Gran Bretaña: La división del reino

lunes, 12 de noviembre de 2007
Londres(apro) - Después de 300 años de historia, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, creado a partir del Acta de Unión de 1707, se enfrenta a la posibilidad de quedar dividido en cuatro países independientes Tal posibilidad surgió después de un fuerte reclamo político, jurídico y constitucional por parte del Parlamento de Londres debido al poder que tienen los legisladores escoceses y galeses de votar sobre los asuntos internos de Inglaterra El detonante de este debate nacionalista fue un sondeo publicado el pasado 28 de octubre en el dominical inglés Mail On Sunday que concluyó que 33% de los británicos está a favor de la independencia absoluta de Inglaterra del Reino Unido Esa encuesta indicó, sin embargo, que 55% de los británicos sí está a favor de la unión, mientras que 12% se mostró indeciso, ya que desconoce cuáles podrían ser las desventajas de perder la unión de cuatro países, especialmente en temas de economía, defensa e impuestos El sondeo dio cuenta del incremento de dos puntos de aquellos que prefieren la independencia inglesa, en comparación con una encuesta realizada por ese mismo semanario hace un año La publicación del informe provocó que ese mismo día el recientemente elegido ministro principal de Escocia y jefe del Partido Nacionalista (SNP), Alex Salmond, elogiara los resultados como "históricos" e instara a los ingleses a pedir, de la misma manera que los escoceses, su independencia Salmond escribió una misiva a su compatriota y primer ministro británico, Gordon Brown, en la que le explicó: "Escocia e Inglaterra necesitan una nueva relación para este siglo XXI, basada en la igualdad y el respeto mutuo Esta encuesta demuestra que el apoyo hacia la independencia en el norte de la frontera (Escocia), se refleja también en el sur de la frontera (Inglaterra)" Salmond fue incluso más allá: consideró que la independencia de Escocia "significa también la independencia de Inglaterra" El ministro escocés aseguró que el movimiento independentista "está ganando en Escocia", donde la población "quiere tomar sus propias responsabilidades y beneficiarse de sus propias reservas naturales" En 2006, el Producto Interno Bruto (PIB) de Escocia era de mil 920 millones de dólares, lo que significa unos 33 mil dólares per cápita Nacionalismo inglés Lo verdaderamente sorprendente del sondeo del Mail On Sunday fue que indicó la existencia de más apoyo para la independencia en Inglaterra que en Escocia David Cameron, líder del Partido Conservador británico, se sumó de inmediato al debate Un día después de la publicación del sondeo ?29 de octubre? se mostró a favor de realizar reformas parlamentarias para quitar a los diputados escoceses el derecho a voto en asuntos ingleses en el Parlamento de Westminster El plan conservador busca resolver el problema del llamado "desbalance constitucional" generado después de que en 1999 el gobierno central de Londres permitió que Escocia y Gales tuvieran parlamentos propios Para Cameron no es justo que si los escoceses y los galeses votan en sus respectivos parlamentos sobre temas internos como salud, educación y gobierno local, también voten en el Parlamento de Westminster sobre temas ingleses que no les competen En ese sentido, se mostró a favor de crear un Comité Inglés, sólo para parlamentarios de Inglaterra que voten sobre temas como hospitales, escuelas y sanidad en el país Bajo la actual Ley de Devolución, de 1999, los legisladores de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte deben votar en Westminster sobre temas que le competen a toda Gran Bretaña, como asuntos de impuestos, política exterior o defensa Cameron argumentó que en medidas muy polémicas que implementó el gobierno laborista --incluida la semi-privatización de los hospitales (2005) o la introducción de aranceles para las universidades (2004)--, sólo se hicieron leyes gracias a los votos de la llamada "armada tártara" de parlamentarios escoceses laboristas Sin embargo, ninguna de esas reformas tenían aplicación en Escocia, aunque sí en Inglaterra y Gales El 27 de noviembre de 2006, el semanario inglés Sunday Telegraph publicó su propia encuesta al respecto, y concluyó que el Reino Unido de Gran Bretaña debería dividirse para permitir la independencia de Escocia e Inglaterra: 52% de los escoceses y 59% de los ingleses apoyaban la independencia Además, este sondeo reflejó un creciente nacionalismo en Inglaterra: 48% dijo que desea que Inglaterra tenga completa independencia para manejar sus asuntos sin participación alguna de Escocia, Gales e Irlanda del Norte Y 68 por ciento se mostró a favor de crear un Parlamento inglés "Britanicidad" El debate coincide con los 300 años de la firma del Acta de Unión, cuando los reinos separados de Inglaterra y Escocia, habiendo compartido el mismo monarca