España: El estatuto de la discordia

lunes, 20 de febrero de 2006
Madrid, 20 de febrero (apro) -- Las cámaras del noticiario de la noche de la televisión pública española TVE se acercan a una mujer de mediana edad y bien vestida que, junto con su marido, se aproxima en una calle de la andaluza ciudad de Cádiz Va a dar su firma de apoyo a la convocatoria de un referéndum contra el Estatuto de Autonomía de Catalunya que convocan unos militantes del derechista Partido Popular (PP) El reportero le acerca el micrófono y le pregunta por qué da su firma: "Es contra los catalanes", afirma orgullosa Su esposo, atento, automáticamente le reprocha: "no, contra los catalanes, no Es en defensa de la unidad de España" Desde hace varias semanas, escenas similares se viene repitiendo en buena parte del territorio nacional español, con excepción de Cataluña y el País Vasco Y es que el PP inició una campaña para recoger millones de firmas para convocar un referéndum en todo el Estado contra el nuevo estatuto catalán de Autonomía Pero tal afán parece condenado al fracaso La mayoría de los juristas coinciden: es inconstitucionalidad la propuesta de dicho referéndum Además, el gobierno español cuenta ya con el apoyo necesario de las fuerzas políticas en el Parlamento para sacar adelante el estatuto Dicho apoyo lo obtuvo después de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero logró un acuerdo con la formación nacionalista moderada catalana, Convergencia i Uniò (CiU) Este acuerdo, sin embargo, amenaza con tener costos políticos para el partido de Rodríguez Zapatero, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) --formación nacionalista de izquierdas-- se niega a suscribir el acuerdo sobre dicho estatuto de autonomía y podría dejar de apoyar las iniciativas legislativas del Ejecutivo La razón: Considera que el texto final está por muy por debajo de las expectativas de autogobierno contenidas en el proyecto de Estatuto que aprobó en septiembre pasado el Parlamento catalán con los votos de los socialistas, ERC, Iniciativa per Catalunya (IC) y CiU y la federación catalana de Izquierda Unida Además, el ERC es parte del llamado "tripartito": coalición de tres partidos (ECR, IC y los socialistas) que gobiernan a Catalunya Si dos de estos partidos apoyan el texto del Estatuto y el tercero lo rechaza, la situación se volvería casi insostenible La presencia de ERC en los departamentos de la Generalitat (Gobierno catalán) --donde gestionan áreas tan importantes como las de Educación o Gobernación-- se vería comprometida Y surge la posibilidad de unas elecciones autonómicas anticipadas Las negociaciones El acuerdo entre Rodríguez Zapatero y CiU fue sorpresivo Y es que, CiU parecía la más renuente a otorgar el beneplácito al texto de Estatuto propuesto por el Ejecutivo Incluso, en las negociaciones previas celebradas en el Parlamento de Cataluña fue este partido el que más insistió en solicitar "firmeza" ante Madrid Josep Antoni Durán i Lleida, vocero del grupo parlamentario de CiU en el Congreso de los Diputados y uno de los principales negociadores del texto del Estatuto, comenta a Apro que "las negociaciones fueron complicadas y siguen siéndolo El PSOE es el gobierno del Estado, y el Estado tiene de por sí una gran capacidad política y administrativa; es un tentáculo poderoso que intenta que no le pellizquen un gramo de sus capacidades de intervención y de poder" Durán asegura conocer las enormes presiones del PP contra los socialistas El PP utiliza el estatuto para erosionar políticamente al gobierno de Rodríguez Zapatero Lo presenta como un acto de falta de solidaridad hacia otras regiones menos desarrolladas y como una medida que atenta contra la unidad de España Y ello le ha producido réditos políticos entre algunos grupos sociales y en regiones del país Durán acepta el acuerdo con los socialistas rebajó considerablemente los planteamientos contenidos en el proyecto de estatuto aprobado en el Parlamento de Cataluña, pero "una negociación no la puedes ganar por 10 a cero Ya que no podíamos obtener todo, no nos íbamos a quedar con la alternativa de nada Había que aprovechar y dar un salto, aunque no hayamos conseguido a lo que se planteaba desde el Parlamento catalán, que también era un planteamiento maximalista y requería un ajuste constitucional" Continúa: "Hemos intentado lo mejor y el resultado final muestra unos pasos positivos para Cataluña y para España Y por ello hemos dado el sí" Piensa que ERC rechazó sumarse al acuerdo debido a que les quitaba protagonismo y, también, por "celos" Sin embargo, expresa su deseo de que, finalmente, ECR apoye dicho texto del estatuto "Ahora mismo se equivocan, porque este estatuto, en buena medida también es suyo", afirma ERC, sin embargo, piensa diferente Está convencida de que si la negociación se hubiera mantenido de forma multilateral, el resultado hubiera permitido mayores cuotas de autogobierno en Catalunya En ERC están sorprendidos por el acuerdo entre CiU y los socialistas Jordi Ramón, diputado de ECR, lo explica en razón de una posible "búsqueda de protagonismo por parte de Artur Mas (el líder de CiU), quien deseaba aparecer como el padre del acuerdo final" Ramón señala que dicho acuerdo "nos parece una precipitación muy grande Y sorprende recordar cuando Mas exigía en Cataluña ser más ambiciosos y mencionaba la posibilidad de retirar el texto si se rebajaba su contenido Podríamos, incluso, esperar que CiU hiciera lo de siempre, pero no que llegaran a un acuerdo tan malo" De todos modos, en ERC no creen que las dificultades para otorgar su consentimiento al texto del estatuto estén en las atribuciones que el Estado español cederá a Catalunya Ramón considera que éstas le parecen "lo mejor del acuerdo" El problema está en el financiamiento para Catalunya Y reafirma la decisión de ERC de mantenerse en el "tripartito" En las filas socialistas existe una evidente satisfacción Sólo un día antes del sorprendente acuerdo, existía un fundado pesimismo acerca del desarrollo de las conversaciones, y muchos dirigentes se preparaban para la peor eventualidad: la devolución del texto al Parlamento catalán o la retirada unilateral por parte de los proponentes En cualquiera de ambos casos, el costo político para Zapatero hubiera sido gigantesco El vocero adjunto de los socialistas en el Parlamento de Cataluña, Joan Ferrán, confiesa aliviado que "los acuerdos permiten al PSOE quitarse la presión de la derecha y de sus medios de comunicación afines" Lamenta que ERC mantenga su rechazo al acuerdo Expone lo que a su juicio es una de las razones de dicho rechazo: los del ECR se sienten traicionados, "pero más por CiU que por los socialistas, ya que por nuestra parte conocían desde el principio las limitaciones de las que partíamos" Una vez alcanzado el acuerdo, los mecanismos para aprobar el estatuto se pusieron en marcha La semana antepasada se formó la llamada "ponencia mixta", formada en partes iguales por diputados nacionales y diputados del Parlamento de Catalunya Esta "ponencia mixta" elaborará su informe antes de los primeros días de marzo y lo entregará a la Comisión Constitucional del Congreso que, después de un proceso de enmiendas, la pasará al pleno del Parlamento Ente abril y mayo, el texto resultante sería remitido al Senado, cuyos trámites se demorarán alrededor de 15 días Después, se regresará al Congreso para su sanción definitiva Como los plazos son flexibles, en función de las demoras ocasionadas por los debates, la aprobación final podría producirse entre mayo o junio Si el retraso es mayor, la aprobación podría ser en el verano En el primer caso, un referéndum en territorio catalán (y último paso previsto en la norma) podría producirse entre junio y julio Si el Parlamento da luz verde después del verano, la consulta popular tendría lugar en octubre En caso de que el plebiscito lo ratifique, su aplicación sería inmediata

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