paso, y en especial cómo afecta a su electorado y a su municipio Estas percepciones a menudo son muy distintas, si no es que contradictorias, con respecto a las percepciones de un funcionario de Washington o de la ciudad de México En conclusión, los grandes retos en materia bilateral de los gobiernos de Vicente Fox y George W Bush –migración y seguridad fronteriza—son temas que tarde o temprano tendrán que aterrizar en los recintos parlamentarios de ambos países Es decir, serán los congresos los que tengan la última palabra De ahí la importancia de que ambos poderes legislativos participen activamente en las discusiones con ánimo constructivo * Profesor-investigador del ITAM y director de la revista Foreign Affairs en Español

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