desde 1603, acordaron una unión permanente como el Reino de Gran Bretaña Ese acuerdo ocurrió mientras Escocia sufría una de sus peores crisis económicas y cuando entre su población era muy poco popular la independencia En 1800, el reino de Gran Bretaña se unió al de Irlanda, que había caído gradualmente bajo control británico desde 1691 Lo cierto es que ahora desde el gobierno central el debate ha generado mucha preocupación, especialmente en el propio Brown, quien desde que asumió al frente del gobierno el pasado 27 de junio, ha destacado la importancia de hallar nuevamente los valores de la llamada "britanicidad" "Nunca debemos dejar que los nacionalistas le mientan a la gente al decirles que la división del Reino Unido es algo bueno Nosotros somos británicos y lo seguiremos siendo", afirmó el escocés Brown un día después de su asunción en Downing Street Según el primer ministro, los británicos no deben olvidar "los lazos familiares entre los cuatro países, las conexiones económicas, los valores comunes y la historia de coexistencia de 300 años" Brown, quien se desempeñó como ministro de Economía británico entre 1997 y junio de 2007, conoce las cifras económicas del Reino Unido Bajo su liderazgo al frente de ese ministerio, el Reino Unido logró convertirse en una de las principales naciones industriales y comerciales del mundo Su PIB es el quinto en el mundo: 2 mil millones 370 mil dólares, lo que equivale a 41 mil 777 dólares per cápita Esas cifras podrían desmoronarse en el caso de una división, en perjuicio principalmente de Gales e Irlanda del Norte, que dependen en gran medida de los recursos energéticos producidos en Escocia y de las grandes ganancias de las arcas inglesas Sin embargo, a pesar de las diferencias, los sondeos reflejan otra cosa: En una encuesta publicada por el periódico Daily Telegraph, realizada por la consultora ICM, 60 por ciento de los ingleses se quejan de pagar más impuestos públicos que en Escocia, lo que consideran "totalmente injustificado" Incluso en Escocia el 36% ciento considera que el sistema de la Unión "es anticuado y poco justo" Ese sondeo concluyó que los ingleses tienden a considerarse más británicos que los escoceses, los galeses o los norirlandeses Sólo 16% de los ingleses dijo "no sentirse británico", comparado con 46 por ciento de los escoceses Por tal razón, Cameron llamó a crear un "Gran Comité Inglés" dentro del Parlamento de Westminster, dónde sólo puedan votar legisladores ingleses sobre asuntos que le competan a Inglaterra Pero el debate enfureció al gobierno La vicepresidenta del Partido Laborista y viceprimer ministra, Harriet Harman, trató de restarle importancia al asunto Se presentó el pasado 29 de octubre en Andrew Marr Show, el programa de debate político más visto en el país En tono enérgico dijo que "no es correcto" dividir al Reino Unido Subrayó: "No podemos permitir que el electorado elija a miembros del Parlamento en Westminster y que éstos no puedan votar sobre ciertos asuntos y sobre otros sí Esta línea de argumento es muy peligrosa" También salió al ruedo la ministra de Transporte, Ruth Kelly: acusó a los conservadores de "jugar" con las leyes constitucionales Para la funcionaria, el pedido de los conservadores se debe a que están perdiendo cada vez más fuerza en Escocia "y son más y más un partido inglés, para los ingleses" Por su parte, la reina Isabel II de Inglaterra dejó entender a sus consejeros privados que la separación del Reino "tendrá consecuencias catastróficas" para el país Y es que, es claro que la Corona quiere mantener sus intereses comerciales y de supervivencia futura en el Reino Unido, ya que se beneficia de millones de dólares anuales (hasta mil 600 millones) por réditos de tierras, propiedades y comercios en Cornuales, Lancaster, Sandrimgham y Londres (en Inglaterra), así como también en Balmoral (Escocia) y en distintas localidades de Gales De hecho, un eventual quiebre del Reino Unido dejaría sin efecto a la monarquía británica, cuya historia se basa desde hace siglos en la toma por la fuerza de los cuatro reinos y en sus vínculos con los terratenientes de cada uno de esos países De todos modos, una división podría afectar también al área de Defensa Londres perdería así la fuerza que ha tenido en el pasado para enviar a tropas al extranjero, ya que Escocia, Gales e Irlanda del Norte podrían oponerse a una aventura bélica como la de Irak o Afganistán, negándose categóricamente al envío de sus soldados La polémica nacionalista es ahora uno de los tópicos más calientes de debate en la Cámara de los Comunes, y sus resultados podrían tener consecuencias sin precedentes para el futuro político y constitucional de un país que, a pesar de los vaivenes históricos y del paso de tiempo, ha preferido hasta ahora mantener la tradición (12 de noviembre de 2007)

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