Argentina: La iglesia mira el pasado

lunes, 8 de agosto de 2005
Buenos Aires, 8 de agosto (apro) - Casi 30 años después del golpe militar comandado por el general Jorge Videla el 24 de marzo de 1976, la Iglesia argentina sigue siendo hoy objeto de críticas por su complicidad con el período más oscuro de la historia nacional y busca dar "señales" que la acerquen a una sociedad cuyas heridas permanecen aún abiertas "La Iglesia argentina tiene muchas manchas", resume a Apro la histórica dirigente de las Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, quien se define como "católica" y reclama una depuración completa en el clero argentino "No necesitamos mea culpas light Deberían depurarse y decir la verdad y sacar a la luz todas las complicidades, ir a juicio y no protegerse entre ellos", señala Cortiñas Tras el golpe de 1976 --en el que se instaló una dictadura militar que inició una sangrienta represión contra la guerrilla y militantes sociales y de izquierda con un balance de 30 mil desaparecidos--, la Iglesia fue acusada de connivencia y complicidad por organismos defensores de derechos humanos Varios religiosos de la jerarquía católica toleraron las atrocidades cometidas por la dictadura, ya sea activamente o con su silencio, e incluso sacerdotes fueron vistos en los campos de concentración ilegales presionando a los detenidos a delatar a sus compañeros "Entrar a un campo de concentración y ver a una persona torturada y sangrante, palmearla en la espalda y pedirle que hable, y después salir de allí y no denunciar ese horror, es muy grave Esto no se lo perdonamos Los católicos no se lo perdonamos", dice Cortiñas Tímida apertura La Iglesia, a pesar de las críticas, ha comenzado a dar pasos para volver a mirar su pasado Por lo pronto permitió que dos madres de la Plaza de Mayo secuestradas y asesinadas en 1977, cuyos restos fueron identificados en abril en un cementerio clandestino, fueran enterradas en los jardines de la Iglesia de la Santa Cruz, en el porteño barrio de San Cristóbal Se trata de María Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga, dos de las madres de desaparecidos fundadoras del grupo, que habían concurrido a esa Iglesia a buscar apoyo a su lucha Ambas, con la principal fundadora de las Madres, Azucena Villaflor, y otras nueve personas, fueron secuestradas por un grupo paramilitar a las puertas de la Iglesia o poco después en sus casas entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 Entre las mujeres secuestradas estaban dos monjas francesas, Alice Dumon y Leonie Duquet El grupo había sido "marcado" por el marino Alfredo Astiz, principal símbolo de la represión ilegal, quien se había infiltrado entre ellos aduciendo que tenía un hermano desaparecido Astiz, apodado El ángel rubio, tenía su base de operación en la tristemente famosa Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro ilegal de detención más conocido del país "La Iglesia de Santa Cruz es un caso muy especial Allí las Madres fueron cobijadas y la congregación, la de los pasionistas, no estuvo implicada con la dictadura Allí surgieron además el movimiento ecuménico de los derechos humanos, la Iglesia Solidaria Sólo se le comunicó a (el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario) Bergoglio que las Madres iban a ser enterradas allí Quizás él no se animó a decir que no porque le hubiera resultado difícil rechazar esa medida políticamente", dice Cortiñas Lo cierto es que Bergoglio, quien fue el segundo cardenal más votado detrás de Joseph Ratzinger en el reciente cónclave para la sucesión papal según coincidieron la prensa argentina e italiana, tuvo que dar su aprobación para permitir este "gesto" "El lento viraje () comienza --gracias a actitudes como las de Bergoglio-- a ser lo suficientemente perceptible para una sociedad a la que no siempre le resulta fácil decodificar el sutil lenguaje verbal y gestual" de la Iglesia, escribió en el diario Clarín, el más vendido del país, el especialista en asuntos religiosos Sergio Rubin Para el premio Nobel de la Paz 1980 Adolfo Pérez Esquivel, "lo que ha hecho la Iglesia de Santa Cruz es coherente con su compromiso En todo momento fue uno de los pocos lugares del país que estuvo abierto en los momentos más duros de la dictadura" Bergoglio y los palotinos Otro de los "gestos" de Bergoglio tiene que ver con la "canonización" de cinco sacerdotes y seminaristas de la orden de los palotinos masacrados en la Iglesia de San Patricio, de Buenos Aires, en 1976, e identificados con la Teología de la Liberación "Este es un reconocimiento tardío, pero es muy importante que lo hagan Es un paso que los jerarcas de la Iglesia tienen la posibilidad de dar", dice Pérez Esquivel en diálogo con Apro Según el periodista Horacio Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la "canonización" de los palotinos asesinados por un comando paramilitar tiene que ver con la decisión de Bergoglio de "blanquear su historia personal con vistas a un hipotético nuevo cónclave sucesorio del papa Benedicto XVI" La prensa italiana y argentina coincidieron en señalar que Bergoglio fue el cardenal más votado detrás del alemán Joseph Rarzinger durante el cónclave en el Vaticano y que incluso su caudal de votos fue aumentando a medida que se sucedían las reuniones "Sus relaciones con la dictadura militar de hace tres décadas --escribió Verbitzky en el diario Página 12--, durante la cual hostigó y desprotegió a los sacerdotes identificados con la Teología de la Liberación () son un punto en contra de sus posibilidades" de convertirse en Papa Según Verbitzky, "para maquillar su imagen pública, (Bergoglio) ya asistió a una misa por el sacerdote Carlos Mujica, muerto en 1974 por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, un grupo paramilitar fundado por el oscuro ministro de Bienestar Social José López Rega) y rindió tributo al obispo Enrique Angelelli también asesinado en 1976 por la dictadura" Pero el vocero de Bergoglio, el sacerdote Guillermo Marcó, negó en forma enfática que se trate de "un lavado de cara" para posicionar al arzobispo de Buenos Aires de frente a una eventual sucesión papal "La Iglesia no tiene ninguna cara que lavar Montoneros (el grupo guerrillero de extracción peronista de los años 70) era una célula terrorista y él (Verbirtzky) era su jefe de inteligencia El es quien tiene que lavar su cara", dice Marcó a Apro "Esta acusación (contra Bergoglio) es oportunista y está equivocada Hace cinco años el cardenal celebró una misa en San Patricio y luego inició el proceso de canonización Pero la persona que llevaba a cabo esta causa no hacía demasiado y ahora se puso al frente a otro sacerdote que se está moviendo", añade el religioso Marcó dice que la Iglesia considera a los sacerdotes palotinos asesinados como "mártires por la fe" "La Iglesia ya revisó el pasado, pero parece que hay acusaciones de un solo costado Hubo gente de la Iglesia en las Fuerzas Armadas y en la violencia de grupos terroristas (movimientos guerrilleros, ndr), y la Iglesia condena a la violencia de cualquier tipo", señala el vocero Los palotinos asesinados dentro de la Iglesia de San Patricio eran los sacerdotes Alberto Leaden, Alfredo Nelly y Pedro Duffau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti Todos habían sido acribillados por un comando paramilitar, de los muchos que en esos días asolaban el país con total impunidad Cerca de sus cuerpos, uno de los miembros de la célula militar había escrito la leyenda: "estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son MSTM" La sigla identificaba al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo Según el reporte de Verbitzky, documentos de las cancillerías argentina y estadounidense y la propia investigación del Episcopado y el Vaticano demostraron que el crimen fue obra de la dictadura militar Sin embargo, la Iglesia entonces decidió mantenerse en silencio Incluso, el entonces Papa Paulo VI se entrevistó con Emilio Eduardo Massera, jefe de la Armada y uno de los tres miembros de la todopoderosa primera junta militar de la dictadura Verbitzky dijo además que Massera fue recibido con honores en dos universidades jesuitas cuando Bergoglio era el Superior de la Orden Pero Pérez Esquivel pone paños fríos a esta situación: "Iglesia somos todos Aquí hubo obispos que apoyaron a la dictadura, pero no se puede generalizar Hubo obispos que caminaron con nosotros Mártires como (el asesinado obispo Enrique) Angelelli" "Aquí falta (en la Iglesia) el coraje de decir las cosas como son Tienen que hablar con claridad a la luz del Evangelio Y no lo han hecho Todavía tenemos a gente como (el obispo castrense Antonio) Baseotto", dice el premio Nobel Baseotto provocó una crisis entre el gobierno argentino y el Vaticano después que pidió públicamente lanzar al mar al ministro de Salud, Ginés González García, con una piedra en el cuello, por sus posturas a favor del uso del preservativo "Sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar", dijo Baseotto citando al Evangelio Decenas de desaparecidos fueron lanzados al mar con estos métodos en los llamados "vuelos de la muerte" durante la dictadura El gobierno argentino pidió el relevo de Baseotto, pero el Vaticano le brindó su respaldo, lo que generó una severa crisis diplomática aun no resuelta Baseotto sigue oficiando misas en parroquias de Buenos Aires Para Cortiñas, la historia de la Iglesia en Argentina "tiene muchas manchas La cúpula, con la excepción de cuatro o cinco obispos, participó del operativo de terrorismo de Estado, puso capellanes a disposición de las Fuerzas Armadas en los cuarteles, en los campos de concentración Al (entonces nuncio) Pio Laghi le rogábamos que investigara (las denuncias sobre desaparecidos) y sabía lo que pasaba, pero él seguía jugando todas las mañanas tenis con Massera" "Ellos aceptaron formar parte de ese aparato de terror que manejó el Estado a través de la muerte, la tortura y la apropiación de niños de desaparecidos", dice Cortiñas El analista de asuntos eclesiásticos Sergio Rubin señala que "hasta hace quizá una década, gestos como los que se produjeron en los últimos días en la Iglesia, tendientes a reivindicar a víctimas de la represión ilegal de la última dictadura, eran impensables" Pero Cortiñas, quien tiene un hijo desaparecido, es terminante: "a lo mejor Bergoglio quiere hacer un poco de buena letra, pero esa imagen no se va a limpiar nunca más"

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